Alesso Estos dos últimos años no han sido fáciles para mí sobre todo el último año. Reconozco que por mi soberbia y mi miedo a madurar no he sabido valorar a la mujer con la que me case. Cada detalle que ella tenía conmigo, cada vez que era amable, me dedicaba yo tapaba con mi indiferencia. La noche que pase con ella fue la mejor de toda mi vida. Ella se entregó a mi en cuerpo y alma pero de nuevo fui un estúpido y al despertarme a su lado de nuevo la culpe y sin poder evitarlo la aparte de mi lado, me quedé completamente solo por mi orgullo y mi soberbia. Al principio creí que eso sería lo mejor, de alguna manera volvería a ser libre de nuevo. Pero esa sensación solo me duró unas pocas semanas, no me gustaba la sensación de volver a casa y estar solo. De alguna extraña manera Francesc

