Quiero matarlo

1153 Words
Cerró los ojos para combatir la oleada de náuseas. No la escuchó soltar la parte de 'capitán', no la escuchó continuar, no escuchó sus sollozos y ahogos. Todo lo que escuchó fue el latido de su corazón y el torrente de su sangre. Sintió sus manos temblorosas y cómo solo quería encerrar la garganta de su padre con ellas, sintió la rabia al rojo vivo hirviendo dentro de él, sintió la protección por esta mujer, esta chica, alimentando su odio por el ofensor. Y sintió que la vergüenza pesaba sobre sus hombros. ¿Por qué no había puesto fin a esto hace dos años? ¿Por qué no había evitado que esto sucediera? Si hubiera ido a las autoridades, si hubiera sido más fuerte, tal vez ... tal vez ella no hubiera tenido que experimentar eso ... -¿C-Capitán? Su voz rota lo arrastró de vuelta a la realidad. Mirando hacia abajo, la encontró mirándolo con preocupación en sus ojos. Ahora, podía sentir el temblor indefenso y sintió lo indefenso que estaba él mismo, sintió las lágrimas. Ella lloraba contra su pecho y las diminutas gotas habían empapado su camisa, por lo que podía sentirlas contra su piel. Ahora, notó, cómo sus manos lo agarraban con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos. Peter respiró hondo, tratando de calmarse. ¡Ella lo necesitaba ahora, él podría pensar en vengarse más tarde! Mientras respiraba, el olor a sangre se mezcló con sudor y… sexo, llenó su nariz y estaba tan mal. Esta chica inocente no debería quedarse en su apartamento oliendo así. Demonios, no debería tener que quedarse en su apartamento, punto. No por esa razón, pero vino aquí de todos modos. El no pudo evitar sentir pena por ella. Sabía que ella no querría que la compadecieran. Él tampoco quería, pero verla tan rota, tan pequeña en comparación con el mundo… no podía evitar sentir compasión y responsabilidad, de nuevo. Había fallado, no había podido protegerla como le había prometido a ella y a todo el Equipo en su primera misión fuera de su pueblo, cuando enfrentaron a sus primero enemigos. Él los había protegido en ese entonces con su vida, y le había salvado la vida varias veces desde entonces, pero ahora… ¡ahora ella estaba dentro de su pueblo y sin embargo no estaba a salvo! No había logrado protegerla de los peores enemigos: ¡aquellos que mantienen tu confianza y la usan en tu contra! No había podido salvarla, pero se aseguraría de que nunca volviera a suceder ... -¿Lorena? Lo sé, no te gustará esto, pero tenemos que llevar esto a la jefa. -Pero... -Sin peros, Lorena. ¡No puede salirse con la suya! ¡No puedes dejar que se salga con la suya! Lo que te hizo antes ya era bastante malo, y deberías haberlo informado a las autoridades durante mucho tiempo, pero esto, Lorena, esto... es un crimen, ¡uno de los peores crímenes que conocemos! ¡Esto es ... enfermo! La sintió estremecerse inmediatamente cuando la última palabra salió de su boca y ella se quedó en silencio. Por un momento se preguntó qué se había metido en ella, antes de que se le ocurriera un pensamiento. Sacudiendo la cabeza, trató de descartarlo, era ridículo. Ella no lo haría, no podría ... -Lo lamento- Lorena murmuró, la aprensión llenó su voz. Ella lo hizo. -Lorena- Dijo con firmeza mientras la hacía sentarse en su sofá y se agachaba para estar a la altura de sus ojos -Lorena. Esto no es tu culpa ¿Me entiendes? ¡Esto no es de ninguna manera tu falla, no te culpes por lo que hizo este ... este pervertido!- Dudó en decir 'pedófilo', una palabra que probablemente la haría sentir aún más responsable. "Pervertido" no encajaba exactamente (todo el pueblo también lo llamaba pervertido, después de todo), pensó, pero era la única palabra en la que podía pensar en tan poco tiempo. -Pero yo ... debo haber hecho algo mal o él no me haría esto, capitán- Insistió Lorena. Había oído hablar de esto, pero nunca lo creyó, hasta ahora. Le habían dicho que las víctimas de violación a menudo se veían a sí mismas como las más culpables. No lo podía creer. ¡Fue completamente irracional! Sin embargo, aquí estaba esta joven e inocente, su ex alumna, culpándose a sí misma por el repugnante crimen que cometió su propio padre. Su corazón se apretó de nuevo y la rabia dentro de él luchó por desatarse. Casi se rinde. Pero una mirada a la expresión perdida del rostro de su estudiante de cabello sedoso, le hizo fortalecer su voluntad. Podría esperar. Esperaría, pero cuando llegara el momento, ¡se aseguraría de no dejarlo pasar! -¿Lorena? ¿Lo querías? -¡No!- fue la resonante respuesta. .¿Le dijiste ... eso cierto?- Peter tenía problemas incluso para hablar del hombre, sin sentir el deseo de matarlo. -Por supuesto, pero él no ... no se detendría, él ... -Entonces, esto no es de ninguna manera tu culpa. -Pero, debe haber tenido una razón para ... para ... ¿Por qué realmente quería creer que su padre tenía una razón para abusar de ella? -No hiciste nada que te haría merecer tal cosa. No es que exista algo que pueda causar tal acto tan atroz -Me convertí en una agente -¿Qué?- Preguntó Peter, desconcertado. -Me convertí en una agente de élite, una ... una puta, alguien que vende su cuerpo por dinero, ¿verdad? Por un momento, el capitán de cabello desordenado permaneció en silencio, por lo que continuó. -Sin embargo, nunca he tenido una misión así. ¿Eso me convierte en una puta de todos modos, capitán? Porque no me siento como una...- divagó hasta que su ex-maestro la interrumpió. -Este tipo de misiones son raras, Lorena. Lo más probable es que nunca obtengas una. Además, esas misiones son opcionales, no tienes que tomarlas- Explicó, con más paciencia de lo que creía posible, recordando sus propias asignaciones, donde tenía que seducir a algunas mujeres, e incluso a algunos hombres, para obtener información o acercarse a su objetivo. Pero sobre todo fue más difícil para las mujeres, porque tenían otra opinión sobre el sexo. Para ellas, el sexo y el amor iban juntos... - Además, esas misiones no son solicitadas por los clientes. Son necesarias para mantener seguro al pueblo. Si alguna vez haces una misión así, no serás una puta y nadie te considerará una. Tú tampoco deberías, porque no es cierto. Los agentes de élite, hombres o mujeres, que dan su cuerpo por la aldea, están más cerca de ser mártires que cualquier otra cosa No es que él se considerara uno. -No eres una puta, Lorena- Añadió con firmeza- no es tu maldita culpa lo que el enfermo ese te hizo -Sin embargo, no lo detuve- Ella habló de nuevo.
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