~Narra Alice~
En esa locura de pre-preparaciones y armar mi equipaje se me fue todo el día, no salí de mi habitación para nada hasta que escuché a mi hermana entrar a su habitación y a mis padres salir de la casa para irse a trabajar, entonces fui a mi escritorio y tomé algunas cosas, luego fui a la cocina y me robé una manzana de la refrigeradora y regresé a mi habitación para permitir que mi ansiedad me siguiera volviendo loca.
Me dieron las nueve de la noche con nada más que una manzana en mi estómago y estaba muriendo de hambre pero no quería bajar, si lo hacía me toparía con mis papás y terminaríamos en una pelea que probablemente nunca terminaría, lo que arruinaría mi buen humor y no iba a permitirme eso, entonces recurrí a la única persona en el mundo que de verdad me entendía y me ayudaba en todo, mi mejor amiga Fio. Tomé mi celular y la llamé, no pasaron ni tres segundos y me contestó.
- ¡Alice! Que milagro que llames ¿Qué cuentas? - Me preguntó emocionada
- Te veo en diez minutos y por favor trae algo de comer, muero de hambre y no puedo salir de mi habitación - expliqué mientras caminaba de un lado a otro de mi habitación
- Sabes que odio a tus papás ¿Verdad? - Yo suspiré estando de acuerdo con ella - ahí te veo ¿Quieres que lleve Pizza hawaiana?... Olvídalo, no puedes comer queso - agregó rápidamente - mejor pasaré por sushi
-¡Claro! Nos vemos, dile a tu mamá que te quedarás a dormir, ocupo tu ayuda y entra por la ventana
- Sí señora - dijo sarcásticamente para luego reír las dos - ¡Bye baby!
-¡Bye baby! - Le dije entre risas, luego corté la llamada y me dejé caer en mi cama
Bueno en lo que quedaba vacío ya que estaba toda cubierta de ropa, zapatos, algunos de mis libros, peluches, papeles personales y otro montón de cosas que había sacado para ver cuáles debía empacar, me iba al día siguiente pero por la situación en mi casa consideré prudente quedarme dónde Fío o con otro de mis amigos durante los días que me quedaban en Costa Rica.
De repente escuché a Fio llamarme, por lo que me asomé por la ventana y le sonreí.
- ¡Ya sube! - Ella comenzó a subir por la escalera que era parte de la estructura de la casa
- ¿Quién pidió sushi? - Preguntó con una sonrisa ya cuando había subido por completo
- ¡Te amo, te amo! - Dije corriendo a ella y tomando el contenedor para ponerlo en mi mesa de noche
- ¿Eso es a mí o a la comida? - Preguntó poniendo sus manos en su cintura
- Oh ahí estabas, no te había visto - dije de forma sarcástica ante lo cual ella hizo un gesto de falsa indignación para luego reír a carcajadas conmigo
- Bueno ábrelo, yo también tengo hambre
Nos sentamos en el suelo, una frente a la otra, con el contenedor entre nosotras y ella tomó el control de mi música así que puso Malibú de Miley Cyrus, hacía poco había hecho un cover de esa canción y a ella le encantó así que cada oportunidad que tenía para ponerla y hacerme cantarla, la tomaba.
- ...Next to you and I... Next to you... - Empecé a cantar mal a propósito para que me dejara comer en paz
- ¡Ya deja de cantar! - Gritó ella riendo - tú ganas - dijo tomando el celular y cambiando la canción - bueno... ¿Por qué eres prisionera esta vez? ¿Qué hiciste?
- En realidad soy yo la que no quiere bajar... No tengo ánimos para pelear - dije seria mientras tomaba mi vaso y le daba un trago
- Ok... Y ¿Por qué tienes este desastre y tu maleta afuera?... Espera... ¿¡Al fin conseguiste una audición!? - Gritó casi dejándome sorda, yo me tapé los oídos y la miré con odio pero luego me reí apreciando su entusiasmo
- Sí, el papá de Michael Davies me contestó y me ayudó a conseguir una audición para una película, es en dos semanas pero me voy en cuatro días - ella abrió los ojos de par en par, al igual que su boca, poniendo una expresión de asombro total y luego se lanzó sobre mí así que ambas terminamos en el suelo
- ¡Felicidades, felicidades, felicidades! ¡Es increíble! - Gritó aún sobre mí mientras yo me reía e intentaba respirar ya que ella pesaba bastante más que yo y me estaba aplastando
- ¡Gracias, gracias, gracias! - Le contesté de igual modo entre risas
Al fin se quitó de encima mío y se sentó en el borde de mi mesa de noche, yo recogí el contenedor vacío y lo dejé en una esquina de mi habitación.
- Pues sí... Me iré a Inglaterra, por eso estoy empacando y no quiero bajar porque cuando le dije a mis papás casi me matan, reaccionaron de lo peor y comenzaron a gritarme
- Lo lamento... Asumo que empacarás hoy para irte a la casa de alguien ¿Verdad?
- Esa es la idea, de hecho por eso te llamé ocupo ayuda, no sé qué debería llevarme qué debería deja, obviamente pensé que tendría más tiempo para pensar al respecto y resolverlo pero resulta que no, y por un millón de motivos aunque no consiga el papel para el que voy a audicionar no voy a volver aquí - dije algo frustrada
- Hey Alice tranquila, ya estoy aquí - dijo ella haciendo su cabello hacia atrás con su mano como si fuera modelo, por lo que ambas reímos
Fio empezó a ayudarme, primero controlando la música, lo que hizo que nuestro humor cambiara significativamente y me quitó un poco de estrés de encima, después se sentó frente a mi clóset diciéndome qué empacar, qué dejar en la casa y qué podía dejarse ella para vender y enviarme el dinero, hizo lo mismo con los accesorios de mi habitación, dejándose ella unos cuantos para su propia habitación usando el argumento de "necesito algo para recordar a mi mejor amiga" y al cabo de unas horas ya estaba prácticamente todo listo, mi maleta, la maleta de mano y mi mochila donde llevaba lo que necesitaría en todo momento, al ver nuestro trabajo concluido ambas nos paramos con las manos en la cintura orgullosas de nosotras mismas y nos dedicamos una mirada y sonrisa cómplice, luego bajamos las maletas de mi cama y las puse cerca de mi clóset.
Nos dedicamos alrededor de una hora más a organizar de alguna forma las cosas que Fio iba a llevarse, terminamos poniendo casi todos mis pantalones, enaguas y shorts en una de mis viejas casi destrozadas maletas, el resto de mi ropa terminó en uno de mis bolsos - que Fio iba a dejarse - y el resto de mis cosas terminaron en un par de bolsas medianas de basura.
Toda la situación terminó siendo exageradamente apresurada, caótica y casi patética, debo admitir que nunca me imaginé que mis cosas terminarían en bolsas de basura para que mi amiga se las llevara y las vendiera, pero a pesar de todo tenerla a ella ayudándome fue lo mejor de todo esa locura.
- Bueno a dormir - dije lanzándole una de mis pijamas a Fio
- Deberías llamar a alguien para ver si te puedes quedar en su casa... Y sabes de quién hablo - dijo ella levantando las cejas
- A esta hora debe estar dormido - dije sin volver a verla
- Sabes que no, siempre le da insomnio ¡Llámalo!
- ¡Bueno! - Dije tomando mi celular y buscando el número de Ian, mi mejor amigo, lo llamé y luego de unos segundos contestó
- ¿¡Qué demonios haces despierta a las tres de la mañana Alice!? - Gritó él a modo de saludo
- ¡Hola! - Gritó Fio cerca del celular para que él pudiera oírla
- Estoy con Fio, evidentemente... Voy a poner el altavoz - dije viendo mal a Fio que se estaba riendo a carcajadas en una esquina - te explico rápido ¿Recuerdas que había estado intentando hablar con Dominic Davies?
- Sí el papá de Michael - dijo Ian imitando mi voz provocando que Fio no pudiera ni respirar del ataque de risa
- Sí él - dije dándole un golpe a Fio para que se calmara un poco - bueno me contestó, me consiguió una audición para una película, me voy en cuatro días, mis papás no lo tomaron bien y ya empaqué todo - dije rápidamente
- Wow... Ok y como te conozco diré que necesitas quedarte en la casa de alguien hasta que te vayas, obviamente ese alguien soy yo, porque tus papás son capaces de encadenarte ¿Correcto?
- Ajá
- Entonces esperas a más tarde o ¿Te abro la puerta? - Preguntó Ian
- Más tarde, por ahora es mía tonto - dijo Fio ante lo que los tres reímos
- Bueno entonces nos vemos luego, y felicidades en serio Alice, hasta luego Fio - dijo Ian despidiéndose de ambas
- Gracias hasta más tarde, yo te digo a qué hora llego ¿Ok? - Le dijo
- Sí claro - dijo él
- ¡Adiós! - Gritó Fio quitándome el celular y cortando la llamada
Nos pusimos la pijama y ambas nos acostamos en mi cama, estábamos realmente cansadas por lo que al cabo de unos minutos nos quedamos dormidas.