(…) Oeste de Sky City / Zona Popular
El particular grupo pudo ver como las calles dejaron de ser opulentas y se fueron volviendo anticuadas, abandonadas y rusticas. Al vehiculo se detuvo frente a un extraño bar, el cual no se veía en muy buenas condiciones, más bien parecía que estaba abandonado. Este llevaba un letrero ruido que enunciaba “Nubes Negras” o eso diría si no le faltaran las dos N.
— ¿Este es el lugar al que querías que viniéramos? Es un asco —Afirmo Tomas con cierta incredulidad.
—Por supuesto que lo es, la compañía jamás metería sus narices en un sitio como este —Aseguro el señor bajándose del automóvil —Bueno no se queden allí parados, tengo alguien a quien quiero presentarles —Comento con caballerosidad, abriéndoles la puerta.
—Muchas gracias señor Venet —Acepto Ayami con emoción —No seas cerrado amor, quizás es solo una fachada —Denoto con un rostro interesante, consiguiendo que el hombre retomara su fe.
Lastimosamente esta se arruino al adentrarse en la construcción y notar que seguía siendo igual de deplorable o más, no había suciedad, pero las mesas y sillas se veían muy viejas e inseguras, era un sitio bastante grande pero tristemente desperdiciado, tras el mostrador, una mujer yacía de pie, pasándole un plumero a las botellas que se exhibían en la pared.
— ¿En serio viene alguien como para mantener este sitio limpio? —Pensó Hutson mirando a su alrededor — ¡Hola! —Saludo con cordialidad a la dama.
Al voltear, la mujer reacciono con intriga, primero vio al señor a quien parecía conocer bastante bien, luego noto a la mujer quien se veía muy confiable, pero cuando finalmente detallo al varón joven, esta se alarmo, se agacho rápidamente y tomo una escopeta, alzándola instantáneamente y encarando al trio, dos de ellos alzaron sus manos asustados, pero el chico desenfundo a Inferno.
— ¿¡Acaso quieres joderme Venet!? ¿Qué rayos haces con un matón de Tantalus? —Cuestiono molesta la dama, preparada para disparar.
— ¡Tranquila Ana por favor! ¡Deja que me explique! —Rogo el canoso sacudiéndose con miedo.
— ¡Amor baja esa cosa o todos moriremos! —Regaño Inoue con pánico.
—La felicito por reconocerme señorita, mi identidad se ha mantenido como un secreto por la compañía —Hablo con una sonrisa Tomas, quien no estaba nada nervioso —Pero le alegrara saber que ya no soy parte de ellos —Acoto sin dejar de apuntarla.
—Así que el rumor de mi informante es cierto… El gato n***o ha dejado de servirles, muy bien muchacho ¿Entonces que hacen aquí? —Dudo nuevamente bajando lentamente su arma.
—Trabajan conmigo, venimos a buscar información sobre Eva —Explico Ludovick, suspirando aliviado.
—Así que es eso, bueno no eres el primero que lo hace —Aseguro vigilando al dúo —La próxima vez, avisa con anticipación —Contesto saliendo del mostrador.
—Fue muy repentino todo, lo lamento Anita —Se disculpó con vergüenza, dándole un abrazo a la mujer de cabello castaño claro corto y ojos color café, a quien ya se le notaban los años.
—Okey creo que ahora si podemos presentarnos, soy Ayami Inoue, un gusto —Estrecho la mano de la dama, quien no dejaba de ver a su novio.
—Y yo… —Antes de que el azabache hablara, la señora lo interrumpió.
—Tomas Hutson, un asesino de Tantalus, el dolor en el culo de las personas como yo —Respondió con un rostro desconfiado.
—Si… Algo así —Dijo con cierta incomodidad.
— ¿Qué haces con estos niños Venet? Pensé que trabajabas solo —Hablo con su amigo la dama.
—El señor Augustus insistió en que los trajera conmigo, aquí están y ahora que me confirmas que si es el gato n***o, creo que pueden ser muy útiles —Acepto el canoso notando que ambos se estaban dando besos y jugando con sus cabellos —Bueno, tengo esperanza de que así sea ¿Tienes información? —Acoto apretando su entrecejo, escuchando a la chica reírse.
—Por supuesto que la tengo —Contesto ofendida —Bueno señores, no perdamos más tiempo, síganme —Acepto dirigiéndose a una puerta tras la barra, la cual abrió con una llave en su bolsillo, no sin antes hacer un forcejeo extraño.
Al hacerles un llamado, el equipo la siguió, bajando unas escaleras, topándose con otra entrada mucho más moderna, reforzada con metal pesado y encriptado por un código numérico. En cuanto se abrió finalmente llegaron a lo que buscaban, era un sótano con paredes abovedadas, en el que había numerosos almacenes llenos de carpetas y documentos de toda índole, formando un compendio de secretos que muchos matarían por tener.
—Bienvenidos a Alejandría señoritas —Alego orgullosa, viendo la cara de los jóvenes —Reglas importantes, no dañar documentos, ponerlos todos en su lugar y no robarse nada, si se llevan algo les disparo ¿Entendieron? —Cuestiono la mujer con un rostro muy serio.
—Claro que si —Trago grueso Tomas acercándose a su novia.
—Gracias por esto Ana —Declaro Venet colocándole la mano en la espalda.
—Ningún gracias, espero un buen pago de tu parte, se lo que esos ricachones están dando por su hija —Apunto fijamente con sus ojos, viéndolo de arriba abajo —Estaré arriba si me necesitan —Musito despidiéndose del señor.
—Qué carácter —Arreglo su corbata Ludovick, uniéndose a los otros en la búsqueda de datos.
—Esto es una locura, son papeles de todo tipo ¿Cómo es que pueden estar fuera de la censura de Tantalus? —Se interesó Hutson recopilando imágenes y textos.
—Hay un usuario en el bajo internet llamado AnonymousDHackerMan2000, sube a una página todos los datos de actualidad antes de que la compañía los borre y al final del día el servidor se reinicia, eliminando las informaciones —Explico Venet viendo los registros de las cámaras de transito del día de la desaparición —Ana tiene fotocopiadoras con las que saca todo de allí y lo guarda aquí debajo, cambia su ip constantemente para no ser rastreada —Acoto con una sonrisa, ante la astucia de su amiga.
—Es un trabajo impresionante ¿Qué hará cuando se le acabe el espacio? —Dudo Ayami.
—Tiene más almacenes, aquí solo guarda lo más reciente, compro muchos terrenos para lavar el dinero que consiguió en sus años de juventud —Recordó contento el varón.
—Vaya ¿Algún romance señor Ludovick? —Molesto la asiática.
—Bueno, me asignaron capturarla pero… Es muy ruda como para caer en los encantos de un agente —Carcajeo con añoranza —Al final me di cuenta de que solo era un persona buena a la que le habían pasado cosas malas, regreso parte del dinero y yo la ayude, le dieron casa por cárcel por un buen trato que hice y desde entonces somos buenos amigos —Finiquito la historia, dando por fin con los registros que buscaba.
Tras varias horas de búsqueda, análisis y recopilación, usaron la información obtenida, pudieron trazar toda una línea cronológica de eventos, los antecedentes, la mañana del suceso, la casa de la familia Augustus, la salida de Eva, el choque y su posterior desaparición, de todas estas cosas, no pudieron sacar mucho del instante en el que todo paso, pues las grabadoras fueron intervenidas horas antes del acontecimiento.
—Por fin tenemos algo —Aseguro el señor centrándose en una foto tomada por una cámara de vigilancia a un vehículo oscuro que frecuento la zona en la semana previa al desastre.
—Es la única imagen donde se ve una matrícula —Suspiro Inoue contenta.
—Si encontramos el auto, daremos con el dueño —Especifico Hutson entre sonrisas.
—Ana conoce gente en tránsito, subiré a hablar con ella, gracias por su cooperación jóvenes —Felicito respetuosamente al dúo —Pronto devolveremos a esa niñita con su familia —Se alegró Venet ante las nuevas revelaciones.
Al buscarlo en los registros este coche se databa como desaparecido, por lo que su rastreo fue aún más complicado, sin embargo, un breve vistazo a los archivos policiales dio como resultado que el mismo auto fue visto por última vez entrando a un negocio de modificación y reparación de latonería. Esta entrada era la piedra angular de su búsqueda y el objetivo principal que tendría que visitar. Ludovick bajo rápidamente para informar a su equipo.
—Guarden todo muchachos, debemos irnos fuera de la ciudad, tenemos una pista —Alego Venet agachándose para tomar documentos.
— ¿¡Conseguimos a los secuestradores!? —Pregunto Ayami con emoción.
—No, pero tenemos alguien que puede conocerlos —Celebro el señor, viendo que la investigación iba por excelente camino.