(…) El día de la entrega / Cruce de caminos / Puente de RiverTown
Los miembros del grupo llegaron justo a tiempo, su objetivo era ser lo más vistosos posibles, los hombres dejaron a Ayami en una distancia prudencial, para que esta fuera capaz de infiltrarse mientras ellos hacían el desastre, con una bomba de humo lanzada en el momento justo, los sujetos que estaban haciendo el intercambio quedaron en absoluta oscuridad, presas del caos imperante.
Tomas y Venet se lanzaron a la acción, el señor finalmente alzo una pistola recortada, está junto al revolver del antiguo prime, comenzaron a despachar a las presas, sin embargo, una tercera figura se adentró en el humo, más rápida, más fuerte, más ágil y poderosa, portaba una máscara de ave y un traje oscuro. Hutson lo encaro con velocidad, chocando las culatas de sus armas.
—Vaya, pensé que eras de los malos… Ha pasado tiempo Búho ¿Qué hacen los hermanos Kramer metidos en este lio? —Pregunto el castaño con intriga, divisándolo a través de la neblina.
—Eso debería decirlo yo maldito gato, están arruinando todo —Protesto el guerrero, alejándose del pistolero con una patada.
Mientras ellos se ocuparon de los demás, Venet se dedicó a ver por donde habían salido los hombres, pues el que dirigía todo fue el primero en escapar, evitando ser alcanzado por la ofensiva del grupo. Un grito lo llamo desde las profundidades del alcantarillado, el cual se bifurcaba y abría por toda la estructura del puente. Este venia de Ayami, quien solicitaba apoyo con todas sus fuerzas, el caballero no necesitaba nada más para ponerse en movimiento.
— ¡Tomas! ¡Se fue por las alcantarillas! ¡Vamos! —Exclamo Ludovick a su compañero, quien ignoro al adversario y corrió tras su colega.
Alex lo siguió por el camino, cuando estaban por llegar, un sonido de un disparo retumbo toda la estructura, la ansiedad lleno los corazones de los presentes y al terminar el recorrido se toparon con una escena impactante. El perpetrador estaba tirado en el suelo con una bala en el cráneo, la asiática tenía su mano levantada y la otra envolvía a una pequeña de cabellos rubios como rayos de sol, pero con un rostro aterrado por haber visto el abismo más oscuro.
— ¡Amor! —Grito Tomas acercándose — ¿Estas herida? —Reviso cada parte de su cuerpo con un poco más de calma.
—No… —Respondió con el corazón acelerado y un rostro impactado —Yo no quería matarlo… Pero, empezó a apretar una cosa, Eva comenzó a gritar, jamás había escuchado un alarido de dolor tan fuerte, dijo que bajara el arma o la mataría yo… —Antes de que finalizara, Hutson le dio un fuerte abrazo.
—Tranquila, hiciste lo correcto —Aseguro fijándose en el aparato que yacía sobre el suelo, mientras abrazaba suavemente a su novia.
— ¿Quiénes son ellos? —Dudo la infante muy asustada.
—Son amigos, mis amigos, ellos están conmigo —Garantizo tratando de relajarla.
— ¿¡Usaran eso!? —Tembló al ver que el señor lo agarraba.
— ¡No! Nada que ver dulzura, lo destruiremos —Dijo Venet con confianza.
—Deberías reconsiderarlo —Expreso el enmascarado, ganándose la atención de los presentes —Eso tiene la capacidad de desestabilizar sus nano maquinas, si no funciona, podrías matarla —Menciono de forma fría.
— ¿Y tú que sugieres? —Cuestiono el gato n***o.
—Mi amigo es informático, el será capaz de desactivarlo sin hacerle daño —Ofreció con amabilidad —Así podríamos repartir de forma más equitativa la recompensa —Acoto con interés.
—Eres un desgraciado búho… Pero si es el mismo que borro todos los registros de la noche en la que nos encontramos y matamos a esos mafiosos, entonces es una buena opción —Hablo Tomas sin confiar mucho en él, pese a que este le confirmo que era la misma persona quien los ayudaría.
// —No deberías asegurar esas cosas, ni siquiera he visto el dispositivo —Protesto el chico de lentes en la línea.
—Si tú no puedes hacerlo, nadie puede —Alego el azabache, contestando de inmediato.
—La policía ya viene, váyanse de una vez —Aviso la pelirroja en la línea.
—Copiado, Dante, Nat, cambio y fuera // —Colgó con velocidad —Vienen oficiales, larguémonos ahora —Comento el caballero.
—Deberíamos esperarlos, ellos pondrán en orden las cosas —Dialogo Ayami, abrazando fuertemente a la menor, quien solo se calmaba en sus brazos.
— ¿Es un chiste? —Burlo Alex con una carcajada — ¿Si saben cuánto vale esa niña? Los mataran a todos y se quedaran con el mérito, la recompensa y el orgullo, eso si no trabajan para Tantalus claro —Declaro con certeza.
—Odio admitirlo, pero tiene razón, la compañía ordeno la destrucción de cualquier avance nanotecnológico no dirigido por ellos y como está el mundo, no es una teoría descabellada —Acepto Hutson tronando su cuello.
—Si nos ven con Eva, podrían pensar que somos nosotros quienes la secuestramos, eso sería un terrible problema —Advirtió Ludovick con cierto pánico.
—Solo… —Con un susurro la pequeña se ganó la mirada de todos —Solo llévenme con mis papas —Musito con exasperación, quedando completamente calva y sorprendiendo a los presentes.
—Tu… —El gato n***o no cabía en su asombro — ¿Puedes controlarlo?
—Solo un poco, no sé si saldrá más pelo, solo quiero ir a casa —Lloro amargamente en el hombro de la dama, quien la alzo con sutileza.
—Vámonos, después daremos y pediremos explicaciones —Comento de forma práctica.
—Muy bien, llevémosla a nuestro departamento, de todas formas nos iremos —Suspiro Tomas viendo a la jovencita —Te espero a ti y a tu equipo mi edificio es…
—Se dónde está, allá nos vemos —Lo interrumpió el azabache, con un conocimiento que no debería poseer.
El trio salió del alcantarillado y rápidamente volvieron al auto. El búho oscuro prometió verlos en ese sitio pautado dentro de unas horas y le entrego nuevamente el aparato al canoso. Preparándose para dejar la escena, Alex volvió de nuevo con sus hermanos, quienes agradecieron verlo en una sola pieza y le pidieron explicaciones de lo ocurrido.
— ¿Y crees que sea buena idea confiar en ellos? —Dudo la pelirroja con los brazos cruzados.
—Son gente decente, al menos los dos con los que anda prime trece y nos necesitan —Especifico con confianza —Vamos a casa, pónganse sus máscaras e iremos por ella —Expreso con cautela, viendo como los policías llegaban a la zona.
Tras una rápida escapada, los Kramer volvieron a su posada, prepararon todo lo que necesitaban y se pusieron manos a la obra. El edificio de la pareja estaba bastante próximo a su vivienda, por lo que decidieron caminar hasta allí, si se habían mantenido tanto tiempo como anónimos, era por que dejaban la menor cantidad de pistas posibles, antes de si siquiera acercarse a la zona, Dante hackeo remotamente las cámaras, simulando una falla eléctrica en ellas.
Tras volver a la ciudad, los hermanos solo tuvieron que acercarse un poco más, hasta que llegaron a la puerta del edificio, allí los esperaba el guerrero de cabellos castaños oscuros, quien los vio con un rostro desconfiado, recurría a ellos porque no tenía más opciones. Les abrió y se dirigió al ascensor, subieron sin decirse nada en lo absoluto.
—Lamento haberte abandonado aquella vez —Comento Alex intentando decir algo, pues sentía que el tipo lo odiaba.
—No es nada personal búho, solo que verte no me trae buenos recuerdos ¿Para que las caretas? —Cuestiono viendo que llegaban al piso correspondiente, saliendo en cuanto las compuertas se abrieron.
—Nuestra privacidad es la mejor arma que tenemos, nos escondemos en personajes —Aseguro el hacker, quien llevaba un rostro sonriente de color blanco y n***o, cubriendo el suyo.
—Eso explica porque Tantalus aún no te encuentra —Comento caminando por el pasillo.
—Si dices algo, te juro que te matare —Amenazo el azabache poniendo la mano sobre su revólver.
—Ya no recibo ordenes de nadie, abandone ese lugar para ser libre, no te tengo miedo —Volteo levemente el antiguo asesino sin inmutarse.
— ¿Podemos hacer lo que vinimos a hacer? —Pregunto tenso el informático.
—Buena idea, veo que tu hermano es mucho más inteligente que tu —Cambio completamente su expresión Hutson, esbozando una sonrisa e introduciendo su llave para entrar en el departamento.
Al adentrarse en el sitio, Eva estaba sentada en el sofá, a su lado se encontraba Ayami, quien no se había movido para nada, Ludovick le preparaba un emparedado a la niña, al cual él asumía que estaba muy hambrienta, aunque su ansiedad y miedo no se lo permitieran sentir. Todos voltearon agitados al escuchar los sonidos de abertura, seguían tensos por lo que acaban de vivir.
—Ya estoy aquí, traje a los expertos y… Diablos eso huele muy bien —Menciono el gato n***o con apetito, dejándose llevar por el olor.
—No es para ti, es para ella —Señalo a la chica, la cual no podía relajarse —Aunque no estaría mal algo para nosotros —Suspiro Venet acomodando su delantal rosado, el cual Inoue le había prestado.
— ¿Y eso? —Cuestiono detallándolo.
—Este traje es costoso, no pienso ensuciarlo —Respondió con orgullo, terminando de cocinar los ingredientes —Hora de servir —Dijo con emoción, colocando más jamón, queso y salchichón sobre el asador.
—Huele… Rico —Susurro la pequeña, tragando su saliva.
— ¡Ya casi esta tesoro! Solo un poco más —Expreso con una sonrisa falsa el señor, sirviéndolo con velocidad.
—Oigan no es por cortar su momento familiar, pero me gustaría empezar cuanto antes —Hablo Dante con decisión.
—Cierto, el dispositivo esta sobre la mesa —Alego el antiguo prime.
La comida y el hackeo empezaron casi de inmediato, mientras la pequeña se maravillaba por la sabrosa mezcla de ingredientes en ese pan, el informático ponía todo de su parte para decodificar los sistemas de seguridad de su enemigo, la maestría del sujeto fue puesta en evidencia, porque con un acceso directo, el software no pudo resistir su capacidad de computo, siendo desactivado con velocidad.
—Esto está muy rico… —Celebro la pequeña comiendo con cierta desesperación —Gracias señor
—Me alegra que te guste, comételo todo —Se contentó Venet ante su reacción.
—Con las nano maquinas su consumo de proteínas aumenta, supongo que eso no lo estudiaron —Explico Alex con cierta felicidad por la niñita.
—Usted sabe muchas cosas señor enmascarado —Denoto Ayami viéndolo directo a sus ojos, única parte que no era cubierta por la careta.
—Intento informarme sobre todo —Respondió siendo cortes, ganándose una mueca de rabia por parte del gato n***o.
—Listo —Hablo con tranquilidad Dante, impactándolos a todos.
— ¿¡Ya!? Eso fue rápido —Se sorprendió Inoue aún más.
—La única ventaja de esta cosa era ser un sistema cerrado, una vez entra, cae fácilmente —Explico el informático apretando el botón — ¿Ven?
La niña por un momento se sobre salto, su corazón se aceleró y sus manos se convirtieron en puñales afilados, producto de los robots que estaban en su cuerpo. Todos se alejaron de la menor, con intriga, fascinación y pánico, la pequeña se tranquilizó al darse cuenta de que no sentía nada de dolor, así que sus extremidades volvieron a la normalidad, el búho oscuro se adelantó, tomo el dispositivo y lo aplasto con sus manos.
—Listo, ya nada podrá lastimarte, para bien o para mal —Expreso con cautela hacia la joven.
— ¡Hermano! —Regaño Nat ante lo que dijo.
—Él tiene un punto —Suspiro el hacker, tratando de defenderlo —Si ya está todo listo, deberíamos llevarla cuanto antes —Hablo mirándola.
—La comida aún no está lista —Quejo Tomas con hambre.
—De hecho lo está, guarde los emparedados, nos los llevamos y comemos por el camino —Alego Venet quitándose el delantal —No la hagamos esperar más, debe estar agotada —Señalo con preocupación.
—Bien, llevemos a la princesa de vuelta a su palacio —Se estiro con flojera el castaño.
Esta vez, todos partieron en conjunto, iban un poco apretados en el auto, los tres Kramer y Hutson se acomodaron en el asiento trasero, Ayami cargaba en sus piernas a Eva en el asiento del copiloto, Ludovick por supuesto iba manejando, se sentía la tensión entre todos, no se conocían, ni se tenían confianza, solo eran un grupo unido por la necesidad y la avaricia.