CAPITULO 09 PARTE 02

1858 Words
- Cariño te quiero- me señala el plato con pocos pedazos de tocinos que han quedado- esto no huele bien- olisqueo en esa dirección no encontrando olor diferente alguno. - Yo no huelo nada- terminó de limpiar mi boca con el papel toalla. - Es esto lo que te ha causado el vomito, él tocino esta pasado de fecha- deja a un lado el plato. - Bueno. para mi estaba delicioso. - Pero para bichito no- señala mi vientre pasándose un vaso con agua. Asiento con la cabeza, mirando que en la pequeña isla de madera hay varias bolsas de compras. - ¿A dónde fuiste por cierto? preparé el desayuno para ambos pero no estabas. - Justo temia que comieras una de las carnes pasadas por lo que fui a comprar más, creí regresar antes pero te levantaste más temprano- contesta empezando a sacar los sobre de carnes de las bolsas. - Bien, aunque hubiera sido bueno que me envíes un mensaje para avisarme. - Lo sé, se me pasó por alto- viene hasta darme un beso en la frente- Lamento haberte echo preocupar. - En compensación quiero algo a cambio- apoyo mis manos en mi zona lumbar observando como va guardando las cosas. - ¿Qué es lo que deseas a cambio Pinky?- veo como alza su ceja de reojo observando en mi dirección. - Te gustará saber que ya estoy lista para dar volantines- noto como se queda quieto con el brazo estirado guardando el último paquete de filete de res. Girando su cuerpo aún en modo estatua. - ¿Que-que hay del desayuno?- señala la mesa de vuelta. - Entonces ¿quieres comer antes de los volantines?- entrevistó mis ojos observandolo e intentando pararme en una forma sexy. Bichito y yo nos vemos geniales - Nunca de eso- tal cual como un niño que acaba de recibir un enorme dulce cierra el refrigerador y se lava las manos para aproximarse y tomarme en sus brazos como si fuera peso pluma campando hacia arriba. - ¡Oye! despacio Quicksilver, no querrás que devuelva las papitas fritas de ayer- sonriendo con diversión asiente pero continúa con su trayecto hacia la habitación. Si que está entusiasmado Me río cuando se le hace difícil abrir la puerta por lo que le ayudó para empezar nuestro tiempo de volantines junos. . . . - Dijiste que no íbamos a caminar tan lejos- me quejo por quinta vez mientras de la mano del pelinegro seguimos caminando entre los árboles. - Dije que no caminariamos tanto, no que no era lejos- se justifica mirando a los lados con cautela. Que raro - Es prácticamente lo mismo- ruedo mis ojos pero continuó su paso- sigo sin saber porque les gustaba esto a mis primos. - Es divertido poder reconocer que la naturaleza llega a ser tan majestuosa por la calma que transmite. - Sigo prefiriendo la playa- con cuidado me sujeta de la cintura para subir unas cuantas rocas enormes. - Prometo que a la próxima iremos a la playa que más te guste- llevamos caminando por 10 minutos desde la cabaña, ayer ni siquiera salimos por nuestra sesión de ... besos profundos y volantines. Hasta hoy que el espantapájaros me comentó sobre un bello lugar de donde se puede apreciar a pleno la inmensidad de la reserva, este lugar es más grande que la reserva del condado de Mason, por lo que le insistí que me llevará hasta ese mirador natural, claro que no contaba que debía caminar tanto, él vientre no me deja casi ya ver mis pies por lo que debo sujetarme bien de Marco. - Marco- jalo un poco de su mano para que gire a verme- Aceptaré que me cargues- hago un puchero estirando mi otra mano en su dirección. - Te lo dije desde que salimos de casa, pero eres muy terca- volviendo a tomarme en sus brazos continúa subiendo por el lugar. - SI ya se- mis manos sujetan la parte trasera de su cuello acariciando su cabello algo larga- te he dicho que me encanta tu cabello. - Siempre que puedes, no puedo evitarlo, todo de mi es demasiado guapo- responde con orgullo, chasqueando mi lengua tiro de su cabello haciéndolo quejar- auhh ja ja ja. Niego con la cabeza mientras él termina de subir hasta una zona donde ya está más llana, dejando que mis pies vuelvan a pisar tierra firme. La zona del mirador esta super hermosa, desde aquí puedes ver como abajo sigue el enorme río de árboles verdosos y más montes de fondo, una pequeña barra de madera sirve como seguridad para no caminar tan a la orilla. - ¿Qué tal? ¿Qué te parece?- él se posiciona detrás de mi haciéndome sentir su mentón en mi hombro. - Waoo, esto en serio es hermoso- sonrió observando toda la vista- valió la pena subir hasta acá. - Y eso no es todo- con suavidad me gira haciendo que mire hacia arriba por su tamaño, sus ojos se conectan con los míos, siento sus manos sobre las mías, casi puedo jurar que ríen una gota de sudar en su frente como signo de nervios. Frunzo mi ceño no entendiendo la situación. - ¿Ocurre algo?- sabía que llegar hasta aquí no había sido tan cansado por su condición así que ese sonrojo en su rostro debía ser por otra cosa, mueve sus labios buscando decir algo pero no sale nada de su boca. - Bue-eno ....- vuelve a buguearse murmurando demasiado muy bajo e inentendible. - Marco Azzuro Meyer ¿Qué quieres decir?- alzando una ceja en su dirección él aplasta sus labios soltando un resoplido de su nariz. Todo un lobito - ¿Acaso has echo algo malo que quieres contarme? - ¿Que? no, no es eso- se apresura a responder. - ¿Seguro? Porque pareces esos hombres que estan apunto de revelar su infidelidad en las telenovelas que mi madre me hacia ver. - Juro que no es nada de eso- con seguridad me mira- Nunca podría hacerte eso. - Pues con ti historial ....- hace una mueca de disgusto pero sólo me rio- estoy bromeando, pero ya dime ¿Quieres decirme algo malo? - Es que ...- suelta una de mis manos rascándose la nuca- no se como empezar, verás Pinky, se que te dije que estábamos aquí para poder relajarnos y descansad de todo. - SI eso hacemos. - Claro ese también era la intención pero el plan principal es otro- da una bocana de aire y se agacha repentinamente quedando en una rodilla incado ante mi. - ¿Qué pasa te dio un calambre?- me asusto un por si vaya hacer alguna reacción a su condición. - No no- se ríe nerviosamente buscando en su bolsillo derecho de su pantalón alguna cosa- Yo iba a ¿diantres donde esta? esto es peor que mi primer examen en Quantico- busca en su otro bolsillo tanteando y sacando una pequeña cajita de ahí. Ohh Dios Santo ¡que le corten las orejas a Sherk! ¿Es lo que creo que es? - Verás amor, se que no hemos pasado por mejores momentos en nuestra relacion, ademas, somos como el agua y el aceite en muchas cosas pero sin importar todo, eres una mujer maravillosa y no quisiera jamás tener que alejarme de ti. Ya cometimos ese error hace unos años y esta vez no se volverá a repetir, porque TE AMO COMO NO TIENES IDEA- siento mis ojos empezar a humedecerse y el remolino de elefante en mi estomago- Desde que me enteré que tendríamos a nuestro bichito la vida me confirmo que lo nuestro estaba destinado a ser si que nosotros lo supiéramos, ahora no puedo pe ser en un futuro donde no estes tu y nuestro bebé- con cuidado saca el anillo de la caja dejandola a un lado, alza el anillo entre sus dedos- Y con esto quiero decir PINKY ¿ME DARIAS OTRO ENORNE REGALO DESPUES DE BICHITO Y ACEPTARIAS PASAR EL RESTO DE NUESTRAS VIDAS JUNTOS? El nudo en mi garganta me ha dejado sin habla viendo lo que este hermoso hombre me está proponiendo. - Yo-yo no me esperaba esto ...- cuando observó a Marco parece como si ambos nos hubiéramos transportado a un lugar sólo para nosotros. - ¿Qué dices mi hermosa peligrosa, si aceptas?- su tono coqueto termina por converserme dibujando una enorme sonrisa en mi rostro. - Jamás te diría que no, POR SUPUESTO QUE SI- dándole mi mano para que coloque el anillo terminado por levantarse y atrarrme hacia su cuerpo fundiendome en un beso profundo. Nuestras bocas danzas juntas en respuesta a las emociones que estamos sintiendo en este momento. Como amo a mi espantapájaros Sus manos van subiendo y bajando por mi espalda haciendome casi gemir por el sentimiento tan agradable de sus manos sobre mi cuerpo. - OK OK YA PAREN QUE NO QUEREMOS VER p**n* EN VIVO- una voz femenina nos trae a la relaidad. Cora y Massimo parados cerca del camino por donde llegamos nos miran, la castaña lleva una cámara en manos enfocandonos. - ¿Que hacen aquí?- pregu yo vía do como ambos se acercan a nosotros. - Marco nos llamó para ayudarlo con esta sorpresa- responde él mayor de los hermanos Meyer- Felicidades por cierto. - SI Lii-vivi- Cora me atrae a sus brazos dando un abrazo de oso- Muchas felicidades. Mi amiga lleva una sonrisa de oreja a oreja felicitandonos. - Fui a darles el encuentro para traerlos hasta aquí, por eso me demore en hacer las compras ayer. - Ah claro, tiene sentido, ya se me hacia raro que demorarás sólo por unas carnes. - SI si, por su culpa tuvimos que dormir en la camioneta de Massimo- señala acusadoramente mi amiga a su mejor amigo. - Nos ha dado dolor de espalda- le sigue la corriente su pareja. Marco sólo rueda los ojos negando con la cabeza. - Les dije que podría hacerlo sólo pero ellos insistieron en venir. - No podríamos perdernos esto- se excusa encogiendo sus hombros mi cuñado. - Además, pensábamos interrumpir si continuabas todo nervioso al hablar. - No estaba tan nervioso - ¿Ah no?- lo mira desafiante Cora- entonces ¿comparar tu propuesta matrimonial con un examen de Quantico no es signo de nervios? - No dije eso- espantapájaros se mueve avergonzado. - SI, si lo hiciste- le respondemos en unidad todos. Vuelve a rodar los ojos quedándose callado y sujetandome de la cintura. - Bien, pero no me pueden culpar, Pinky puede ser letal, ya escucharon cuando pensó que la estaba engañando. Me río cuando me mira haciendo un ligero puchero en sus labios. Parece un niño siendo regañado - Esta bien, ya que por fin eres oficialmente la prometida de un Meyer, debemos ir a celebrar- propone Massimo. - Tengo una idea- con una sonrisa cómplice nuestra amiga nos jala hasta el camino de regreso. - ¿A dónde vamos? - Es una sorpresa- se limita a responder para guiarnos hacia la bajada. Bueno la caminata sirvió de algo, ahora soy la futura señora de Meyer
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD