Viajaron en silencio en su mayor parte, ambos absortos en sus propios pensamientos. Lorena estaba contemplando, si había sido una buena idea decirle lo de su padre a su ex maestro en primer lugar, porque lo que las emociones que la alcanzaron de él, era la ira. Parecía que se había quedado mudo. No era que Peter Klaus hubiera sido muy hablador alguna vez, pero el silencio que había caído entre ellos, no tenía nada que ver con eso. El oficial de élite sostenía su pequeño libro naranja como todas las otras veces que compartieron tiempo juntos, pero él no lo estaba leyendo, ella estaba segura. Si lo hiciera, escucharía algunas de sus risitas espeluznantes de vez en cuando, ¡lo haría solo para molestarla!
Pero todo lo que alcanzó a Lorena fue el silencio.
Silencio y una gran cantidad de intención asesina ...
Lorena no estaba segura de qué hacer con eso. Definitivamente no estaba dirigida a ella de ninguna manera y tenía a su padre como objetivo, pero simplemente no podía decidir qué pensar al respecto. Seguro, su padre era un bastardo. No había nada que discutir en ese punto y no quería volver a verlo nunca, pero seguía siendo su padre. Si decidía decirle a su maestra lo que había sucedido debajo de su propia nariz, su padre sería juzgado por violación.
¡Sería condenado a muerte! Y ella no estaba segura, si quería eso
No porque no se lo mereciera. Él se merecía mucho más que la muerte. ¡¿Pero no significaría que ella sería tan mala como él?!? Haría daño a su propia familia y sería responsable de la muerte de su padre. ¿No la empeoraría aún más como ser humano? Sin mencionar que su capitán y su maestra, por una vez en la vida compartían la misma opinión, probablemente encontrarían una manera de asegurarse de que su padre muriera en agonía. Entonces ella también sería responsable del dolor.
¿Realmente podría hacer eso?
Otra mirada a Peter confirmó su sospecha, que él había estado fingiendo leer por ella, por lo que su misión parecía algo normal. Había dejado el libro y se miraba la parte de atrás de los párpados, sus ojos descubiertos estaban cerrados como si acabara de tomar una decisión difícil, y su conciencia lo estaba atormentando. O más bien, lo que quedaba de él después de más de dos décadas de servicio fiel, pero sangriento como militar ...
-Se hace tarde, acamparemos aquí
Lorena asintió con la cabeza y se dejó caer al suelo, quitándose la mochila de los hombros y sacando la tienda. Mirando a su capitán, notó que él no estaba haciendo lo mismo. En su lugar, colocó trampas y sistemas de alarma para que nadie pudiera acercarse a ellos sin ser advertido de inmediato. Las cejas de la chica se fruncieron en confusión por un momento al ver que no estaba organizando su tienda, ella estaba segura que él tenía una tienda de campaña en su mochila, siempre la había tenido.
Él era Peter después de todo, uno de los mejores oficiales de élite de toda la nación, siempre era organizado en las misiones. Era imposible que no trajera su tienda.
Estaba abriendo la boca para decir algo, cuando se le iluminó el pensamiento. Esto era otra cosa, lo hizo por ella. Cuando sucedía los ataques antes, ella siempre se había acurrucado contra él en su cama y se había ido a la mañana siguiente. Estaba segura que él había estado despierto todo el tiempo, pero no había dicho nada y la dejó tomar la decisión. Eso era lo que estaba haciendo ahora también. Normalmente solo habían pasado una noche acurrucados bajo las mantas, pero de nuevo, algo como esto nunca había sucedido antes. Entonces, él le estaba permitiendo decidir, si lo necesitaba lo suficientemente cerca para sentir su calidez y la seguridad que le brindaba. Ella cerró la boca, mordiéndose el labio inferior.
Fue reflexivo, por decir lo mínimo.
Está siendo tan considerado..
-¿Lorena?- su voz flotó hacia ella.
La niña asintió.
-Yo montaré la tienda, tú ve a traernos un poco de agua. Hay un río cerca- Él le habló suavemente.
La medico asintió de nuevo, tomó la botella que le tendió y se puso de pie, pero su voz la detuvo de nuevo. Peter también estaba de pie ahora. Le ofreció algo más, un pequeño objeto similar a una pistola. Los ojos de Lorena se abrieron una fracción cuando vio la inyección. Colocando sus orbes de esmeralda en la cara de su capitán, se fijó en la mirada insegura que había allí.
-Me detuve en el hospital en mi camino desde la Torre de seguridad de regreso a mi apartamento. No estaba seguro, si lo recordarías, en caso de que él ... él no ... usara ...- la voz de Peter se apagó, incapaz de terminar la frase, pero sus ojos nunca dejaron los de ella.
¡¿Qué diablos me está pasando?! Leí pornografía en público, ¡por el amor de Dios! ¿Por qué de repente tengo un problema con la palabra ...?
-¿Un condón?- Lorena preguntó con amargura, desviando la mirada al suelo, pensando en el pasado. No, no lo había hecho ...
Bueno, esa es otra forma de decirlo.
-Sí- Respondió Peter, frotándose la nuca con la mano libre. Sin embargo, no entendía por qué la había puesto en la posición de tener que terminar su frase.
Después de todo, había leído libros eróticos durante la mayor parte de su vida. Las tramas normalmente trataban el sexo consentido, pero habían autores que habían escrito una o dos escenas de violación a lo largo de sus libros y nunca le había molestado tanto. Probablemente, porque esos habían sido personajes de ficción que lo experimentaban. Esta, sin embargo, era Lorena, su (ex) alumna, ella era real y estaba aquí y un libro simplemente no podía compararse con la terrible realidad.
-Gracias ...- murmuró la chica, llevándolo de vuelta a la realidad, antes de salir corriendo hacia el río.
La aguda nariz de Peter aún podía oler el olor salado de sus lágrimas.
Lo siento, Lorena, pero tengo que hacer esto. Perdóname, si puedes.
Pensó el hombre normalmente estoico y sin emociones, antes de volverse hacia los arbustos.
-Pueden salir ahora, sé que están ahí. Tenemos que hablar y es importante, pueden dejar la farsa de esconderse y no perder mas tiempo, Lorena puede regresar en cualquier momento y no debe escuchar esto.