Kathleen estaba detrás de Carl, le había colocado las manos sobre sus hombros, ella sonrió al ver a todos, traía un vestido beige muy elegante, demasiado para una persona que no tiene los recursos, además, no entiendo qué hace aquí, ella no es parte de ninguna familia importante y por lo tanto no tiene acceso al club. Fue un silencio incómodo entre todos, aunque nadie lo supiera se podía ver la confianza y cercanía que Kathleen no disimulaba, Carlton la vio con curiosidad, el señor Servenov permaneció callado mientras que su esposa pude ver cierto interés en Kathleen. –Buenos días, señorita Young, no esperaba verla por aquí –comentó Carl quitando la mano de Kathleen de su hombro. No tengo idea por qué se molesta tanto. –Cuanta formalidad Carl –sonrió ella –. Este es uno de mis luga

