Parte dos. NARRA EVA. Serví un poco de vino tinto sobre mi copa y mientras lo hacía miré en dirección de mi madre, quien estaba al otro extremo de la mesa observandome a simple vista se la notaba nerviosa. –¿Seguro que no quieres? – pregunté en su dirección, mientras ella volvía a negar por segunda vez, levanté mis hombros y dejé la botella de vino sobre la mesa. Sobre la mesa una olla humeaba, y en su interior un guisado vegetariano se enfriaba mientras nosotras teníamos nuestra atención en dirección al pasillo, ambas estábamos a la espera de que Lucía por arte de magia apareciera. –¿ Seguro no quieres que vaya a buscarla? –preguntó mi madre mientras yo rápidamente negué. Tomé la copa y vacié su contenido en tan solo unos escasos segundos. –¿Ustedes tuvieron una pelea ? –preg

