Beta Benjamín:
Destrozado volví a mi mansión, el dolor físico no se podía comparar a la tormenta que vivía mi alma, no solo fui descubierto, el maldito destino conspiro para que me arrebaten a Luna.
Mi mente no podía encontrar la solución al problema central, con seguridad puedo afirmar que Reynaldo no estaba dispuesto a restituir la custodia de Luna. Sus ojos me retornaban una decepción y asco que perforaron mi ser. No puedo culparlo creo que todos los castigos no alcanzan para expiar mis culpas.
Mi cuerpo se desplomó sobre el sofá, mientras bebía, las imágenes de mi pequeña siendo golpeada y despreciada públicamente insistían en volver una y otra vez.
Como si fuera un ratón que se escabulle al menor sonido, sentí la presencia de esa maldita mujer tratando de evitarme. Sin voltear la cabeza, le anuncie con una voz tan áspera y fría que el mismo diablo sentiría miedo – ¡Tienes 96 horas para recuperarla! -, después de eso volví a encerrarme en mi estudio.
Kappa Lisa:
No puedo creer ser tan estúpida, arruiné años de estabilidad, por la provocación de esa Delta, nunca pensé llegar a ese punto, ¡¡¡ PEROOOO SE SINTIOO TAN BIEN!!! Todavía puedo sentir la emoción que sentía al castigar a la bastarda con el bastón, solo de recordarlo una leve sonrisa se me dibuja en el rostro, pero luego recuerdo la llegada de Benjamín y como sus ojos negros marcaron la presencia de Roy, con el presagio de que siempre cumple sus amenazas. Decidí volver a la casa pasada la medianoche, quería evitarlo el mayor tiempo posible, nunca esperé encontrarlo en la sala. Creo que haberme gritado, golpeado o torturarme físicamente sería mejor a las palabras que salieron de su boca, estaba completamente desconcertada, ¿que era eso de recupérala en 96 horas.? ¿Dónde se encontraba esa mocosa? Un recuerdo de esa tarde llego a mi mente, Alfa Reynaldo se la llevo, no puedo ser tan desafortunada. Estaba tan absorta en las palabras de Roy que olvide a que ese idiota se la llevo. Solo de pensar tener que tratar con él me da migraña, estoy segura que conoce la verdad o parte de ella, por tal razón siempre estaba tan interesado en poner distancia entre Benjamín y yo, no dudo que él fuera el responsable de esa cría sin madre. Me hundí en mi cama convencida que era el momento de volver a poder retomar el cause de la situación y persuadir a todos de que no soy más que una madre inexperta que trató de educar a su hija de manera errónea; [con una sonrisa maliciosa]; creo que la forma más fácil de lograr mi cometido es dejar que otros la obliguen a volver a mí.
Al aparecer los primeros rayos solares, Lisa se vistió de forma modesta intentando cambiar su apariencia, sabía que tenía muy poco tiempo antes de que Alfa tome medidas en su contra. Se dirigió primero a los barrios más bajos de la ciudad principal, su plan era tan sencillo como arriesgado, el tic-tac del reloj era su peor enemigo. Cogió valor y de manera casual empezó a deslizar pistas sobre el vínculo entre Alfa Reynaldo y Beta Luna, era simple, los susurros a los oídos adecuados y chismosos harían el trabajo. La reacción de Alfa era la de un padre protegiendo a su cachorro, con su reputación de promiscuo antes del matrimonio termino de acomodar las piezas de lo que todos sospechaban ese día, y todas las situaciones extrañas que fomentó Benjamín solo dejaron más certezas que dudas. Luego de deshacerse de todo lo que pudiera conectarla con lo ocurrido en la mañana, lanzó un respiro de alivio, lo único que debía hacer era esperar.
Cuando el reloj marco el fin del tiempo límite, era momento de entrar al salón del tribunal del consejo, fingía estar apenada por sus actos, todos querían saber cuál era su excusa para tal maltrato. Las lágrimas corrían como ríos manchando su maquillaje con un toque de fragilidad en su rostro, aceptó todos los cargos, pero en ese mismo momento hizo su jugada, con falso arrepentimiento mencionó – Alfa, perdón por no ser suficiente buena para ser madre de Beta Luna, pero solo me regí por las leyes de la manada, creí que las agresiones a los miembros de la familia principal eran impartidas de igual manera a todos los miembros de la manada sin importar el estatus o la edad, deseo que pueda encontrar perdón en su corazón para mi persona y agradezco que se preocupe como lo hace un padre-. La mirada de todos en el tribunal está puesta en Reynaldo, esta afirmación sumada a los rumores que circulan, obligó a Reynaldo a restituir la tutela a regañadientes. Hoy esta batalla fue ganada por Kappa Lisa.