Decidí ir a buscar a Bruno luego de que no contestó mis llamadas. No quiero pelear con él, y Sebastián decidió acompañarme en el carro. Le pedí que me esperara afuera. Cuando toqué la puerta del departamento, Bruno me abrió y lo noté nervioso. —¿Alexa, qué haces acá? —preguntó, sorprendido. —Quiero hablar contigo —dije, con el corazón acelerado. —Ahora no puedo —respondió rápidamente, intentando cerrar la puerta. No le di tiempo para nada. Simplemente entré. Noté una copa de whisky en la mesa, lo cual me pareció extraño, ya que creí que no le gustaba beber. Ignoré ese detalle y decidí hablar de lo que realmente me preocupaba. —Perdón por la tontería que hizo John. No quise herirte —dije, buscando su mirada. —No es nada, Alexa, luego hablamos —respondió, desviando la vista. —Quiero h

