Sentí como su mirada recorría mi cuerpo… unas grandes y callosas manos se posicionaron en mis piernas y fueron ascendiendo hasta toparse con la curva de mi cintura ¡Madre santa! Sentí como mi cuerpo sufría estremecimientos. Este hombre va a matarme, abrí mis ojos lentamente para toparme con sus ojos ¡Dios! Sus hermosos ojos marrones que ahora se veían oscurecidos por la lujuria
–Alexander por favor– Susurro valentina
–Paciencia valentina
–¡Oh Dios! –Sentí como recorría lentamente su lengua desde mi hombro para bajar y tomar posesión de mi hinchado y rosado pezón, su lengua raspaba y envolvía la ya excitada punta, estaba tan roja como un cerezo ¡Madre de dios! Sentí como su mano fue descendiendo hasta toparse con la única prenda que me separaba del paraíso mis bragas…
–Sabes que me encanta que duermas con estas lindas braguitas de conejito–dijo contra mi pecho, lo cual me envió una serie de calientes punzadas a mi v****a haciendo que se contrajera ansiando sentir su toque –Pero definitivamente te prefiero sin ellas–ronroneo contra mi abdomen.
–¿Alex que haces? –dijo valentina entre ¿asustada o excitada?
–Amarte cariño, amarte –Dios definitivamente excitada.