4 años atrás...
Narra Luciano:
Estaba en mi oficina terminando unos pendientes para poder regresar a casa temprano junto a mi hermano Ángelo.
Ser empresarios no es un trabajo sencillo pero gracias al esfuerzo de nuestro padre lo logramos, hace ya doce años que nuestro padre decidió mudar su empresa a los Estados unidos para darnos a conocer en él mercado Americano, nosotros nos encargamos de fabricar alimentos enlatados y procesados para los abastos y supermercados de este país, nuestro nombre se dio a conocer gracias a nuestro abuelo quien fundó las empresas Moretti en Italia, empezó con solo un pequeño abasto preparando sus enlatados junto con mi abuela y de allí los Moretti somos reconocidos a los grandes alimentos que ha fabricado mi familia por décadas y de ahí viene nuestro éxito.
Al terminar mi papeleo, arreglo mi traje y tomo mi celular y las llaves del auto y me dirijo a la oficina de Angelo. Por supuesto entro sin tocar como ya es costumbre.
-¿Listo para irnos? -me senté frente a el-
-Luciano -me miro serio- el hecho de que seas el vicepresidente de la empresa no te da el derecho de entrar sin tocar ¿lo olvidas?
-Rodé los ojos- Lo se lo se, a veces se me olvida hacerlo -le resto importancia- yo ya termine los pendientes de la semana.
-Yo ya deje todo listo para él lunes, este contrato se da por que si -sonrió de lado-
-Eso dalo por hecho, bueno, vamos a casa -nos levantamos- nuestra hermosa novia nos espera -Sonreí-
-Por suerte salimos temprano -sonrió Luciano- estará feliz de saber que terminamos temprano para poder consentirla.
Yo solo asentí y nos encaminamos a nuestra casa a ver a nuestra hermosa prometida, la hermosa Luisa, llevamos tres años con ella y hace un mes le pedimos matrimonio, estamos mas que enamorados de ella y ella nos hace feliz.
Ambos decidimos compartir a la misma chica ya que desde siempre hemos estado unidos, cuando decidimos hacerlo fue una gran noticia para nuestros padres ya que ellos también practican la Poligamia, mi madre esta casada con mis padres Antonio y Sisco Moretti así que para nosotros es lo mas natural del mundo.
Cuando la conocieron al primer momento ellos la adoraron pero luego con él pasar del tiempo a mi madre dejo de caerle bien, siempre ha dicho que ella nos quiere por dinero, obviamente no le préstamos atención ya que ella nos ha demostrado lo contrario.
Al llegar a nuestra casa pudimos ver a un auto fuera de la misma, Ángelo y yo nos miramos confundidos. Al bajar del auto decidimos abrir la puerta sin hacer ruido, vimos en la sala un saco de hombre sobre el sofá
-Esto es muy raro Luciano -Ángelo frunció el ceño- vamos a arriba, pero sin hacer ruido.
Asentí a su respuesta y al subir las escaleras de la casa escuchamos ruidos y gemidos, pero no cualquier gemido si no los de Luisa, que conocíamos perfectamente.
Ángelo enfurecido iba a entrar pero lo detuve ya que los gemidos cesaron, estábamos molestos, destrozados y con miles de sentimientos más. Pero lo que escuchamos nos destrozó para siempre.
-¡Dios nena! Eres increíble -conozco esa maldita voz- cada día me encantas más.
-Lo se cariño, lo se -maldita-
-¿Cuando vas a dejarlos? Te deseo para mi solo, no quiero seguir viendo como ellos te tocan, tu eres mía.
-Pronto mi amor, cuando obtenga lo que quiero de esos idiotas los dejaré y me iré contigo, siguen insistiendo con la idea de tener un hijo -dijo burlona- yo no pretendo cuidar de ningún mocoso que arruine mi vida.
-Cuando hablas así me pones duro cariño, ven, vamos a hacerlo antes de que lleguen -rieron-
No aguantamos más y Ángelo abrió la puerta de golpe encontrando la escena más horrorosa que hayamos visto. Desde ese día ambos no fuimos los mismos..