El despertador comenzó a sonar intensamente…
¡Estaba soñando!
–¿Y te qué? Oh dios no, no, no vamos Valentina vuelve a dormir –pensé algo frustrada, bueno muy frustrada. –Estúpido despertador, estúpida escuela e idiota Alexander.
–Bueno triste decepción, este ha sido el mejor o ¿peor sueño? que eh tenido durante los anteriores 6 meses y definitivamente no es normal…–dije en voz baja.
–¿Hablando sola hermanita? –Ah ¡Mierda! Pensé mientras lo veía recargado en el marco de la puerta y sentía como mi sangre se colocaba en mis mejillas dándole un color rojizo intenso por mi anterior y nada fraternal sueño ¿Qué diablos hacia ahí?.
–¿Alexander no te enseñaron a tocar la puerta? –Conteste ignorando su pregunta–Además yo no sé qué haces tú en tu habitación y tampoco me importa así que si quiero hablar sola en la mía lo hago, hazme el favor de salir.
–Sí, lo hicieron–dijo contestando a mi anterior pregunta– Pero… Tú me llamaste.
–Eso no es cierto.
–Sí lo hiciste, pero… Sabes, si planeas tener sueños eróticos no creo que sea muy bueno que me tengas a mí en ellos “hermanita”–dijo recalcando la última palabra
–¡Hermanastra! –dije más frustrada, aun podía sentir sus labios descendiendo sobre mi vientre– Y bueno si algún día que no es el caso llego a tenerlos seguramente serias la pesadilla que viene a arruinarlos–Justo como en este maldito momento– Y como no sé de qué me hablas y sinceramente no me importa ¡Sal de mi maldito cuarto de una puta vez! –Dije ya nerviosa por esa estúpida sonrisita que tenía en la cara, ¡debería ser ilegal! Nadie tiene derecho a ser tan sexy y menos Alexander… por los dioses estaba segura como el infierno que estaba roja como un tomate.
–Bueno quizá no sea tan malo –comento con voz ronca ignorando mi comentario y haciendo que mi cuerpo sufriera un estremecimiento –Además después de todo no tenemos ni una gota de sangre en común
–Sip muy de acuerdo con él porque no? –
–Eres cerdo o te haces el cerdo… y ahora fuera de aquí o gritare lo juro.
–Noticia, estamos solitos nuestros papás fueron a desayunar fuera y debido a que no ibas decidí quedarme y hacerte compañía
–¡Y qué esperas! Ya deberías estar aquí en vez de estar ahí parado como idiota–
–Caramba que lindura de tu parte… pero bueno eso no significa que tengas que estar aquí, ahora si no te importa nuevamente te pido que…
–De acuerdo –me volvió a interrumpir– “señorita no me molestes” me voy – y con eso empezó a… ¡¿Acercárseme?! –Pero antes –Susurro a unos centímetros de mi rostro, por un momento pensé que iba a besarme, cerré mis ojos en espera de sentir sus labios contra los míos… pero nada ¡nada! Abrí mis ojos y me encontré con su ilegal sonrisa.
–pero antes ¿qué? –Susurre con voz trémula–Su sonrisa se ensancho aún más, note como levanto el pulgar y se lo llevaba a la boca para lamerlo y después dirigirlo a mi rostro, sentí como paso por la comisura de mis labios y roso mi labio inferior por la parte derecha.
–Tenías un poco de baba seca cariño–Después de eso se levantó y se dirigió a la puerta, pero antes de salir se giró –Te espero abajo para que desayunemos juntos –Yo seguía sin salir de mi transe, para cuando lo hice él ya se había ido y yo cambie de un color rosado a un color rojo intenso eso fue… eso fue ¡de acuerdo me quiero tirar a mi sexy hermanastro Alexander!
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–No baje a desayunar no tenía valor para verlo a la cara sin ponerme roja o aguantar sus continuas bromas, me quede en mi habitación, prendí la televisión y puse en HBO donde estaban pasando “Arrástrame al Infierno” ¡Genial! Me encantaba esa película la estuve viendo hasta que sentí que la puerta de mi cuarto se abría y entraba Alexander.
–Vaya y ahora en que te puedo ayudar –Pregunte inocentemente.
–Vaya –Me imito. –Llevo esperándote 45 minutos, sinceramente me preguntaba si te habías atorado en el baño… que no te dije que te esperaría para desayunar juntos.
–Si lo hiciste, pero yo nunca dije que iría.
–Tientas demasiado a tu suerte Valentina, ahora apaga la televisión y baja conmigo a desayunar.
–Alex porque la insistencia ve tu solo yo quiero ver la película cuando se acabe bajare–Pero Alexander no parecía escucharme estaba como ido viendo la película… y ya sabía el motivo hacía ya casi 2 años que la habíamos visto juntos yo tenía mis recién cumplidos 16 y él 18…
*Flashback*
Narra Alexander
–¿Te da miedo, preciosa? –Había susurrado contra su oído
–Un poco pero aun así me gustan estas películas –Contesto en voz baja.
–Se veía tan linda llevábamos ya 4 años viviendo juntos cuando su mamá y mi papá se casaron apenas tenía 12 años y yo 14, la secundaria fue un reto, cuidarla de todo los “chicos portada sonrisa perfecta” no fue fácil era increíble verla, ya era más una mujer que una niña, ya tenía curvas en los lugares perfectos sin excesos ni escases, sus ojos verdes y ese dorado rodeando el iris siempre me hacían pensar en tormentas, ella era una tormenta pasaba por las vidas y arrasaba con todo, no había persona que la conociera que se librara, su cabello ondulado con rizos era color café con tonos rojizos a la luz del día la hacían parecer irreal, con esas mejillas que parecían haber sido levemente espolvoreadas con pequitas en sus mejillas y nariz, y esos labios, de un rosa claro y rojo bajito era la cosa más hermosa que había visto en mi vida y era mía, mía… mía y de Ryan su novio…
–Alex…Alex –dijo mi nombre con voz entre niña/mujer era sexy escucharla hablar con esa voz entre ronca y liza.
–¿Qué pasa? –Dije saliendo de mis pensamientos.
–Puedes ponerle pausa, iré por más refresco.
–Sí claro –tomé el control de mando que estaba a mi lado y puse en pausa la película –Bien ya puedes ir.
–Alex – Dijo con voz cansina.
–Que pasa ahora bonita –dije rosando mi mejilla contra su frente
–Tienes que soltarme, como se supone que iré a la cocina si no me sueltas.
–Hmm es preciso que lo haga – dije sonriéndole.
–Si a menos que… – el teléfono empezó a sonar me estire para agarrarlo y ella se zafó de mi abrazo.
–Tramposa –Le dije antes de contestar.
–Tonto – Me dijo en voz juguetona. –Cuando la vi retirarse conteste el teléfono era mi novia Megan era la chica más… no, no la más la tercera más dulce que conozco, me dirigí a la cocina y le pedí a Valentina que me sirviera un vaso de refresco ella se me acerco y grito en el oído donde tenía el teléfono “Hola Megan” a lo que Megan respondió gritando “Hola Valentina”… Valentina termino por quitarme el teléfono y ponerse a hablar con Megan sobre el equipo de porristas Megan había sido la capitana hasta que salió del colegio y Valentina quedo como capitana, era de esperar la niñita que había sido la sombra Megan durante los años que estuvo ahí fue Valentina se ganó a pulso el puesto de capitana ¡Dios! aún recuerdo cuando se fracturo una pierna en fin este era su último año ya al siguiente la tendría otra vez conmigo en la preparatoria, escuche sonar el teléfono de la casa así que me dirigí y tome el de la cocina, era mi papá…
–No, no papá no es necesario, nos quedaremos aquí salúdame a mis abuelos, estaremos bien, no, no se nos fue la luz, de acuerdo cuídense –Cuando colgué me dirigí a Valentina, a fuera la tormenta seguía su curso, como Valentina no tenía para cuando le hice señas para que ya colgara y se despidiera de Megan en mi nombre.
–Si no te dijo ahí te quedas no?
–Tan solo hablábamos de las coreografías y del desfile que se hará en fin de cursos…sabes eres muy seco con ella, a mi Ryan me dice Te amo como medio millón de veces antes de colgar.
–Eso me enojo, enserio me enojo y podría decirse que fue el responsable de que actuara de la forma en que lo hice, me aproxime a ella la pegue contra la pared eh impulsivamente la bese, la bese y fue la gloria… sus labios eras como dos algodones de azúcar dulces y tan suaves como la seda tome su labio inferior y lo succione hasta ponerlo rojo, con mi lengua me abrí paso entre sus labios empujando en cuanto mi lengua toco la suya sentí como el cabello de la parte de atrás de mi nuca se erizaba, me recosté contra ella temiendo que de un momento a otro mis piernas no me soportaran, note como su lengua empezaba a participar más y en cuanto la tuve dentro de mi boca la succione como si fuera el afrodisiaco del cual dependiese mi vida, sentí como su respiración se hacía entrecortada y luchaba por un poco de oxigeno lentamente muy lentamente separe mis labios de los suyos y fui directo al lóbulo de su oreja para mordisquearla a mi placer, sentí como se estremecía en mis brazos y como soltó un débil y pequeño gemido, esto provoco que mi pene saltara en vida ¡dios! el solo besarla me causo una excitación tan dolorosa que suplicaba liberación, la bese con frenesí restregando mis caderas a las suyas en un vaivén, Valentina gimió en mis labios y su lengua atrapo la mía llevándola a su boca y succionándola, mis manos apretaban y aflojaban su cadera masajeándola poco a poco fui ascendiendo hasta llegar a sus pechos sintiendo como dos cerezas las puntas de sus pezones que atravesaban el brassiere y la blusa los tome con mis manos y los apreté entre mis dedos provocando que Valentina gimiera más fuerte, me quedé fascinado al ver su cara ruborizada por mis caricias y sus labios húmedos y rojos por mis besos me acerque a ella y la volví a besar esta vez fue más fuerte más exigente más posesivo tome todo lo que Valentina me dio y más arrastre mis manos con pereza disfrutando de la sensación hasta llegas a sus nalgas las apreté y las empuje hasta que su vientre choco contra mi m*****o me incline y la levante haciendo que enrollara sus piernas alrededor de mi cintura choque mi pene contra la entrada de su v****a y la escuche y sentí gemir contra mis labios, la sentí caliente, húmeda, preparada para mí, como sus jugos empapaban su ropa interior y humedecían mi pantalón, abrí mis ojos y la vi observándome entre excitada y avergonzada, no me importo la volví a besar mientras ella mantenía sus ojos abiertos igual que los míos a la vez que nuestros labios se juntaban observe todas las emociones que cruzaron por esos ojos, observe como el tono dorado abarcaba la mayoría fundiéndose con el verde parecía girasol. Cerré mis ojos cuando ella cerro los suyos empujé mi m*****o contra la entrada de su v****a la sentí estremecerse y…
–Ryan, Te amo –Sentí lo que jamás imagine que sentiría después de la muerte de mi madre como si de-repente me hubiesen puesto una braza al rojo vivo en el centro de mi garganta, me dolió pero no logre entender porque, me separe de ella la baje y note la confusión en su rostro la tome entre mis manos y le dije lo que llevaba 2 años callando.
–Y yo te amo a ti Valentina mi amor es sólo para ti.