-Señor Shane, lo esperan en la sala de juntas.- la cabeza morena de mi asistente se asomó mientras me miraba comiendome con los ojos, seguro estaba deseando un poco de atención de mi parte, pero para mi cabeza atareada, Jessi no era el remedio. Al menos, no en ese momento. -Gracias, ya voy para allá- mi cabeza estaba enredada, había tomado más de siete tazas de café y seguía adormecido. Llevaba más de una semana releyendo los documentos que tenía que entregar firmados en la junta y aún no me encajaban ciertas cosas. Resoplé, tratando de botar el aire que se había acumulado en mis pulmones y en un vago intento de relajarme. Ajusté la camisa de vestir a mis antebrazos, cubriendo el tatuaje que tenía en uno de ellos. Recordé cuando lo hice, con cierta nostalgia. Fue pensando en Sia, en algo

