Alexa —No es necesario —le digo a Sebastián por milésima vez. —No es una pregunta, Alexa. Sabes que no puedo estar todo el tiempo contigo, y me sentiría más seguro si tienes un escolta. —Bien, tío, escucha con atención, solo debe cumplir un requisito mi escolta. Él asiente. —No debe ser John Clark, no quiero volver a ver a ese estúpido en mi vida. Sebastián ríe a carcajadas. —Bien, no es el estúpido que está entrando con flores —dice, y luego se va. En cuanto me volteo, John está entrando con un ramo de rosas rojas y esa maldita carita de cachorro regañado. Está loco si cree que con eso va a funcionar. —Mi amor, no me mires así, me das miedo —bromea. —Te equivocaste de dirección, aquí no vive tu novia. Le quito el ramo de rosas y comienzo a golpearlo con él. Él solo ríe ante mis

