ELIZA Durante varios días, estuve pensando en una solución para mejorar mi situación, Helen sabía del dinero que Gabriel me había dado después del divorcio, pero el cual, por supuesto, yo no quería tomar. Prefiero morir de hambre a tomar un solo centavo de esa familia, pensé en regresarlo, pero no es un dinero que les haga falta, quizá lo termine donando a algún sitio, donde realmente lo necesiten. Por obvias razones, la boda ya no se llevó a cabo en la fecha anunciada, y aunque aún faltaban algunos meses para ello, aun así, decidieron detener todo, pero solo por algunas semanas y para aparentar, solamente, no porque de verdad les interesaba. Un día, recibí una llamada, para pedirme que les realizara el diseño de un vestido, por supuesto me alegré en el momento y acepté de inmediato. Pe

