~Narra Alice~
Al día siguiente ambas estábamos listas esperando que Ian viniera a recogernos para ir a almorzar, escuchamos la bocina de su auto y unos segundos después empezó a subir hasta mi habitación y apenas lo hizo, me levantó del suelo haciéndome girar un par de veces mientras me abrazaba.
- Muchas felicidades
- Gracias Ian
- Iré bajando, pásame tus maletas - dijo Ian acercándose a la ventana - y deberías por lo menos despedirte
- Lo haré, pero cuando las maletas estén en tu auto
- Bueno, bueno quítate, no estorbes esto pesa - comentó Fio pasando junto a mí con mi maleta de mano
Tomé la maleta grande y la puse junto a la ventana, luego me puse mi mochila en la espalda y esperé que Ian volviera.
Una vez mis maletas estaban en el auto Fio bajó por la ventana y se fue con Ian a esperarme en el auto, me armé de valor y abrí la puerta de mi habitación, fui a la de mis papás y toqué la puerta pero no me respondieron, así que bajé y me los encontré sentados en la sala hablando con Anne, los tres me volvieron a ver por unos segundos cuando se percataron de mi presencia y luego simplemente me ignoraron por completo.
- Solo quería decirles que ya me voy, lamento que sea así - dije dirigiéndome a la puerta, tomé la perilla y la giré pero antes de salir me volví hacia ellos de nuevo
Dicho eso saqué las llaves de la casa de mi pantalón y las dejé en la mesa que estaba junto a la puerta, luego salí y cerré la puerta detrás de mí, deteniéndome unos segundos.
Una parte de mí esperaba que salieran para despedirse, abrazarme, decirme que no estaban de acuerdo pero entendían o que simplemente me dijeran que no estaban molestos... Pero obviamente eso no pasó así que simplemente ajusté las correas de la mochila en mis hombros y caminé hacia la acera de enfrente donde me esperaban Ian y Fio.
Me costaba un poco ver el camino debido a las lágrimas que me negaba a dejar salir y estaban nublando mi vista, llegué al auto y me subí sin decir una palabra y esperando que ninguno me preguntara nada, no lo hicieron, ambos me conocían lo suficiente para saber cuándo necesitaba mi espacio, ellos se limitaron a mirarme con tristeza y comprensión en su mirada, luego Ian encendió la radio y arrancó el auto, yo me recosté a la ventana y volví a ver hacia mi casa una última vez.
Decidimos ir a un restaurante que solíamos visitar y el camino ahí se convirtió en Ian y Fio haciendo lo posible por distraerme, lo que aprecié muchísimo. Al llegar nos sentamos en una de las mesas del fondo y pedimos nuestra comida, entre risas, bromas y todo tipo de temas de conversación terminamos de comer y luego fuimos a dejar a Fio a su casa.
- ¡Hola ma! - Gritó Ian al entrar a su casa
- Hola ¿Cómo te fue con las chicas? - Preguntó su mamá, Sandra
- Bien, Alice se va a quedar unos días
- Por supuesto, ya me hacía falta mi hija adoptiva - dijo ella abrazándome
- Y usted a mi Sandra, extraño su pastel de pollo - dije riendo
- Pues ahora que lo dices iré a comprar las cosas y haré uno ¿Te parece?
- ¡Ma! Yo llevo toda la semana pidiéndote que lo hagas y me dices que no y apenas aparece Alice lo vas a hacer - le reclamó Ian sonando como un niño
- Sí, ya te dije Alice es mi hija adoptiva, tiene más beneficios que tú - respondió ella riendo, al igual que yo - ya no me molestes, ve a sacar las cosas para que pueda dormir
- Está bien - dijo Ian dándose por vencido con su madre
Ian subió con mi maleta a la habitación de invitados y yo me despedí de su mamá para luego subir.
Al entrar a su habitación me tumbé boca abajo en la cama, Ian entró luego de un rato y se sentó en el suelo recostando la cabeza en la cama.
- Lo lamento... Lo de tus papás, son unos idiotas al no estar felices por ti y orgullosos de lo valiente que estás siendo... Yo lo estoy y ni somos familia - dijo él volteándose para mirarme, por lo que le sonreí y me senté en el borde de la cama, luego él se sentó junto a mí
- Gracias, y claro que lo eres, me has ayudado más que la mayoría de mis familiares, te ganaste el título de mi hermano hace años - dije sonriendo de lado y mirándolo a los ojos
- Para eso estoy
Ian me abrazó y cuando me soltó nos acostamos a ver una película.
Los días que me quedaban en Costa Ricas los pasé en la casa de Ian disfrutando el tiempo con él y su familia, hasta que llegó el día que debía irme.
- ¿Lista? - Me preguntó Ian cuando se subió al auto
- Lista - le respondí con una sonrisa
El camino al aeropuerto se me hizo particularmente largo, iba viendo todo a mi alrededor, poniendo atención a los detalles y dándome cuenta que no iba a volver a ver nada de esto... Al menos no en mucho tiempo.
Al llegar al aeropuerto nos bajamos del auto y noté que el auto de mis tíos - María y su esposo - ya estaba ahí, unos segundos después casi termino en el suelo cuando Erick - mi primo menor - corrió a abrazarme.
- ¿En serio te vas a ir? - Me preguntó mientras aún me abrazaba
- Sí... Sabes por cuánto tiempo he querido esto
- Sí... Casi desde que tenías mi edad
- Exacto... Y además ¡Michael Davies vive en Inglaterra! - Dije para intentar subirle el ánimo, provocando una risa de parte de todos ya que grité la última parte
- Sí, sí - dijo Erick burlándose de mí por lo que le di un leve empujón ante lo cual todos volvieron a reír
- Te voy a extrañar pequeño diablillo - dije despeinando a Erick, por lo que me gané una mala mirada - ¿Me dejas hablar con tu mamá?
- También te voy a extrañar ¡Ni se te ocurra cambiar tus usuarios! Menos el de i********: - me reí ante esa amenaza - necesito saber qué hace mi prima favorita
- Tranquilo eso no va a pasar - lo abracé muy fuerte
Ese pequeño diablillo realmente me iba a hacer muchísima falta, aunque tenía ganas de matarlo un noventa por ciento del tiempo, lo amaba.
- Hey... Mi amor no sabes lo orgullosa que estoy, siempre has sido tan valiente y todo el asunto de tus padres, el hecho de que no te detuviera es admirable - mientras hablaba una de sus manos estaba acariciando mi cabello - te voy a extrañar demasiado pero estoy muy feliz de que te vayas... Te mereces esta oportunidad más que nadie - dejó de hablar cuando una lágrima cayó por una de sus mejillas, por ello la abracé fuertemente y no logré evitar que las lágrimas que llevaba aguantando desde el día anterior cuando hablé con Fio salieran
Ella se negó a venir al aeropuerto porque dijo que probablemente no me dejaría ir y no soportaría verme irme, por lo que la noche había ido a casa de Ian y nos despedimos, ella lloró - mucho - y yo también lloré pero logré contenerme un poco.
- También te voy a extrañar - dije separándome un poco de ella
- Yo más... - Suspiró secándose las lágrimas - entonces a empezar de cero ¿No?
- Así es... Nuevo país, nueva yo - le dije suspirando
- Esa es la actitud... Y no te sientas mal por nosotros, por una vez permítete ser egoísta y piensa en ti misma, en lo que quieres y en lo que te hará feliz, sabes que no importa lo que decidas nosotros te apoyaremos... Ahora vete y conquista a ese tal Davies ¿Quieres? - Dijo con esa expresión tan divertida que ponía cuando me hablaba de chicos
- Sí claro... Eso haré - dije riéndome
- Los pasajeros del vuelo nueve con destino a Inglaterra favor dirigirse a la zona de revisión de equipaje - dijeron por los altavoces del lugar
Me volví hacia mi tía y ella me miró con una sonrisa de oreja a oreja, parecía una de esas sonrisas de madre orgullosa, miré a mi tío parado junto a ella, él también me sonreía de la misma forma, me acerqué a él y lo abracé, él nunca había sido cariñoso pero correspondió mi abrazo, luego me volví hacia Erick y le dediqué una sonrisa.
Cuando había terminado de despedirme de ellos fui con Ian, quién tenía mis maletas, me dedicó una sonrisa dándome una muestra de su apoyo moral y me acompaño hasta la entrada del aeropuerto como tal, una vez llegamos me despedí de él, tomé mis maletas y me dirigí a a zona de revisión de equipaje.