Primera parte. Perdonar es sencillo, solo debes nombrar aquella palabra y la magia del perdón simplemente actúa. O al menos así suele verse en las pantallas de cines cuando se reproduce alguna que otra película, también lo he leído en algunos cuentos, en donde el protagonista perdona al villano, él cuál le hizo la vida imposible pesé a esto usualmente al final de la historia esté lo perdona y nos deja una gran enseñanza sobre eso. Pero en la vida real aquello son puras mentiras. Cuando perdonas a alguien no solo debes nombrar aquella palabra y la magia simplemente actúa, aquello aquí un tanto más complicado, por la simple razón que en la vida real la magia no existe y muchas veces cuando perdonamos no lo hacemos desde el interior, solo lo emitimos de palabra. Pero si no lo hacemos desde

