Capitulo 52

4982 Words
Louis se encuentra en un terreno incierto, aún sin darse cuenta de que él es una parte esencial del entretenimiento de la noche. Howard le hace un gesto para que se recueste en la cama y, de mala gana, Louis obedece. La atmósfera está cargada de una peculiar mezcla de tensión e indulgencia. Los invitados lo miran con ojos hambrientos mientras se coloca en la cama, preguntándose qué papel debe desempeñar en este escenario. Ha visto los límites borrosos en estos círculos antes, pero la incertidumbre de la situación actual lo pone nervioso. La mano de Howard descansa posesivamente sobre el muslo de Louis, una orden silenciosa para que se quede quieto. El presentador comienza a hablar y sus palabras tejen una narrativa que insinúa deseos y fantasías. Los invitados intercambian miradas, sus expresiones son una danza de anticipación y emoción. La voz de Howard, suave y autoritaria, atraviesa los murmullos silenciosos de la habitación. “Estimados señores, esta noche tenemos el placer de disfrutar de una actuación cautivadora. No es sólo un placer para la vista; él es tu boleto para vivir esos pensamientos sucios. Baby Lou está aquí para cumplir tus deseos más profundos y bailar al ritmo de tus fantasías. Esta noche, él es todo suyo, amigos míos”. Louis siente un escalofrío recorrer su espalda mientras las palabras del hombre flotan pesadas en el aire. La atmósfera de la habitación cambia, cargada con una intensidad que le provoca escalofríos. Intenta encontrarle sentido a la situación, su mente corre con pensamientos sobre cómo detener este giro inesperado de los acontecimientos. La sorpresa inicial de Harry se convierte en ira cuando Howard coloca a Louis en la cama, tratándolo como un mero objeto para el entretenimiento de los invitados. La atmósfera cargada de la habitación se vuelve sofocante. Harry aprieta los puños, sintiendo el peso de la impotencia mientras ve a Louis siendo obligado a asumir un papel al que claramente nunca se inscribió. Mientras la voz de Howard resuena en la habitación, anunciando a Louis como el "entretenimiento" de la noche, a Harry se le revuelve el estómago. Las miradas depredadoras de los invitados, ávidos de ver el espectáculo que se desarrolla, le enferman hasta la médula. Él lucha con la necesidad de intervenir, de irrumpir y alejar a Louis de esta actuación degradante. La comprensión lo golpea como un mazo: no es sólo un observador. Es cómplice de esta retorcida farsa. Un invitado entre los espectadores lascivos, incapaz de proteger a Louis de la degradación a la que está siendo sometido. La mano de Howard se aprieta sobre el muslo de Louis, una sutil advertencia contra cualquier desafío. Los invitados, todavía obsesionados con él, esperan su próximo movimiento con una mezcla de impaciencia y anticipo. Es una experiencia surrealista y aterradora, una que Louis nunca había imaginado cuando aceptó la invitación. Con voz temblorosa, mira al hombre. "Esperar. Espera, yo... yo no me inscribí en esto. No estoy aquí para… para…” Sus palabras fallan, el pánico es evidente en sus ojos mientras busca una ruta de escape. Howard, impasible, lo interrumpe con una sonrisa maliciosa. "Bebé Hush. Estás aquí para brindar una experiencia inolvidable”. El peso de las palabras del hombre presiona a Louis, comprendiendo que está enredado en una situación que se sale de control. Sus intentos de resistir o razonar parecen inútiles mientras los invitados miran con mayores expectativas. La desesperación se cuela en la voz de Louis mientras implora. “Yo… yo… p-no puedo hacer esto. Quiero irme. Por favor." Su mirada le ruega a Howard que lo comprenda, pero el anfitrión se mantiene inflexible. “Louis, muchacho, esta noche se trata de superar los límites. Eres la estrella y el espectáculo debe continuar. Abrace los deseos de nuestros estimados invitados y es posible que descubra que será una noche que no olvidará. Empieza con tu camisa”. Howard insiste, su tono deja poco espacio para la negociación. La sala permanece en suspenso, una audiencia cautiva esperando el desarrollo de un espectáculo retorcido. Louis respira profundamente y temblorosamente, sintiendo la tela de su camisa pegarse a su piel húmeda. La tenue luz de la habitación proyecta sombras en su rostro mientras, de mala gana, alcanza el botón superior. La atmósfera se carga de tensión, una energía inquietante que impregna el aire. El primer botón cede ante sus dedos temblorosos, liberando un pequeño suspiro de la tela. La mirada de Howard permanece fija en Louis, con una expresión inescrutable en su rostro. El niño casi puede oír los susurros ahogados de los invitados, el susurro de anticipación que parece resonar en los confines de la habitación. Mientras Louis continúa desabotonándose la camisa, se forman gotas de sudor en su frente. Cada botón desabrochado se siente como un paso más hacia la incomodidad. El silencio de la habitación sólo se rompe con los suaves clics de los botones que ceden, el sonido magnificado en la atmósfera silenciosa. Con cada botón liberado, Louis queda más expuesto, su vulnerabilidad queda al descubierto para que el mundo la vea. La tela se cae, dejando al descubierto su pecho centímetro a centímetro. Puede sentir los ojos de los invitados analizándolo, sus expectativas flotando en el aire. El aire se siente cargado de una extraña mezcla de malestar y fascinación. Louis lucha por mantener una fachada de compostura, incluso cuando sus manos traicionan la tensión nerviosa dentro de él. Intenta desconectarse de la realidad de la situación, recordándose a sí mismo que esto es sólo una actuación, un acto que debe soportar por el bien del espectáculo. Howard, aparentemente satisfecho con el espectáculo que se desarrolla, asiente con aprobación. Las manos de Louis tiemblan mientras lidia con la realidad de la situación. La habitación parece cerrarse a su alrededor y siente el peso de cada mirada fija en cada uno de sus movimientos. Su corazón late con fuerza en su pecho, un ritmo rápido de miedo y desesperación. "No puedo... no puedo hacer esto". El niño tartamudea, su voz apenas es más que un susurro. Sus intentos de desafío se topan con una mirada indiferente por parte de Howard, quien parece deleitarse con la incomodidad que está causando. Howard, imperturbable, se inclina más cerca, su voz es un murmullo bajo en el oído destinado sólo a Louis. “Estás aquí porque te pagaron por estar, querida. No hagas esto más difícil de lo necesario. Cuanto más te resistas, más difícil te resultará”. Louis busca en la habitación una salida, sus ojos se posan en la salida, pero las expectativas de los invitados y el control de Howard sobre él hacen que la perspectiva de escapar parezca casi imposible. Los invitados murmuran entre ellos, su entusiasmo aumenta a medida que la tensión en la sala se intensifica. Louis siente una sensación de hundimiento en el estómago, una mezcla de temor y vergüenza por haber sido reducido a un simple peón en el retorcido juego de otra persona. Su mente se acelera, buscando desesperadamente una solución. “Por favor, no me siento cómodo con esto. Quiero irme." Louis suplica, el temblor en su voz traiciona el miedo que lo recorre. Los ojos de Harry suplican a Louis, silenciosamente transmitiendo disculpas y arrepentimiento por no haber previsto el siniestro giro de los acontecimientos. Contempla hacer una escena, confrontar a Howard y alejar a Louis de la pesadilla. Sin embargo, el miedo a empeorar las cosas lo paraliza. La súplica desesperada de Louis por una salida resuena en los oídos de Harry, cada palabra es un grito silencioso de ayuda. La chispa de desafío en el chico, aunque eclipsada por el miedo, tira de la fibra sensible de Harry. No puede soportar ver a Louis reducido a esto, un títere que baila según los caprichos de Howard y su depravado público. Al mismo tiempo, las palabras condescendientes de Howard sólo alimentan la furia de Harry. A medida que el pulso rítmico de la música amplifica la tensión en la habitación, la batalla interna de Harry continúa. Con un brillo decidido en sus ojos, el hombre se aleja discretamente de su asiento y navega por la opulenta habitación. Sus puños permanecen cerrados y el peso de la responsabilidad recae pesadamente sobre sus hombros. El deseo de rescatar a Louis de esta actuación de pesadilla lo impulsa hacia una confrontación con Howard, sin importar las consecuencias. Los invitados permanecen ajenos a la agitación interna de Harry mientras se acerca a Howard, quien se deleita con el espectáculo. Cuando Harry se enfrenta al anfitrión, su voz tiene un trasfondo de ira contenida. “Esto no es para lo que me inscribí, Howard. Has cruzado una línea aquí”. Howard sonríe, aparentemente divertido por la desaprobación de Harry. “Relájate, estilos. Todo esto es parte de la experiencia. Estás aquí para darte un capricho, ¿no? La mandíbula de Harry se aprieta, la frustración hirviendo bajo la superficie. “No seré parte de la explotación de alguien de esta manera. Es degradante”. El intercambio entre Harry y Howard no pasa desapercibido para algunos de los invitados, y la curiosidad brilla en sus ojos. Louis, todavía en la cama, mira en dirección a Harry, la esperanza parpadeando en sus ojos. Howard se inclina y su tono es condescendiente. “Simplemente no estás acostumbrado a las cosas buenas de la vida, Styles. Esto es lo que sucede cuando juegas en círculos de alto riesgo”. La paciencia de Harry se está agotando y cuadró los hombros, sin querer dar marcha atrás. “No dejaré que arruines la vida de este chico por tu enfermiza versión del entretenimiento. Esto se detiene ahora”. La confrontación entre Harry y Howard atrae más atención, la atmósfera de la habitación cambia a medida que se instala una sensación de inquietud. Algunos de los invitados intercambian susurros y el espectáculo se convierte en un drama inesperado. Louis observa, con el corazón acelerado, mientras Harry se enfrenta a Howard. Un rayo de esperanza y gratitud ilumina sus ojos al darse cuenta de que tal vez no esté completamente solo en esta pesadilla. La situación está al límite y los invitados se debaten entre la anticipación y la incomodidad. La determinación de Harry sigue siendo inquebrantable, alimentada por la determinación de rescatar a Louis de esta terrible experiencia deshumanizante. Howard, sintiendo la creciente tensión, finalmente cede. “Bien, estilos. Si estás tan molesto, entonces vete. Pero recuerda, te estás perdiendo algo extraordinario”. Harry, sin inmutarse por el intento de Howard de descartar la situación, entrecierra los ojos hacia el anfitrión. “No me interesa tu versión de lo extraordinario. Lo dejó ir." El hombre, al darse cuenta de que Harry no retrocederá fácilmente, se queja pero suelta a Louis. Sin embargo, el anfitrión no es alguien que ceda el control tan fácilmente. Da un paso adelante, bloqueando el camino de Harry hacia Louis, con una sonrisa astuta jugando en sus labios. "Oh, Styles, no te apresures tanto". dice Howard, su voz rezuma una inquietante mezcla de encanto y amenaza. “Irse tan pronto sería una pena. La noche apenas comienza y pagué una suma considerable por vivir la experiencia completa”. Harry, cada vez más desafiante, se acerca a Howard. “No me importa lo que pagaste. El chico ha terminado aquí. Ya lo has llevado demasiado lejos”. La sonrisa de Howard se amplía y sus ojos brillan con un toque de malicia. “¿Crees que puedes entrar aquí y alterar mis planes? Me temo que no es tan sencillo, amigo mío. Nuestra pequeña estrella tiene obligaciones”. Louis, todavía en la cama, lanza una mirada cautelosa a Howard. La sensación de liberación dura poco cuando se da cuenta de que Howard no lo dejará ir sin luchar. Pero Harry, negándose a dejarse intimidar, continúa. “¿Obligaciones? Él no es de tu propiedad. No puedes obligarlo a hacer algo con lo que no se siente cómodo”. Howard se ríe y disfruta de la confrontación. “Oh, mi querido amigo, subestimas la naturaleza de nuestro acuerdo. Louis sabe para qué se inscribió y no me engañarán con lo que pagué”. La expresión del anfitrión se oscurece y da un paso más cerca de Louis, ignorando a Harry. “No te irás, no hasta que hayas cumplido tu parte. Te sugiero que pienses detenidamente en las consecuencias”. La mandíbula de Harry se aprieta al darse cuenta de que sacar a Louis de esta situación podría ser más complicado de lo que pensó inicialmente. Los invitados en la sala, sintiendo la lucha de poder, observan con una mezcla de curiosidad e incomodidad. La noche, que alguna vez prometió diversión y alegría, ahora pende de un hilo a medida que la confrontación se intensifica y el control de Howard sobre su "inversión" se fortalece. Harry se vuelve hacia el hombre, su voz firme. “Vamos, no puedes atraparlo aquí en contra de su voluntad. Esto no está bien”. Howard, inflexible, sonríe. “Los aciertos y los errores son subjetivos, Styles. Es posible que no comprenda las complejidades de nuestros tratos. Louis tiene un compromiso y tengo la intención de cumplirlo”. La tensión en la habitación llega a un punto de ruptura. Algunos invitados intercambian miradas inquietas, mientras que otros se deleitan con el drama que se desarrolla. Louis, sintiendo que las paredes se cierran, mira a su alrededor en busca de cualquier medio potencial de escape. En un movimiento atrevido, Harry se acerca al anfitrión y baja la voz hasta convertirla en un gruñido amenazador. “No dejaré que arruines su vida. Vámonos o te prometo que te arrepentirás. Howard, imperturbable, se ríe. "No estás en posición de hacer amenazas, Styles". Sin embargo, Harry, manteniendo contacto visual, insinúa sutilmente. “Oh, por cierto, hace un par de días Yea Ji me susurró al oído sobre un trato para el que no estás registrado. Entonces es mejor mantenerlo en secreto, ¿eh? El destello de sorpresa en los ojos de Howard no pasa desapercibido. La sugerencia de que podría haber tratos no revelados genera dudas sobre la confianza del anfitrión. Harry aprovecha el momento, su tono es una amenaza silenciosa. “Ya sabes cómo van estas cosas, Howard. Es mejor evitar atención innecesaria”. El hombre, momentáneamente desconcertado, mira nerviosamente a su alrededor. La información inesperada ha arruinado sus planes cuidadosamente orquestados. Al ver la vacilación en el comportamiento de Howard, Harry aprovecha la oportunidad. “Déjame sacarlo de aquí y mantendremos este pequeño… acuerdo en secreto. No hay necesidad de atraer ningún escrutinio no deseado, ¿verdad? Howard, sopesando sus opciones, finalmente asiente a regañadientes. “Bien, estilos. Pero recuerda, esta es tu elección. No creas que puedes entrometerte en nuestros asuntos sin consecuencias”. Harry aprovecha la oportunidad y empuja a Louis hacia la salida. El niño, dividido entre el alivio y el miedo residual, se aferra a Harry mientras navegan por el apartamento. Tan pronto como se encuentran en la habitación de invitados, Louis deja caer la cabeza con desesperación y cierra los ojos con fuerza. Sólo ahora se da cuenta de lo que pudo haber pasado. Y lo más probable es que fue planeado desde el principio, no como un típico pretexto de partido que lo atrajo hasta aquí. Sólo una tonta excusa para enredarlo en algo irreversible, nada más. Y qué tonto fue Louis al creer en ello tan fácilmente. "Ahora explícame, ¿qué diablos estás haciendo?" La voz de Harry pierde todo rastro de calma y confianza, reemplazada por un gruñido repentino cuando sus fuertes manos tiran de Louis, obligándolo a enderezarse y darse la vuelta. "¿Estás loco?" Harry se burla, sacudiéndolo por los hombros, y su mirada enfurecida hace que Louis, que ya lucha por el alcohol, se encoja. “¡Luis! ¡Louis, maldita sea, respóndeme! Harry continúa agarrando dolorosamente sus hombros, sacudiendo al chico como si intentara sacudirse todo lo que le impide responder. “¿Por qué me gritas?” Louis grita de repente, tratando de alejarlo. "¡Apártate! Retroceda, señor Styles, usted no sabe nada... "No te atrevas a negarlo". Harry de repente lo interrumpe, todavía gruñiéndole al chico y agarrando su barbilla, obligando a Louis a mirarlo a los ojos. “¿Crees que no sé nada? ¿Crees que nadie entiende que te iba a follar aquí mismo por una maldita pequeña cantidad de dinero? Las últimas palabras salieron de él con una risa histérica, haciendo que Louis abriera los ojos con horror. "¡No puedo creer que hayas venido aquí!" "¡¿Qué?! Yo... ¡sólo vine a bailar! ¡Me invitaron sólo para eso! ¡Y deja de tocarme! "¿Bailar?" Harry niega con la cabeza, todavía riéndose decepcionantemente. “¿Crees que soy un idiota? ¿Entonces probablemente tuviste que bailar, inclinada sobre la cama, mientras ese bastardo te follaba? Deja de decirme tonterías, Tomlinson. Detener. De otra forma yo--" “¿De lo contrario qué? ¿Tu que? ¿Empezar a actuar como un completo idiota otra vez? Louis sonríe amargamente, de repente empujándolo en el pecho. Harry gruñe, de repente agarrándolo por la mandíbula otra vez, apretándolo dolorosamente, y Louis gime fuertemente. "Odio cuando actúas así". Él sisea en la cara del chico. “¿Crees que puedes huir? ¿Ignorar mis llamadas, desaparecer en algún lugar y luego, maldita sea, aparecer en una fiesta donde a un grupo de idiotas cachondos no les importaría meterse en tus pantalones? ¿Qué crees que estás haciendo, Luis? ¿O lo que te hizo tu maldito vecino no fue suficiente? "¡Métete en tus propios malditos asuntos!" Louis gruñe con los dientes apretados, todavía sintiendo el dolor en su mandíbula por el fuerte agarre. Envuelve sus muñecas alrededor del antebrazo de Harry, clavando sus cortas uñas en la piel del hombre. "¿Qué es para ti? Me tratas peor”. “¿Debería recordarte que para todos ellos, eres solo una linda muñeca? ¿Sólo un cuerpo, Louis? ¿Crees que alguno de ellos se molestó siquiera en recordar tu nombre? Viniste aquí sin darte cuenta de lo que podían hacer”. “Suéltame”. Louis murmura enojado, sintiendo la otra mano de Harry, la que no agarraba su mandíbula, moviéndose hacia abajo, hundiéndose dolorosamente en la piel alrededor de su cintura. “Suéltame”. "Entonces imagina que es uno de ellos en lugar de mí". Harry se burla, cerniéndose sobre él, y Louis apenas reprime un gemido cuando siente los dedos de Harry deslizándose debajo de su camisa, seguramente dejando moretones. “Después de todo, te pagaron para complacer a todos los invitados, ¿verdad? Así que, por favor, Louis”. “No haré nada por ti. ¡Déjame ir! Déjame ir, maldito idiota”. Louis inhala bruscamente entre dientes mientras siente a Harry inclinándose hacia su cuello, mordiendo la delicada piel. “Me ignoró toda la noche. ¿Es así como se supone que debes hacer tu trabajo, cariño? Susurra Harry, besando el cuello del chico entre cada palabra. “Tal vez debería hacer lo que haría cualquiera detrás de esta puerta, ¿eh? ¿Quizás debería usarte ahora mientras estás bajo la bruma del alcohol y las drogas, incapaz de resistirte? Puedo hacer lo que quiera contigo y probablemente ni siquiera recordarás haber aceptado hacerlo por la mañana. ¿Es eso lo que quieres, Louis? Louis exhala ruidosamente, sintiendo los labios de Harry en su cuello, y deja escapar un sollozo, imaginando que el hombre realmente haría algo así con él. “¿Quizás debería desnudarte ahora mismo, tirarte en la cama y hacer todo lo que he estado deseando durante tanto tiempo? ¿Debería, Luis? ¿Debería simplemente follarte? ¿Hacerte justificar la suma que te pagaron por estar aquí? Louis entrecierra los ojos, sin entender por qué no se resiste y siente la voz baja de Harry reverberando en su estómago. ¿Pero Harry está siquiera equivocado? Después de todo, todo lo que dice sobre lo que está sucediendo es innegablemente cierto. E incluso si Louis quiere escapar, su cuerpo se niega a obedecerlo después de todo lo que bebió. Solloza en voz baja, todavía sosteniendo la muñeca de Harry como si estuviera resignado, sintiendo el aliento caliente del hombre deslizarse por su cuello hasta congelarse inesperadamente sobre su oreja. "Sigues olvidándote, Louis, que no soy como ellos ". El hombre susurra, aflojando lentamente su agarre sobre la mandíbula del niño. Y soy el único aquí para quien significas mucho más que una cara bonita. Así que ahora vístete, porque te sacaré de aquí ahora mismo antes de que alguien te haga algo”. Louis solloza ruidosamente cuando Harry de repente lo suelta, desplomándose cansado en el borde de la cama. "Te doy cinco minutos". Harry añade fríamente. "Vestirse. Si no lo haces, te sacaré de aquí tal como estás”. "¿Qué quieres de mí?" Louis susurra de nuevo, sollozando, frotándose la mandíbula donde el dolor persistente sirve como recordatorio de las acciones recientes del hombre. “¿Qué quieres, Harry ? Déjame en paz. Harry se inclina de nuevo, el contraste es marcado mientras ahora toma suavemente la barbilla de Louis, mirando a los ojos del chico. “No te dejaré aquí. No con esta gente, Louis. Puedes gritar todo lo que quieras acerca de odiarme y no querer volver a verme nunca más, pero lo harás en un lugar seguro. No dejaré que te pase nada irreparable, te guste o no. Entonces, por el amor de Dios, Louis, vístete . Estaré de vuelta por ti en cinco minutos. Necesito... arreglar las cosas. Louis solloza silenciosamente, asintiendo con resignación, sintiendo los dedos del hombre lentamente dejar de tocar su piel. Luego, solo se escucha la silenciosa salida del hombre de la habitación. *** Cuando Harry lo saca del edificio de la mano, tratándolo como a un niño descarriado, Louis permanece en silencio. Y cuando Harry lo empuja dentro del auto con tanta malicia que el niño golpea el tablero con el codo, Louis permanece en silencio. E incluso cuando Harry golpea impacientemente el volante, se muerde los labios nerviosamente y acelera más allá del límite de velocidad, Louis permanece en silencio. Pero cuando Harry continúa tamborileando nerviosamente con sus dedos en el volante y, a una velocidad excesivamente alta, casi no logra tomar una curva en la carretera, arriesgando sus vidas, Louis no puede contenerse. "¡Detener! ¡Deténgase, señor Styles, ahora mismo! Grita, cubriéndose la cara con las manos, y de repente escucha un fuerte chirrido de neumáticos, seguido por la sacudida de un frenado brusco que lo empuja hacia adelante, y al segundo siguiente lo empuja hacia atrás contra el asiento. Louis respira ruidosamente, todavía temeroso de abrir los ojos y continúa protegiéndose la cara con las palmas. "¿Dónde vive?" De repente, la voz baja y ronca de Harry rompe el silencio en el auto, haciendo que Louis se congele. Pero cuando el niño no responde, escucha, después de un momento, a Styles golpear fuertemente el volante. "¡¿Dónde carajo vives ?!" "¿Qué es para ti?" Louis hace una mueca, gritando en respuesta al tono elevado de Harry, finalmente mirando al hombre. "¿Por qué carajo te importa?" “Me importa, Louis, que vaya a una fiesta privada en casa de mi pareja y te encuentre allí, sabiendo muy bien cómo suelen terminar las invitaciones de acompañantes a este tipo de eventos. Me importa, Louis, que durante tantos días hayas estado ignorando cualquier intento mío de hablar contigo o ponerme en contacto. Y me importa, Louis, sólo de pensar que vives quién sabe dónde. Y sabiendo que ya no trabajas en el club, uno sólo puede preguntarse de dónde saca el dinero para pagar un nuevo apartamento. A menos, por supuesto, que no fuera simplemente otra salida en el papel de un chico suelto”. "¡Callarse la boca! ¡Cállate la maldita boca! Louis gruñe con un resoplido resentido, cruzando los brazos sobre el pecho y alejándose, dirigiendo su mirada a la ventana del pasajero. "No es asunto tuyo". “Eso es asunto mío. Sé que no volviste a tu apartamento. Entonces dime, Louis, ¿dónde diablos has estado viviendo todo este tiempo? Luis permanece en silencio. Sólo se aleja un poco más, haciéndolo deliberadamente dramático, y continúa ignorando a Harry. Entonces, durante los siguientes minutos, se sientan en el auto al costado de la carretera, sin pronunciar una palabra, y el único sonido que rompe el silencio es el ruido apagado de los autos que pasan por la carretera. “ Me preocupo por ti, ¿vale? ” Harry inesperadamente dice en voz baja, apoyando su cabeza contra el asiento y exhalando ruidosamente. “No pude encontrar la paz en todo este tiempo simplemente porque no sabía dónde estabas. Envié a Steve a revisar tu apartamento todos los días y no encontró a nadie allí excepto a tu vecino drogadicto, Louis. Esperaba rastrear tu teléfono, pero supongo que desactivaste esa función, sabiendo muy bien que lo haría tarde o temprano. Y, maldita sea, incluso intenté hablar con tu pequeña novia, pero ella simplemente evadió la pregunta y no me dio ninguna información. Así que sí, me preocupo por ti, Louis. Y ni siquiera puedo explicar cómo me sentí todo este tiempo después... después de nuestro último encuentro. “Y aun así, viniste a esa fiesta hoy sabiendo que habría una escolta. ¿Estaba realmente tan preocupado, señor Styles? A pesar de su intento de usar un tono burlón, Louis no puede ocultar el dolor en su voz, sin importar lo mucho que lo intente. Harry suspira, una mezcla de frustración y preocupación genuina grabada en su rostro. Se pasa una mano por el pelo. "Lo arruiné. No debería haber reaccionado como lo hice en el aeropuerto y en el avión. Sé que te lastimé y me odio por ello”. Louis permanece en silencio, con la mirada fija en el paisaje que pasa fuera de la ventanilla del auto. La tensión en el vehículo es palpable y flota en el aire. “Yo… no puedo soportar la idea de perderte, cariño. Sólo necesito entender qué está pasando, dónde has estado”. Louis se encoge de hombros, con una mezcla de ira y tristeza en sus ojos. “No puedes simplemente entrar y salir de mi vida, Harry, no puedes elegir y cambiar entre este hombre amable y cariñoso y ese monstruo que mostraste en el avión. No es justo. No puedo seguir haciendo esto”. “Lo sé, y lo siento , Louis. Quiero hacer las cosas bien”. Louis mira hacia otro lado, tomándose un momento para recomponerse. “Me lastimaste, Harry. Gravemente. Y mientras todo este tiempo estuve sufriendo; Mientras yo tenía que encontrar una manera de salir del gilipollas en el que me metiste, tú simplemente seguiste con tu vida. No puedes decir que estás preocupado por mí mientras literalmente fuiste a una puta fiesta con una escort. "Solo... déjame ser honesto contigo, ¿de acuerdo?" Harry suspira de nuevo, sin quitar nunca los ojos del parabrisas e ignorando los coches que circulan a toda velocidad por la carretera. “Por supuesto, todavía tengo mi vida. Todavía voy a mi oficina, asisto a reuniones de trabajo y almuerzo con socios. Claro, todavía veo a mi esposa y me permito visitar a mis amigos, donde, sorprendentemente, no todos simplemente holgazanean y beben alcohol. Casi todos los aspectos de mi vida, haga lo que haga, todavía están relacionados con el trabajo, Louis. Y esta fiesta también. Todos los aspectos, Luis. Todo excepto... excepto tú. Sólo cuando paso tiempo contigo, realmente me permito no pensar en nada más. Así que si quieres que me disculpe por seguir viviendo mi vida cuando no estás cerca, no lo haré, Louis. Pero estoy siendo honesto contigo y quiero que sepas que realmente valoro el tiempo que paso contigo. Porque sólo en esos momentos me siento yo mismo. Puedo olvidarme de todo lo demás y apenas recuerdo cuándo fue la última vez que me sentí así antes de conocerte. Así que perdóname si me preocupo cuando desaparezcas de repente”. Exhala impotente y sacude la cabeza. “¿Crees que no me asusta? ¿Crees que no estoy tenso al darme cuenta de lo mucho que me afectas? Pero esa es la verdad, Luis. Y tal vez sea muy egoísta, pero sólo por lo que siento contigo, estoy dispuesto a hacer cualquier cosa para asegurarme de que no termine. Louis siente un nudo formándose en su garganta mientras lucha con el peso de las palabras de Harry. La sinceridad en la voz de Harry crea una turbulenta tormenta de emociones encontradas dentro de él. Es un papel que nunca buscó, nunca anticipó, y darse cuenta de que se ha convertido en una parte tan fundamental del mundo de Harry hace que sus entrañas se retuerzan incómodamente. Sin embargo, por más inquietante que sea para Harry, Louis no puede evitar darse cuenta de que es igualmente aterrador y oneroso para él mismo. El tren en el que han estado viajando desde ese primer encuentro se precipita hacia un acantilado inminente, y el choque inminente amenaza no sólo a Harry sino al propio Louis. La gravedad de la situación recae pesadamente sobre sus hombros, un peso que crece con cada momento que pasa. Louis mira por la ventana, su mirada desenfocada, como si buscara respuestas en el paisaje. “Harry, yo… yo no pedí nada de esto. Nunca esperé ser parte de tu vida de esa manera”. admite Louis, su voz con una mezcla de frustración y confusión.
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