Cap 13: Hera y Horus

816 Words
Cap 13: Hera y Horus Beta Luna: Luego de jurar mi lealtad a la manada, volví a mi rutina de ser invisible. Mientras deambula entre el océano de personas que sólo me veían como “alguien que no debería existir”, un aroma a Ciprés comenzó a embriagar todos mis sentidos, perdí el control del cuerpo y me fui acercando a esa fragancia que me estaba haciendo perder la cordura, era la primera vez que Hera entraba en celo. Continué caminando embelesada hasta que choqué con un torso firme, al levantar mis ojos me encontré con los ojos de Alfa Alejando, al cruzar miradas Hera y Horus, nuestros lobos al unisonó proclamaron -¡MIOOO!. Momentos después del encuentro, pude volver a tomar control sobre mi cuerpo y al ver quien era el hombre frente a mí lo único que pensé fue en evadir el encuentro, todo lo que dijo Hera estaba mal, no existe forma que nosotros seamos predeterminados. Alfa Alejandro: Me encontraba en el bar bebiendo una copa de un Malbec “Kaiken” Ultra 2019, que me ayudaba a prepárame para el encuentro con la Beta Luna, cuando era niño sentía muchos celos por culpa de ella. Los rumores dicen que es una hija ilegitima de mi padre, él llegó a golpearme por su culpa y mi madre desarrollo un sentimiento maternal hacia ella que solo alimentaba aún más el resentimiento y como un tonto me encargué de ser el responsable de ser su bullying escolar, en realidad, no necesitaba hacer nada, solo no debía frenar las actitudes de mis compañeros que intentaban agradarme, era un niño Alfa y mi inteligencia es superior al promedio, por ende, sabía que era mejor que los demás se encarguen de esos asuntos, porque intentar algo directamente significaría ir contra mis padres. Con el pasar de los años el resentimiento se fue diluyendo y mutó a una atracción física, que me dejó en claro que no compartíamos parentesco alguno. Intenté un par de veces seducirla cuando era adolescente, pero me odiaba y no la culpo, fui horrible, pero sinceramente sabía que mi decimoctavo cumpleaños sería el momento de sentar cabeza y encontrar a mi mujer, pero hasta llegar ese día disfrutaría de todo el amor de las lobitas de nuestra manada. El día de mi ritual de jura de lealtad me encontraba radiante, mis padres decidieron invitar a varias familias de Alfas y Betas de manadas cercanas para aumentar las posibilidades, pero sinceramente el estatus social que posea mi futura predeterminada no es relevante para mí. Mi madre es una Omega y es una increíble Luna para la manada. Lamentablemente esa noche no la encontré, mi padre decidió que lo mejor sería que me encargue de las relaciones exteriores dado que podría visitar distintas manadas y encontrarla. Durante estos 3 años la he buscado. Hace algunos días me empecé a sentir extraño, Horus se encontraba inquieto, continuamente me decía, “está cerca, puedo sentir a su loba”, pero yo quería ignorarlo; sabía que en este solsticio de invierno cumpliría su decimoctavo cumpleaños Beta Luna. En lo más profundo de mi ser quería que sea ella, pero a la vez me daba pánico que no estemos destinados o peor aun que su destino sea otro hombre lobo. Llegué a su ritual, con mi mejor apariencia, parecía relajado, pero pasé horas probando distintos conjuntos, necesitaba deslúmbrala hoy. Al verla en el altar, sólo pensaba en lo mucho que la deseaba, ese vestido blanco ceñido al cuerpo le daba un aire de sensualidad virginal que me estaba volviendo loco, solo quería robarla, sacarla de ese lugar donde todos esos machos jóvenes la estaban mirando con impulso s****l, Horus me incitaba a que la aleje de ese lugar y que ponga mi marca en su cuello para que todos entiendan que ¡¡¡SOLO YO, SOY DIGNO DE POSEERLA!!!, pero no soy tan tonto de provocar una escena, me trasladé al bar y minutos después un aroma delicioso se apodero de mí, siempre tuve control sobre Horus pero esta vez me desafío y comenzó a seguir el aroma a lavanda, que me estaba enloqueciendo. Caminé poco a poco tratando de reconocer a la portadora de esa exquisita fragancia hasta que alguien choco su cuerpo con el mío y aunque en ese momento Horus había tomado el control, sabía quién era la persona frente a mí, así que lo dejé ser, me reconfortó el alma saber que su loba me había aceptado. Pero segundos después de esa alegría, noté que estaba tratando de evadirme, pero esta vez no lo permitiría. Tomé su cintura de forma posesiva y sin darme cuenta de las consecuencias intenté marcarla contra su voluntad. Todos a nuestro alrededor clavaron sus miradas en nosotros. Sentí la vos de Alfa Reynaldo reprendiéndome por tal abuso, mi madre se acercó dulcemente y se llevó a Beta Luna.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD