Como de costumbre, llego temprano al trabajo, no quería pensar en el mensaje de mi hermano y, aparte de una pesadilla en la que el diablo volvió a perseguirme, dormí bien, mi día es sorprendentemente tranquilo y no veo a Miller, cuanto más llega la hora fatídica de nuestra cena, más me estreso, no tengo ni idea de cómo va a suceder y me asusta, dejo la empresa alrededor de las 5:30 p.m. y me voy directo a casa, llamo a Jen tan pronto como estoy en el apartamento y le explico la situación. — Espera, me estás diciendo que esta noche vas a salir con Miller, tu jefe y de paso con tu ex que se hizo el tonto hace 6 años y no es nada profesional. — me pregunta. — Básicamente eso es, sí. —¡No me lo creo! — Ella se ríe del otro lado de la línea. — ¡Tú eres realmente una persona única! En cualqu

