ELIZA No recuerdo haber esperado este gran día como otro, ni siquiera me sentí tan feliz el día de mi boda, como lo estoy haciendo justo ahora, con la boda de Julián y Marion. Si piensan que se seguirán riendo a mis espaldas, se encuentran realmente equivocados, la tonta Eliza murió, se encargaron de hacerlo y esto lo tendrán que pagar muy caro y que mejor que en su día tan especial. Sé que, si Helen jamás hubiera pensado en algo tan macabro como lo que me encuentro a punto de hacer, ahora mismo, estaría yendo a esa jodida boda sin tener la menor idea de que es lo que realmente me esperaba, pero ya sea por suerte o por cosas del destino, me entere mucho antes de que todo es una trampa. Ahora, quienes quedarán en ridículo son ellos. Obviamente, le pedí a Helen que me acompañara, tuvimos q

