PREPARATIVOS DE UNA BODA

2222 Words
Los días siguientes pasaron rápidamente, Yulia comienzo a vivir su nueva vida y a adaptarse a su nueva realidad, no tenía idea alguna de que es lo que sucedería a continuación porque ahora alguien más controlaba su futuro. Enzo contrato una persona especialista en etiqueta y buenos modales, según él, porque ahora se convertiría en su esposa y por ende debía ser una dama en todo el sentido de la palabra, además decidió que ya no sería una boda de registro civil como había planeado al principio, le informó que sería un gran acontecimiento, en un lugar hermoso con muchos invitados y una celebración digna de la alta sociedad.. —Pensé que sería una boda sencilla. — dijo casi para sí Yulia durante la cena luego que el le informara los nuevos planes. — He cambiado de opinión, quiero que la gente sepa que ahora eres mi mujer, que te conozcan, debes aprender a manejar mis negocios y empezar a trabajar en la empresa, que las familias más importantes del país te reconozcan como una Robles, infundirá cierto respeto y sabrán que tienes todo el apoyo de mi parte por lo tanto nadie puede meterse contigo, ni siquiera tu tío.— cada vez que Yulia quería echarse para atrás, recordaba que tenía una venganza que llevar a cabo en contra de ese malvado ser y eso le daba fuerzas para enfrentar lo que se le venía. — No se si quiero eso, había asumido que iríamos al registro civil y ya.—Enzo la miró con fastidio. —No te estoy preguntando, ya está hecho. — una de las cosas que más le molestaban a Yulia de Enzo era la manera en que siempre le daba órdenes, era como si ella fuera una posesión más de las que ya tenía, la trataba como una cosa. — Será un gran evento, haz lo que se te dice y portate bien, todo está listo para la ceremonia que se realizará dentro de dos semanas.— quería mandarlo a la mierda a él y a sus planes ridículos pero solo se limitó a preguntar: —¿Puedo decidir algo al menos? — todo esto la estaba llevando a tener más dudas de si en verdad quería seguir con la farsa. —Ve a buscar un vestido para la boda, haz de cuenta que es para casarte con el amor de tu vida. Yulia estaba molesta por tantos cambios y tanta parafernalia, sentía que su vida estaba dando un giro que no le gustaba para nada, había aceptado el trato en un momento de rabia pero con el pasar de los días lo estaba pensando mejor y ya no sabía si quería pasar el resto de su vida con este hombre, que aunque para ser honestos era muy guapo y joven; pero de su cuerpo emanaba un aura de frialdad y amargura que hacía que la gente mantuviera siempre su distancia por temor. Los dias que habia estado en esa casa él solo se dedicaba a darle órdenes decirle que hacer, como caminar, como sentarse y hasta como respirar, estaba obligada a acompañarlo a la mesa en el desayuno y a la hora de la cena que era cuando volvía del trabajo, pero en la mañana el solo se limitaba a leer el periódico ignorandola y antes de irse, ladraba órdenes de lo que tenía que hacer durante el día; cuando se volvían a ver en la noche solo preguntaba cómo habían estado sus clases y luego iba a encerrarse en su despacho hasta muy tarde. Ese día Dante la llevó a la tienda de novias más exclusiva de la ciudad, Yulia nunca ni en sus sueños podría pagar un vestido hecho en un lugar como ese, necesitaba mostrarse más colaboradora con su futuro marido; si bien el tipo era un tirano, también tenía que reconocer que la había sacado del infierno de estar entre rejas y la estaba convirtiendo en una dama de sociedad, para cualquiera sería como un cuento de hadas. —El joven Enzo desea que elija lo que desee no importa el precio. — Dante la la sacó de su ensoñación con esas palabras. —No se que debo elegir. — esperaba que hubiera alguna persona ahí con el suficiente buen gusto para no avergonzar a su futuro esposo. —Haga de cuenta que se casa por amor. — amor, ella no sabía lo que era eso, nunca había sentido lo que era ser amada por ningún hombre y ahora se había vendido al mejor postor. Luego de una hora tratando de decidirse, Yulia eligió un hermoso vestido de novia largo beige, con corte de sirena, escote en V y adornado con hermosa pedrería en la parte superior y ajustado hasta la cintura, cuando se miró al espejo deseó que su madre estuviera ahí con ella y la viera vestida de esta manera. —Creo que luce muy hermosa señorita Morales. — le dijo la chica que la estaba asistiendo. —¿Usted cree que se ve bien? — para ella era el vestido que habría usado si se casara por amor. —Se ve muy bella, el vestido es sencillo pero muy elegante, tiene usted muy buen gusto, su prometido estará muy orgulloso cuando la vea. Yulia no entendia bien porque de pronto sentía la necesidad de complacer a Enzo, ella no iba a permitir que la siguiera tratando como un objeto, pero cuando se probo los vestidos lo hizo pensando en lo que lo haría feliz a él, necesitaba dejarlo sin aliento cuando la viera, sospechaba que muy en el fondo de su corazón se sentía atraída por este hombre. El vestido se quedaría en la boutique para ajustarlo a sus medidas y lo enviarían a casa cuando estuviera listo, su boda debería ser el dia mas importante y feliz, pero ella sentía que la llevaban al matadero. —Creo que no quiero casarme contigo. — le dijo al hombre durante la cena, no podía seguir con esto ni un dia mas. —No hay marcha atrás, nos casaremos en la fecha elegida. — ni siquiera levantó la mirada cuando le habló, como si lo que ella sentía no tuviera ninguna importancia. — No creo que quiera pasar el resto de mi vida en un matrimonio sin amor y menos traer un hijo al mundo en esas circunstancias.— pobre pequeño, viviendo en una casa donde sus padres no sentían nada el uno por el otro, ¿como sería esa vida?. — No me importa lo que quieras, vas a casarte conmigo y a cumplir tu palabra. Fue lo último que dijo, se levantó de la mesa y se fue molesto a su despacho cerrando la puerta con un portazo, dejando a Yulia sentada en la mesa como una tonta con la palabra en la boca; al parecer el hombre no estaba entendiendo que ella había cambiado de opinión con respecto a la boda y a lo de tener un hijo; es que eso era algo importante y ella, no sabía si quería ser madre y menos que el padre fuera un hombre al que no amaba. Siguió a Enzo al despacho para darle la pelea, él podía ser muy poderoso, pero no iba a tratarla como su títere nunca más.Cuando entró al despacho lo encontró tecleando en su portátil, se paró frente a su escritorio cruzándose de brazos de forma intimidante, él la ignoró por un tiempo hasta que se hartó de tenerla en frente. —¿Qué es lo que quieres? — preguntó con voz fuerte, tratando de intimidarla. —No hemos terminado de hablar. — ella no le temía, de hecho había descubierto que le gustaba hacerlo enojar. —No tengo nada más que discutir contigo, déjame en paz. — hizo ademán con la mano para que se fuera y esto la molestó aún más. —No quiero casarme ni ser madre, las ganas que tengo de vengarme no son tan grandes como para atar mi vida a alguien a quien no amo, no entiendo por qué me elegiste a mi, cuando puedes tener a quien tu quieras. — eso era algo que no podía comprender, él era un hombre que podría tener a cualquier mujer solo con chasquear los dedos. —Tu tienes lo que busco y yo tengo lo que necesitas, se que terminaste la universidad en la cárcel, y eres buena en economía, así que tienes el potencial para trabajar en mis empresas y hacerte cargo de todo. — al parecer él sabía todo de ella. — No es motivo suficiente, además ¿encargarme?, no comprendo, hay algo más ¡y quiero saberlo en este instante!.— exigió con decisión. El se quedó callado por unos minutos, sin responder, ella no apartó la mirada de la suya, necesitaba respuestas y el se las daría en este instante. —Me quedan aproximadamente 6 mese de vida, meses más, meses menos, mi muerte es inevitable, así que no vas a tener que pasar toda la vida a mi lado. — Yulia Jadeó poniendo la mano sobre su boca, esto era algo realmente difícil de creer. —¿Qué? no es posible. — como alguien que se veía como él y que parecía tan lleno de vida podía estar desahuciado. —Lo es, lucho contra el cáncer hace años y ahora luego de no encontrar una cura, me he dado por vencido, por eso solo quiero un hijo o hija que continúe el legado de mi familia. — era increíble que esto estuviera sucediendo, parecía argumento de novela ochentera. —Mas para dudar, ¿por qué me elegiste a mí para eso?, es demasiada responsabilidad. — segun lo que entendía ella quedaría a cargo de todo. —No había encontrado una candidata que me convenciera, hasta esa noche que viniste a verme, pensé que solo eras una reclusa ambiciosa y fácil, pero Dante vino a mi al dia siguiente a pedirme que investigara lo que había sucedido realmente contigo porque te vio muy mal. Entonces descubrí que fuiste a la cárcel a pagar por un delito que no cometiste porque pensabas que había sido tu madre, eso habla de tu lealtad y sacrificio hacia tu familia y además te vendiste al mejor postor para salvar su vida, sin importar si era un monstruo o una bestia que te haría mucho daño y todo por el amor que sentías por ella, quiero que cuides de mi hijo de esa manera, que lo ames de esa forma y lo eduques para que sea fuerte y valiente como tu. — La había dejado sin palabras, Yulia ya no sabía que responder a eso. —Enzo yo... — no la dejó terminar. —No hay nada más de que hablar, ya está todo listo para la boda, nos iremos de luna de miel a parís, pasaremos el tiempo que sea que tengamos que pasar juntos y luego cuidarás de mi hijo y lo educarás para que sea digno del legado de mi familia. Esa noche Yulia no podía dormir, no paraba de pensar en lo que le había confesado Enzo, no podía creerlo, era tan joven y guapo y se veía tan fuerte exhudando esa energía poderosa que emanaba de él; ella no olvidaba la manera en que la hizo suya aquella noche, como besó su piel con reverencia y cómo la hizo llegar al orgasmo mientras la tomaba una y otra vez. No podía para de pensar, necesitaba saber mas del asunto y no quería esperar un minuto más, se levantó de la cama y se puso una bata encima del camisón, salió al pasillo y fue directo a la habitación de Enzo, tocó varias veces pero él no le respondió, dudaba en irse o entrar ya que la puerta no estaba cerrada con seguro. Sin pensarlo demasiado, giró el pomo y abrió la puerta, al entrar la recibió la impactante imagen bajo la claridad de la luna del hombre que sería su esposo acostado en la cama aparentemente durmiendo profundamente, sus ojos fueron a su pecho desnudo ya que estaba arropado solo hasta la cintura, el hombre estaba en muy buena forma y se notaba que tenía un cuerpo bien tonificado. era demasiado guapo y sentía como si una energía magnética la empujaba hacia donde él estaba, sus piernas se movieron y de pronto se vio parada junto a la cama al lado de donde estaba durmiendo, no podía evitarlo, él le gustaba y necesitaba tocarlo en ese momento, pasó los dedos por sus labios con ternura y luego por su pecho desnudo, su piel era suave y sentía unas ganas locas de acariciarlo y también de besarlo, se inclinó cerca de su cara y de repente mientras ella tomaba fuerzas para besarlo, la sorprendió cuando abrió los ojos y la miró con una llama de lujuria en sus ojos, ella no se apartó si no que se acercó más a él, poniendo los labios sobre los suyos, Enzo la agarró por la parte de atrás de la cabeza con una mano y le devolvió el beso mientras se levantaba de a poco, luego cuando se separaron, la arrastró con él a la cama y se puso encima de ella besándola de nuevo pero esta vez de forma apasionada. —Dejame hacerte el amor esta noche Yulia, déjame poseerte.
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