Una muy feliz y contenta Dakota ingresa en su apartamento, maravillada por la increíble velada que había tenido con Alan. Esa noche el CEO la sorprendió cuando la fue a recoger en una impresionante moto, era distinta a la anterior, esa era más deportiva y más linda. Todas sus compañeras de trabajo se quedaron con la boca abierta al ver a semejante galán ir a recogerla a su trabajo. La castaña, sin ton ni son, se subió a la motocicleta seguido de ponerse un casco. Se abrazó al cuerpo de Alan sintiendo la dureza de su abdomen, ¿Qué si estaba babeando? ¡Claro que lo estaba! Quien no estaría botando las babas por un hombre tan atractivo como ese. Al final la llevo a un bello restaurante cerca del muelle, y allí le comento lo que había sucedido con el oficial de tránsito. Termino pagando lo

