PRIMERA PARTE~El Miedo~ Capítulo 2

1091 Words
Ha sido un poco extraño, bastante extraño... La mano de mi amiga se mueve frente a mis ojos, por quinta vez para traerme de vuelta. - ¡Jo! ¡Estás en la luna!... ¿Pasó algo con tu padre?... - No, Clarita... Salvo que me está obligando a trabajar en su compañía y ya no sé si es lo que quiero... - Pero hasta hace un par de días, era lo que querías. - ¿Quién te dijo eso? - Bueno, al menos estabas contenta con empezar. - No lo sé... - Las cosas cambiaron un poco, ese hombre me ha perturbado la calma y ni siquiera puedo decir por qué. El fin de semana se me escapa de los dedos y para ser honesta, no he podido disfrutar de la compañía de mis amigos... Mi mente parece estar lejos, procesando algo que aún no logro entender, ni siquiera sé bien de que se trata. Pero al llegar el lunes, estoy tan nerviosa, que ni siquiera puedo comer mi desayuno. Y aquí estoy, el grandioso edificio central de las muchas empresas de mi padre, se impone y el estomago se me aprieta un poco más. Me identifico a la entrada y una secretaria que me mira un tanto extrañada, me da las indicaciones para llegar al último piso, la gerencia general. Mis tacos resuenan en el piso de mármol que cubre, de frío blanco el lugar. Me armo de valor y trato de volver a ser la mujer segura de sí misma que suelo ser. - Hola, buenos días... Busco a Niall Harper. - La rubia despampanante tras el escritorio me mira con desdén. - El señor Harper no atiende a esta hora. Debe pedir una cita previa, después de las 11 tiene una hora disponible.- Ni siquiera se ha molestado en devolver el saludo o en mirarme. - Mi nombre es Josefa Campbell y Niall, me está esperando. ¿Puede avisarle?. - Me mira con dudas, pero sé que mi apellido le ha dado algún indicio de quién puedo ser. Levanta el teléfono y con la misma apatía que la ha caracterizado, me vuelve a preguntar el nombre.. (Ok, me había equivocado). Su tono cambia bruscamente cuándo le contestan al otro lado de la línea. - Jefe, Josefa Campbell lo espera aquí, dice tener una cita con usted. Lo que pasa en los próximos segundos es un poco confuso. Niall aparece en la puerta de su oficina, la secretaria en cuestión se pone de pie y su cara de bruja de hace un segundo, desparece por completo, en su lugar una dulce y coqueta aparece. Mi corazón se detiene un par de segundos al reparar en lo malditamente sexy y guapo que es este hombre. Barba de un par de días, su cabello castaño claro, esos hermosos ojos verdes... Su traje n***o incapaz de ocultar un cuerpo bien trabajado. -La Señorita Josefa Campbell, para ti, Roxana, será tu jefa también, desde hoy. - Josefa...- Su voz grave y fría, me saca del trance.- Es un placer tenerte aquí. Pasa por favor. Alcanzo a ver a Roxana asintiendo con la cabeza gacha, antes de recobrar la compostura y caminar hasta la oficina de Niall. El ambiente es tenso, mientras me explica de que va todo esto. - Soy exigente y perfeccionista, no me gustan las cosas hechas a medias o sin pasión. Hoy sólo te limitaras a estar en el área de finanzas, quiero que entiendas como funciona cada departamento. Al menos los más importantes. Estarás ahí hasta la hora de almuerzo. Luego vendrás acá, como el tiempo es oro, mientras almorzamos podrás preguntar o comentar lo que desees... ¿Entendido? - Entiendo.- También entiendo porqué mi padre lo ha puesto a la cabeza de sus empresas. El tipo exuda liderazgo y voz de mando. - ¿Alguna pregunta? - ¿Cómo llegó al departamento de finanzas? - Me gusta que seas tan complaciente... - No se equivoque Señor Harper, No soy complaciente...- Interrumpe mi discurso. - ¿Obediente?- Su sonrisa me atonta. - Sólo comparto su método y creo que para entender y dirigir debo conocer como funciona cada área. Ladea su cabeza y me mira fijamente, siento que sus ojos están escarbando en mi interior, descifrándome y no me gusta el sentimiento. Debo parecer una chica tonta e inexperta, al menos si me comparo con él. Me invita a ponerme de pie y acompañarlo, rompiendo ese trance en el que parece hacerme caer. Pero no es hasta que su mano se posa en mi espalda para guiarme por el pasillo, hacia los elevadores, que llego a comprender lo potente de toda esta situación. Puedo sentir el calor de la palma de su mano y un cosquilleo zumbando en mi piel y viajando en direcciones un tanto embarazosas. "No, esto está mal, Jo... Malditamente mal" No me reconozco, Niall parece anular mi esencia, parece poder manejarme a su antojo... El canta y yo bailo, casi no he podido encontrar mis pensamientos o mi voz en su presencia. Debo luchar contra esta estupidez que se apodera de mí, no es bueno... Nada bueno puede salir de esta sensación. Soy una mujer de carácter fuerte, soy quien habla y hace mover los hilos. Siempre he tenido una respuesta filosa y mordaz en la punta de la lengua, si la situación lo amerita. Y hoy sólo he sentido que me quedo en blanco. Talvez trabajar aquí con él, no es la mejor idea que ha tenido mi padre. - ¿ Pasa algo, Josefa? - Nada, ¿Por qué? - Tú padre me advirtió que debía armarme de paciencia, para trabajar contigo, que me pelearías por todo y por nada, sólo por el placer de llevarme la contra. Y sólo has guardado silencio. - Mi padre dice muchas cosas... - Puede ser...- Me mira de reojo y sonríe. ¡Vamos, Jo! Es demasiado mayor para ti... Si, es guapo, guapísimo... pero es uno de los mejores amigos de tu padre... y es todo lo que no te gusta en un hombre. - Esto es finanzas, Josefa... Te presentaré un par de personas y te dejaré respirar.- Otra vez esa sonrisa fría y juguetona. - Ok, gracias. Cuándo por fin se ha ido y sólo quedamos Manuel, el Jefe de Finanzas y yo, vuelvo a sentir que el aire circula por mis pulmones y creo entender su chiste de mal gusto... ¿Tan fácil de descifrar soy? ¡No es divertido, Maldito Harper, voy a borrar esa tonta y sexy sonrisa de tu perfecto rostro!
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