—Jena, me gustaría conversar contigo sobre algo importante —Ella levanta la mirada del ordenador. —¿Es sobre el informe que le entregue el día de ayer? ¿Algo va mal? ¡Demonios!, porque era tan complicado contarle aquello, pero necesitaba hacerlo antes de que las cosas empeoraran. —No se trata de eso, es sobre otro asunto —Jena pestañea, ¿Y ahora que se traía? Su tono de voz no le agradaba mucho, pensó. —Bueno usted dirá. —Escucha, yo… De pronto la puerta de la oficina de la rubia se abre, era la secretaria de Alan quien al parecer lo andaba buscando desesperadamente. —¡Oh, señor Goldman! Al fin doy con usted, su reunión comienza en 5 minutos. Todos los clientes ya lo están esperando. —Uh, si —El CEO vuelve la mirada hacia Jena, que mala suerte. —¿Jena? ¡¿Eres tú?! —¡Vicky! —Conte

