ELIZA Una vez que Marion camino por el pasillo para llegar hasta donde se encontraba Julián, se notaba la incomodidad en su cara, todo en ella gritaba lo mal que se encontraba por verme ahí, pavoneándome como si yo fuera la jodida anfitriona y robándome todo el espectáculo. Trato de sonreír y parecer feliz; sin embargo, en cuanto llegó junto a Julián, parecieron charlar un poco y él me miró, yo le sonreí con el mayor cinismo del mundo y estaba a punto de sacarme, seguramente, pero sus padres se lo impidieron. Enseguida, se acercó la madre de Marion, no sabía cómo referirme a ella, no quería llamarla por su nombre, mucho menos madre porque esa mujer no tiene nada que ver conmigo, ya ni siquiera sentía ningún respeto por ella, todo el amor y el cariño que algún día le tuve, se esfumó; úni

