Logré calmar mis pensamientos sobre mi archivo, pero no he dejado de pensar en la comida que tendremos con mi familia en un par de horas. Temo qué vayan a ser como un mal trago para alguien como Gabriel. En mi familia hay peores víboras que mi tía, empieza por mi abuela y termina en mi prima lejana. Lo que no entiendo es porque demonios familiares lejanos como ella quieren venir a una comida conmemorativa hacia alguien con quién nunca tuvo relación alguna. Lo peor de todo es que estás comidas familiares siempre sacan los trapos sucios de los inocentes, pero nunca de los que realmente son la pesadilla. Desearía no tener que asistir y hacer que Gabriel tenga que venir conmigo en lugar de Nath. -Valeria...-dice tomando mi mano con delicadeza. Estaba tan perdida en mis pensamientos qué no me había dado cuenta que él me estaba mirando.-¿ocurre algo?...- me lo pienso unos instantes antes de responder. Debo advertirle sobre las personas a las que va a conocer esta tarde. -Hay algo qué debes saber sobre mi familia...-giro ligeramente en el asiento para mirarlo mejor a los ojos. Viéndolo de lejos, cualquiera pensaría que este hombre está preparado para todo, pero quizá no esté para esta clase de cosas.-estas personas a las que vas a conocer hoy no son buenas personas y creo que es mejor advertirte sobre ciertas cosas que ellos harán cuando sepan que eres mi...-corto mis palabras cuando me doy cuenta de que no sé como presentarlo a los demás. Sé que habíamos acordado qué fingir que seríamos una pareja, pero esa mentira mi familia no se lo va a creer. -¿Novio?...-responde él con gracia y duda. Al menos uno de los dos si puede verle el lado divertido a las cosas. -Esto no es un juego, Gabriel...- temo que ellos vayan a a****r a Gabriel cuando él no les ha hecho nada y no saben nada sobre él.-mi familia no es la típica familia qué sale en las novelas, esas que desprenden amor y paz para todos o en las ridículas postales de navidad en las que todos se ven sonrientes, ellos son todo lo contrario e incluso más bajo que lo contrario, son un asco de pies a cabeza y su odio hacia mí es latente en cada latido de sus corazones...-niego ligeramente con la cabeza mientras pienso en todas las cosas espantosas que todos han dicho y hecho.-puedo tolerar que digan cosas sobre mí, pero no sobre alguien que no les ha hecho nada...-la simple idea de qué digan cosas sobre él me inquieta y me enoja bastante. Gabriel no merece ser atacado por gente qué no lo conoce.-¿estas seguro de querer ir conmigo?...-se lleva mi mano a la boca y planta un pequeño beso el dorso. Ese pequeño acto tira una corriente eléctrica por toda mi espalda. -Ya que es probable que esos hijos de puta descarguen su ira contigo y de que me satisface mucho introducirme en la vida de la gente para arruinarla, iré encantado...-eso me arranca una risa. Olvidaba que él es alguien que disfruta hacerle la vida imposible a quienes lo fastidian. Cuando el auto se introduce en el sector de los ricos o bueno, en la calle repleta de tiendas para los ricos, mi cabeza se empieza a sentir en las nubes. Por este tipo de "exclusividad" que ponen los ricos con las personas que no poseen suficiente dinero es por las que no me he valido del dinero de la herencia ni del restaurante. En algún momento Gabriel también se puede dar cuenta que poseo mucho dinero y eso es algo que d***o evitar a toda costa. Los ricos tienden a creer que por qué se posea aunque sea un poco más ya tienen que vivir con comodidades y cosas enormes, pero mi padre me enseñó que eso solo es gastar para presumir y no para ser feliz. Cuando él rodea el auto y me abre la puerta, dudo terriblemente en sí salir o quedarme aquí. No sé que demonios hacemos aquí, pero no d***o malgastar en algo que solo podría usar una vez y en una fiesta de ricos en la que la anfitriona desea mi cabeza. Al final decido tomar la mano qué me está ofreciendo y salgo del auto. No sé porque me ha traído a este lugar, pero me desagrada bastante la idea de qué estos ricos observen mi rostro y vean todas las marcas que uno de ellos me provocó. -¿Puedo preguntar porque hemos venido a este lugar?...-por la forma en la que observa en todas direcciones, diría qué ésta pensando la respuesta. -Creo qué has olvidado qué somos "novios", por lo que debemos exponer nuestra relación a toda la ciudad o para ser más específico, a las mujeres qué mueren por saber a quién invitó a mi cama...-una parte de mí desea golpearlo por recordarme que todas las mujeres de esta ciudad lo desean, pero la otra está feliz de que él quiera exponer qué se acuesta solo conmigo.-por lo que he investigado, ir de compras con tu novio es algo muy común en una relación...-no puedo creer que después de haberse visto tan disgustado por fingir tener una relación conmigo, haya investigado sobre lo que se hace y lo que no en una verdadera relación. -En todo lo que me has dicho me han sorprendida dos cosas...-cuando me da una mirada curiosa, me da el impulso de continuar con mis palabras.-que desees que todas las mujeres de esta ciudad se den cuenta qué te acuestas conmigo y que hayas investigado sobre algo de lo que no parecías muy conforme...-me toma del brazo para girar y quedar de frente uno del otro. Por su expresión, puedo entender qué algo de lo que he dicho le ha molestado. -Sí me importara la atención de todas esas mujeres, simplemente no dejaría que todos los reporteros y que los miembros de la alta cadena nos hubieran visto juntos en más de una ocasión...-honestamente no quería decir algo que lo molestara, es solo que él sigue pareciéndome un enigma y un hombre del que me rehúso a creer que realmente se ha enamorado de alguien como yo.-y ya he dejado muy en claro qué mi inconformidad es hacia mi persona no hacia ti...-corta toda distancia entre ambos y me acaricia la mejilla con una mano. No comprendo porque mi pecho arde ahora mismo.-si viviera más de una vida, estoy seguro de que en todas ellas buscaría al ángel que me sostuvo en sus brazos y me llevó a la salida de mi tortura...-acerca su frente y la une con delicadeza a la mía. Esta acción llena mi corazón de alegría y emoción. -Eres tan diferente...-se aleja un poco para mirarme mejor. Si que le interesa escucharme cuando se refiere a mi opinión sobre él.-es que todos solo hablan de que eres un adicto al sexo, bañado en dinero y jefe de una de las más grandes compañías de la ciudad, pero nadie ha visto el lado humano de Gabriel Stoker...-una parte de mí grita que debo dejar de exponer lo que siento hacia él ahora antes de que sea demasiado tarde.-debo dejar de decir esa clase de cosas...-hago el intento de irme, pero él me envuelve con sus brazos y planta un beso en mis labios. Esto es demasiado bueno para ser verdad. -Todo lo que piensan de mí es cierto, soy un adicto al sexo, bañado en dinero y jefe de una de las compañías más grandes de la ciudad, básicamente soy un robot a sus ojos y es agradable serlo porque me deja el camino libre para estar con quién quiero estar sin necesidad de dar explicaciones...-viéndolo desde el punto de vista suyo me doy cuenta que su vida se siente, se escucha y se ve solitaria. Parece lleno de confianza en sí mismo y en su estilo de vida, pero también se ve solo y eso hace que mi corazón se sienta pesado. -¿A que precio se vive de esa forma?...-mi voz es un susurro tembloroso. No d***o involucrarme en esos asuntos personales, pero quiero entenderlo. -No es momento para hablar de esas mierdas, tenemos que comprar unas cuantas prendas para las reuniones importantes que tenemos hoy y no nos queda mucho tiempo, así que andando...-dice rodeando mis hombros con un brazo. Mi cabeza da mil vueltas con un millón de ideas sobre la respuesta a esa pregunta y la que me suena más real es la soledad absoluta. Mientras avanzamos por las tiendas con los escaparates llenos de diseños lujosos y ropa más cara que todo mi apartamento, no dejo de pensar en que él me lleva pegada a su cuerpo. ¿Es realmente necesario que me lleve así para fingir un noviazgo? Cada tanto, desvía su mirada hacia mí y nuestros ojos se encuentran por pocos segundos, los pocos segundos que puedo resistir su mirada. Actuo como una maldita adolescente que se sonroja con el chico que le gusta. Me regaño mentalmente por mi estúpida actitud y continuo observando la ropa hasta que mis ojos se clavan en un vestido naranja bastante similar al que utilicé en la comida conmemorativa anterior, a excepción de que este se amolda al cuerpo, alza el busto y es abierto en una de las piernas. Por culpa de esa maldita mujer ese vestido se arruinó para siempre. -Por esta clase de diseños las que no poseemos un cuerpo espectacular nos creemos que nos sientan bien...-siento la mirada de Gabriel sobre mí. A veces me pregunto que pensará él de mi cuerpo. -¿Te gusta?...-giro mi rostro para mirarlo. Es vestido hermoso, pero mantendré mi palabra de no comprar absolutamente nada de ropa. -Es hermoso, pero ese color no me sienta bien...-frunce el ceño con latente confusión. Le rodeo la espalda con una mano y lo pego a mi cuerpo antes de hacer el intento de caminar, pero él no me lo permite. -¿Quién dijo una cosa así?...-dice soltándose para colocarse frente a mí. Se ve un poco molesto. -Alguien sin importancia...-una risa exasperada sale de sus labios antes de desviar la mirada hacia el vestido. La forma en la que observa el pedazo de tela me pone ligeramente inquieta. -Entonces...-cuando clava sus ojos nuevamente en mí, pareciera que hay fuego dentro de ellos. Algo se le tuvo que haber ocurrido para que se le haya encendido así la mirada.-voy a hacer que ese color se asiente a ese endemoniado cuerpo tuyo...-en una fracción de segundo, su mano se enreda a mi muñeca y me lleva arrastrada hacia el interior de la tienda. No sé porque esto me esta calentando la sangre. No dice palabra alguna a nadie dentro de la tienda, solo le hace una señal a una mujer y esta se apresura a ir por el vestido. Casi pareciera que ella le ha leído la mente, pero eso sería completamente imposible. -Gabriel...-digo antes de intentar soltarme de su agarre. Obviamente no funcionó porque él posee más fuerza que yo y tiene más decisión con lo que desea hacer.-por favor espera...-digo al tiempo que intento soltarme por segunda vez. No logro entender si esta furioso o si esta decidido o si esta jugando, no logro entender nada de él.-Gabriel...-abre la puerta de un vestidor y me suelta la muñeca para invitarme a pasar antes que él. Este m*****o vestidor es del tamaño de un cuarto de baño.-esto es...-cuando él cierra la puerta detrás de sí, mis palabras se cortan y mi mente se nubla de golpe. Que enorme poder tiene sobre mí. No me da ni tiempo de analizar la situación porque se acerca a mi rápidamente y aprisiona mis labios con los suyos. Sus labios saben a d***o, l*****a y desesperación, mientras que su cuerpo desprende una necesidad que me hace perder la línea del control y el pensamiento. Se aleja un poco de mí para mirarme a los ojos. Me resulta tan excitante que sin despegar sus ojos de los míos empiece a quitarme la ropa que llevo puesta con una delicadeza y maestría fuera de lo normal. Es un maestro en el sexo. Sus manos empiezan quitando mi blusa, la cual sube muy despacio para besar mi piel con mucha delicadeza conforme la deja más y más expuesta hasta que finalmente la saca por mi cabeza. No pude mantener el gemido en mi garganta cuando pasó la punta de su lengua muy despacio por el punto medio entre mis pechos. -Música para mis oídos...-dice antes de hincarse en una pierna para empezar a quitarme la enagua. Es tan sensual la forma en la que baja la tela, pero más sensual como besa, pasa la lengua y muerde ligeramente mi piel conforme queda expuesta.-son estos endemoniados muslos tuyos los que me hacen perder el juicio y la decencia en mis pensamientos...-eso me arranca una ligera risa cargada de gemidos y emoción. Su mirada observa mi cuerpo con cuidado y con fascinación.-probemos ese vestido...-dice antes de levantarse y tomar el vestido naranja que la mujer dejó antes de que él cerrara la puerta. -Gabriel...-si me pruebo algo tan caro en este cuerpo podría ser desagradable de ver y sentir.-yo no creo que...-aprisiona mis labios con los suyos para hacerme callar. Gran forma de callar a una persona. Se agacha ligeramente para colocar el vestido en mis pies y empezar a subirlo lentamente. Me siento en las nubes, en una especie de humo cargado de extasis y d***o, de calor y embriaguez, de belleza y soledad. Me siento en la nube llamada Gabriel. Cuando finalmente llega a la parte de arriba de mi cuerpo, sus ojos se clavan directamente en los míos y penetran el muro de inseguridad que tenía acerca de mi cuerpo. Me hace sentir deseada. Coloca ambos tirantes sobre mis hombros y se aleja unos pasos para mirarme de pies a cabeza. Atrás de él, lo que se supone que es una pared es en realidad un espejo enorme. Él se hace a lado y me deja mirarme mejor en el. Este vestido hace que mi cuerpo se vea genial, que digo genial, se ve increíble en un pedazo de tela como esta. Dios, me veo increíble. -Eres hermosa y tu cuerpo es una tentación con cualquier cosa de cualquier color que te pongas...-poso mi mirada lentamente en él. Sus palabras penetran mi corazón. -Creí que harías que el color se asintiera a mi cuerpo...-su mirada se enciende de un segundo a otro. -¿Que esperabas que hiciera?...-me lo pienso unos segundos antes de agacharme ligeramente para colocar los dedos gordos en la cinturilla de mi braga y comenzar a bajarla lentamente. -Lo que creo que harías para hacerme adaptarme a el...-me regala una ligera sonrisa antes de avanzar lengua hacia mí. En su camino, se quita la corbata y el saco, pero yo lo detengo cuando se intenta quitar los botones de la camisa.-déjala por momento...-asiente con la cabeza antes de colocar sus manos bajo mis brazos para levantarme y sentarme sobre la mesa de madera que esta detrás mío. -No puedo resistirme a la tentación de hacerte gemir mientras te torturo con mi boca...-dice mientras se hinca frente a mí. Sé lo que esta a punto de hacer porque lo he visto en películas y he leído sobre ello, pero me causa vergüenza que lo vaya a hacer. -Yo...-digo cuando empieza a besar la parte interna de mis muslos. Experimentar algo así es una fantasía hecha realidad, pero no sé si para él signifique algo parecido.-no sé si te...-él se levanta lentamente del suelo y acerca su rostro al mío. Tiene una mirada tierna, compasiva y dulce, tres cosas que no creí que tendría su mirada.-no sé si sea agradable para ti hacerme eso...-digo en un susurro. Estoy tan avergonzada. -Todo lo que involucre hacerte sentir en las nubes me es agradable...-acerca sus labios a mi frente y planta un pequeño beso en ella. Siento mucha tranquilidad ahora.-debemos irnos...-dice antes de intentar irse. Cuando enredo mis piernas alrededor de su cintura y lo pego a mi cuerpo, de inmediato entiende la situación porque coloca sus manos en mi t*****o y lo impulsa hacia adelante. Esta duro y firme. -Aún no...-digo en medio de gemidos cuando él me hace moverme en un círculo sobre su m*****o. Por más que no desee tener su boca entre mis piernas, hay otra gran cosa que d***o tener adentro ahora mismo. Con mis dos manos empiezo a quitar los botones de su camisa blanca. Su escultural cuerpo debe estar a la vista mientras me hace suya de forma elegante, necesitada, deseosa y salvaje. Este hombre puede ser tantas cosas a la vez. Cuando la camisa cae al suelo, él baja sus manos a su bragueta y botón para dejar en libertad a su tremendo m*****o que parece estar muriendo por introducirse en mi interior. Esto es tan excitante. Él entra muy lentamente en mi interior y un ligero gemido aliviado escapa de sus labios. Me siento exactamente igual. Es que este es el momento más gratificante que he tenido en lo que parece ser mucho tiempo y con él se siente aún más perfecto. Cuando acuesta su frente a mi hombro, la dulce fragancia de su piel me embriaga como a un ebrio la bebida y casi me hace perder la línea del pensamiento. Gabriel es como una botella de licor bastante caro. Sin embargo, por la pared-espejo detrás de él logro ver algo que me deja completamente de piedra. El único lugar de su cuerpo que no había visto desde que lo conocí y en las dos veces que hemos hecho el amor, Gabriel jamás me había enseñado su espalda y ahora veo porqué. Escrito en letras bastante grandes y quizá hechas con alguna cuchilla o algún objeto afilado, en el centro de su espalda y como si fuera una especie de recordatorio está escrita la palabra "Sklave". Palabra que una hora más tarde buscaría su significado en mi celular en el traductor y dicho significado me haría un nudo en la garganta. Esclavo......Significa esclavo