Jesse se levantó rápidamente, hizo una pequeña reverencia y salió del dormitorio, podría haber sido buena y quedarse un poco más, no quería estar sola con ese hombre ahora, pero se ha ido y es una traidora. Carl me miró directamente y yo lo ignoré, no sé qué hace aquí, se supone que debería estar con esa mujer que no es nadie, aunque al parecer para él si, mejor que se vaya y que no me moleste. –¿Quería saber cómo te encuentras? –dudó. Creo que leyó mis pensamientos. –Eso no te importa –contesté –. Seguramente no te importa nada de mí. –¿Qué? –Que no tengo idea de lo que realmente haces aquí, deberías estar con tu amante, después de todo ya te habías ido con ella, ¿para qué regresaste? Su ceño se frunció, parecía confundido, no debería de estarlo, si Alice sabía sobre la amante, su

