JULIÁN Después de la charla que mantuve con los padres de Marion, todo pareció tomar un muy buen rumbo, ellos parecieron estar de acuerdo con nuestra relación y eso lo agradecí enormemente, puesto que llegué a considerar que se opondrían. Tuve que ir a dormir a casa de mis padres, en cierta forma, Eliza me ayudó, puesto que pronto llevaría a vivir a Marion a esa casa y no quería ningún recuerdo de ella. Días más tarde, hablamos sobre el irnos a vivir juntos, le prometí que juntos compraríamos los muebles y podría decorar a su gusto la casa. Le pedí a la servidumbre que se deshiciera de todo, excepto de mi retrato de boda, me miraron extrañados, pero no cuestionaron mi decisión. Cuando llegue a casa de mis padres, le explique el motivo de mi estancia ahí, no podían creer todo lo que esta

