ELIZA Durante el viaje para llegar a mi nuevo hogar, preferí dormir, había una ligereza en mi vida, que desde hace mucho no sentía, es más, al parecer era la primera vez que podía realmente descansar, descansar de verdad, como si a lo largo de estos años, no hubiera más que cerrado los ojos unos cuantos minutos. Helen me despertó una vez que estábamos por aterrizar, sonreí, porque desde que todo este calvario comenzó, cada vez sonreía menos, hasta que finalmente dejé de hacerlo por todo lo que ellos realizaron en mi contra. Todos los problemas que me causaron, la destrucción de mi tienda y de mi vida en general. Todo el amor que algún día llegué a sentir por Julián, el mismo se encargó de matarlo. Ahora, lo único que siento es odio, un odio por él, por Marion y por las personas que algú

