Capitulo 4. Andrew y la pasión a distancia.

600 Words
Andrew (POV) Me despertó el sonido de una alarma. Mi reloj de mano indicaba el tiempo de despertar, era domingo pero había planeado salir a conocer la ciudad antes de regresar a casa; claro que eso eran mis planes antes de encontrarme con Dalia, ella estaba a mi lado, desnuda, cubierta hasta las caderas por la sábana, acostada boca abajo. Esas caderas, ese trasero, ansiaba poseerlo también, pero aún no era tiempo. Ésto no era algo de comer una vez, me tenía embelesado. No era su primera vez, pero si fueron sus primeros orgasmos. Lo sentí, ella no sabía que eran, se portó muy bien, es muy fuerte y delicada al mismo tiempo. No pude evitar volver a excitarme al verla, me ponía al mil, su olor, su sabor, su cuerpo... Me fuí a bañar, no podía despertarla, había sido mucho esfuerzo para ella, casi a desmayar, su último orgasmo la dejó inmovil, tuve que acomodar su cuerpo para que descansara mejor. Dalia (POV) Abrí mis ojos, estaba muy adolorida, mis músculos realizaron un gran esfuerzo al sostener mis orgasmos. Me sentía incapaz de moverme. No podía creer lo que había pasado, jamás pensé que se podía llevar a mi cuerpo al límite del placer. Por fin un San Valentín que valió la pena. Me estiré aún con mis ojos cerrados, y una sonrisa de par en par, sintiendo las sábanas y el vacío del otro lado de la cama. Abrí mis ojos y puse atención al sonido proveniente del baño. Me levanté y sentí mi desnudes que me hizo sonrojar, pero aún así abrí la puerta del baño y observé al dios griego en la ducha, con una mano recargada en la pared dejando caer el agua a su cuerpo y la otra tocando su hombría, me hizo emitir un gemido; sin pensarlo mucho me metí a la ducha y me puse de rodillas con su m*****o en mi cara, hice el movimiento tan rápido y delicado a la vez que él no pudo reaccionar hasta que mis manos sostenían su hombría siguiendo el ritmo que él llevaba, después lo llevé a mi boca, disfrutando de su sabor y textura, el suavemente sostuvo mi cabello, claramente estaba disfrutando de las sensaciones y de la vista, de repente lo veía a los ojos, la lujuria, el deseo y el placer se reflejaban hasta en su boca entre abierta. Continué aumentando el ritmo, hasta que salían pequeñas lágrimas de mis ojos, pero cada vez sentía más y más su dureza y como comenzaba a temblar, hasta que junto con un gruñido y espasmos de su abdomen, salió su dulce néctar que succione, lamí y tragué, dulce y salado, un sabor delicioso, quería más. Salió de mí, limpié con mi lengua y relamiéndome los labios me ayudó a ponerme de pie, besándonos, haciendo que él se saboreara. Sin palabras nos ayudamos a bañar, parecía más contemplación y adoración de nuestros cuerpos. Nos secamos mutuamente entre risas, besos y caricias, no podíamos estar alejados y después nos vestimos en silencio. Al terminar se acercó y me dijo: - hoy es mi último día aquí- mirándome a los ojos, sosteniendo mis manos entre las suyas - pero no quiero perderte de vista, sé mi novia a distancia, luego veremos cómo le hacemos, ¿sí?- Sin quitar mis ojos de los suyos respondí - yo también no quiero perderte de vista- y llevando una de mis manos a su mejilla invitándolo a acercarse a mis labios, antes de que estuvieran en contacto le dije: -sí, ya veremos qué hacer con la distancia- Y así inició mi primer noviazgo.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD