Estaba sentado en el comedor junto a mi familia. pero estaba sumergido en mis pensamientos pensaba....
Quizás debí enviarle lo primero que escribí
¿será que esperaba más que un hola?
¿será que no le agrado?
tantas interrogantes pasaban por mi cabeza, que no podía cenar en paz y sabía que mis padres se estaban dando de cuenta de ello.
— ¿Que te ocurre Paolo? —
Pregunta mi madre, era la única que me conocía sabía que algo me atormentaba mis pensamientos
— Está pensando en la rubia de seguro —
Responde Paula de inmediato, no era que me conociera solo que le gustaba hacerme la vida de cuadros, creo que para eso es que vienen los hermanos menores a esta vida. Y de ser esa su misión estaba cumpliendo con su labor muy bien.
—¡Paula! ¿que te he dicho de burlarte de tu hermano?—
Exclamo mi madre
— Déjala mamá—
Respondí sin ánimos
— Déjala mamá—
Repite mi hermana a son de burla
—¡Paula te estoy hablando!, como sigas con ese comportamiento te voy a castigar —
—¡Que más castigo! que traernos a vivir acá en esta pocilga —
Vociferó Paula
Mi padre se levanta de la mesa y coloca sus manos firmemente sobre la mesa haciendo que los platos y vasos se estrenecieran
— ¡Ya está bueno Paula Andreina! una palabra más y te vas acostar sin cenar —
Mi hermana furiosa deja caer el cubierto sobre el plato y se levanta de la mesa
— ¿ A dónde crees que vas?—
Pregunta mi padre exaltado
—Acostarme sin cenar, al fin y acabo no tengo apetito —
— Está jovencita quiere hacer lo que le da la gana , como si se mandará sola —
Exclamó mi padre enojado
— Déjala Paulo, está pasando por una etapa difícil del crecimiento —
— Siempre es lo mismo contigo, Tamara ¡por eso esa niña no te respeta! Ni a ti ni a nadie —
Vociferó mi padre haciendo énfasis en nadie
— Entiende, Paula es una adolescente en desarrollo—
— No le justifica su comportamiento Tamara, Paolo nunca se comportó de esa manera —
— No todos los niños son iguales Paolo —
Ya esto me tenía mal a mi así que en medio de plena discusión de mis padres causada por mi cara de preocupación me levanté de la mesa para irme a mi habitación. Estaban tan enojados que no de percataron de mi ausencia en la mesa
Cuando me dispongo acostarme escucho a través de la pared un sollozo así que de una vez me imagine que se trataba de mi hermana
Y aunque ella fuese tan mala conmigo yo no lo era con ella, yo amaba esa pequeña niña. Y Como no hacerlo era mi pequeña hermana. Aunque no le demostrará que la quería si lo hacía. Pero sabía que mi hermana era tan orgullosa que si intentase siquiera de acercarme a ella pasarían dos cosas
Una me echaría de la habitación sin la más mínima oportunidad de hablarle y dos me patearía o me lanzaría algún objeto contundente mientras me echa de la habitación. En cualquiera de los casos me parece que debía arriesgarme por qué se me arrugaba el corazón de tan solo escucharla llorar.
Decido armarme de valor y salgo de la habitación, ya mis padres habían dejado de discutir le doy gracias a Dios por eso. Voy hasta la habitación de mi hermana y cuando intento mover el cerrojo para abrir estaba trancado.
Así que me regreso a mi habitación pero ella seguía sollozando, por lo que decidí hacer algo que tenía muchos años sin hacer
Busque entre los cajones de la cómoda una libreta y un lapicero tome una hoja y escribí
Querida hermanita , no llores que me haces sentir el peor hermano mayor del mundo, al ver cómo te regañan y yo sin poder defenderte. Nuestros padres solo quieren que seas buena chica y no seas grosera. Pero ya sabes cómo es el carácter de papá.
Yo sé por lo que estás pasando, creeme que te entiendo esa chica, nuestra vecina... No dejo de pensar en ella y en cualquier otro momento no me abría importado marcharnos pero ahora me gustaría tener una oportunidad de verla de nuevo y hablarle decirle lo mucho que me gusta.
Pero te prometo que todo estará bien y que pronto tendrás nuevos amigos y no te sentirás sola por qué mientras que eso pasa me tienes a mi.
¿Recuerdas eramos chicos y nos llevaban a la feria? Yo odiaba subir al carrusel pero me obligaban hacerlo para cuidar de ti. Pues aquí estoy hermanita sigo Cuidándote y lo hago incluso aunque tú no lo veas lo hago.
Descansa que mañana será un mejor día te quiere tu hermano mayor
XOXO
Luego de terminar de escribir salí de nuevo de la habitación doble la hoja y la deslice por debajo de la puerta, estuve allí al menos un minuto esperando a ver si mi hermana abría la puerta o escuchaba algún insulto pero no ocurrió nada había silencio
Quizás se quedó dormida
-pense-
Así que me regrese de nuevo a mi habitación pero no podía dormir pensando en mi hermana y mi amigo y en esa chica esa hermosa chica que invadía mis pensamientos...
¿Que estaría haciendo Carolain en estos momentos?
-pense-
Cómo desearía tener su número telefónico para hablarle. Y luego pensé... ¡Un momento! Pero claro que lo tengo ¡siempre lo tuve! ¿Como no pensarlo antes?
Nunca se me pasó por la mente. Luego me puse a pensar que todo este tiempo tuve la oportunidad de hablarle a Carolain y no lo hice, hay que ver qué mi hermana tiene razón realmente era un imbécil
Carolain se mudo a la casa donde vivía mi amigo por lo tanto el número telefónico de casa me lo sabía al derecho y al revés así que no esperaría un segundo más para marcarle
Salgo de mi habitación lo más sigiloso posible esperando no ser descubierto por mis padres para tomar el teléfono y marcarle a Carolain
Pero cuando estoy acercándome a la cocina escucho ruido y veo la luz encendida así que me oculte para que no vieran
—¡Demonios! —
Vocifere
Estaba empezando a sudar como pollo horneado, no sabía que hacer si mi madre se daba cuenta que estaba despierto a esta hora se enfadaría y más por qué me levanté de la mesa sin terminar de cenar
— Piensa... piensa Paolo... ¡Piensa! —
Susurraba tras la puerta del comedor. Pero no se me ocurría nada y entonces observé bien. No era mi madre la que se encontraba husmeando en la cocina era Paula mi pequeña y traviesa hermana. Así que me arme de valor y salí de mi escondite
—Peque...—
—Papá yo te...—
Respondió sin dejarme hablar al darse la vuelta y percatarse que se trataba de mi no pudo evitar lanzarme la manzana que tenía en la mano
— Aush—
Exclamó al recibir el golpe con la manzana
— ¡Imbécil, como siempre! pudiste haberme matado de un infarto —
— Tu no tienes remedio además de lanzarme una manzana al rostro me insulta —
— ¡Que haces aquí! —
— ¡Oye! ¿Cuando se cambiaron los papeles? debería ser yo quien pregunté —
— No seas in....—
— ¿Quién está allí?—
Dijo mi padre desde el balcón
Mi hermana y yo nos quedamos perplejos, estábamos paralizados, ante la situación. Aunque era evidente que yo estaba más nervioso que ella.
De inmediato corrió a apagar las luces y esconderse bajo la mesa, Mientras me tomaba de una brazo para hacerme reaccionar.
Coloca su dedo índice sobre sus labios indicándome que hiciese silencio. Al cabo de unos segundos se escuchan pasos arriba, de seguro era papá bajando por los escalones. Empecé a sentirme nervioso nuevamente luego de tantos años sentía esa energía que hacía sentirme capas de cualquier cosa y era así como se liberaba adrenalina.
— Estoy a punto de hacerme en los pantalones —
Susurré
— ¡No seas idiota!—
Susurró mi hermana acompañado de un golpe en el brazo
— ¡Asuh! —
Exclame, si que tenía la mano pesada
— ¡Has silencio! que nos van a descubrir —
Exclamó mi hermana tras el golpe
— Nos van a castigar de por vida —
Susurré
— ¡Por todos los cielos! a veces pienso que yo debí ser la mayor —
— Cuando quieras cambiamos, no tengo rollo con eso ¡De verdad! —
Realmente mi hermana y yo solo nos llevamos dos años y medio de diferencia pero dicen que la mujer madura más rápido que el nombre y ella siempre fue más salida que yo y también más rebelde siempre se está metiendo en problemas, donde hay un problema de seguro está ella allí
En cambio yo siempre trate de pasar desapercibido, sin que se notara mi presencia. Es por ello que me levanté de la mesa y mis padres no se percataron
Pronto dejamos de escuchar pasos y una puerta de cerro, lo que me hizo volver el alma al cuerpo por qué ya me veía encerrado en mi habitación hasta los 30
— Eres el hermano mayor ¡más cobarde del mundo! —
Exclamó mi hermana
— Eso lo sé, es que me daba pánico pensar que nos descubrieran —
— ¿Acaso nunca saliste de la habitación? Después de que se acostaran —
— ¡Claro que sí!—
—¿Entonces por qué tienes los nervios de punta? ¡eres un cobarde! —
— Yo salía para ir al baño no tenía por qué sentir pánico si me descubrían —
— Pues... ¡Yo salgo a comer! ¿Tu crees que de verdad me voy acostar sin cenar? —
— ¡No lo puedo creer! Eres de lo peor y yo todo este tiempo sintiendo compasión por ti —
—Jajajajaja, si gracias por los dulces —
— No lo puedo creer como caí en tu engaño por todo este tiempo —
—Si pero igual te agradezco los dulces, y deja de ser tan cursi que así no conseguirás novia —
— ¡Oye! —
—¡Que! Es la verdad —
—Tu eres de lo peor Paula, a veces no me creo que seas mi hermana —
— ¡Hasta que por fin ! Abres los ojos —
— ¿Que? A qué te refieres con abrir los ojos —
— Hermano... ¡Querido Hermano! es evidente que a usted lo recogieron en la entrada de la casa —
Dice mientras coloco su mano sobre mi hombro
— Como puedes ser tan cruel, yo debería decirte a ti que eres adoptada —
— Adelante, ¡Haslo! —
— Como podría saberlo si cuando naciste yo tenía dos años ni siquiera recuerdo a mamá estando embarazada, es como si siempre hubieses estado aquí —
— Quizás también me recogieron en la entrada —
— ¡Que humor tan n***o tienes! —
— Hay que reír para no llorar querido hermano, ¿Sabes? no importa si te recorrieron de la calle te amo igual —
Woo lo había escuchado y no me lo creía, no podía creerme lo que mi pequeña hermana había dicho. Creo que por primera vez en 13 años la escucho decirme Te amo
Wou aún quedan sentimientos allí dentro —
— ¡Ves! como echas a perder el momento, así de verdad nunca vas a conseguir novia —
—¿Y que sabes tú sobre eso? ¡Si ni siquiera tienes! Tu eres una niña —
— Hay querido hermano cuánta lastima me das, tantas cosas que te falta por aprender —
— De que rayos estás hablando tu Paula, lo dices como si tú tuvieras novio —
— Querido hermano creo que yo a mis 10 años y medio de edad e besado más sapos que tú una princesa —
¡No lo podía creer! estaba sorprendido ¡Mi pequeña hermana! tenía novio.
Mis ojos se abrieron como platos y una O se formó en mis labios, valla que estaba sorprendido Mi hermana ¡Mi pequeña hermana! no lo podía creer, tenía tan solo 10 años y ya ella tenía novio mientras que yo tenía 13 años y aún estaba en el aparato.
— Sí querido hermano... por favor Ya deja de ser tan imbécil —
— ¡No lo soy! —
— ¡Claro que sí lo eres! hasta ahora te das cuenta que me moleste por qué estaba de novia con un chico, de verdad me gusta y ni siquiera tuvimos la oportunidad de salir juntos —
— ¡Pero tu tan solo tienes 10 años! —
— ¡Y medio! recuerda que son dos años y medio ya casi cumplo 11 —
Dice haciendo énfasis en medio
— ¡Pero eres una niña aun! —
— ¡Un niño eres tú! qué no fuiste capaz de decirle Carolain que estabas enamorado de ella —
— Es que no sabía cómo hacerlo —
— ¡A caso no sabes hablar! Que te costaba decirle ¡Carolain, Tu me gustas! —
— Así sin más ¿como crees? —
— Ves a lo que me refiero, así nunca vas a conseguir una novia, por eso yo le deje nuestra dirección —
— ¡Que hiciste que! —
— ¿Ahora aparte de imbécil también eres sordo? —
— ¿Cómo la conseguiste? —
— Hermanito, hermanito me das lastima de verdad eres tan ingenuo, estamos en pleno siglo VVI los autos tienes algo que le llaman GPS que sirve para indicarnos la dirección exacta de un lugar —
— ¿Pero en que momento? —
— A veces uno debe aprovechar los buenos momentos , cuando mamá me pidió que fuera al auto a guardar unas cosas me fijé que estaba la dirección fijada en el GPS y la anote —
Estaba perplejo cada una de sus palabras me hacía darme cuenta que mi pequeña hermana había crecido ¿Pero cuando ocurrió?
— Yo sabía que no serías capaz de decirle a esa chica que te gusta por eso yo lo hice por ti y cuando la saludé y ella extendió su mano le entregué el papel y le guiñe el ojo —
(Flashback)
— Hola —
— Hola nena —
Responde Carolain con una sonrisa
(Final del flashback)
Claro ahora que lo recuerdo Carolain sonrió, pero no fue una sonrisa cualquiera, era esa sonrisa de complicidad esa sonrisa de...
"Guardaré tu secreto"
Ya la había visto antes, pero está vez no le tome importancia no me percate de que mi hermana estaba siendo cómplice de esa chica y que yo era el experimento
— ¡No lo puedo creer! No me cabe duda de lo idiota que soy —
— ¿Si? Pues yo tampoco de verdad que a veces pienso que ti te recogieron en la entrada —
— ¿Y esa chica que hará con la dirección? ¿como podrá venir hasta acá? Ella es menor de edad —
Pregunté con incertidumbre
— ¿De verdad querido hermano? ¡Tú cada día eres más Imbécil! no mejor dicho cada hora que pasa te conviertes más en Imbécil. Yo me iré a dormir te lo dejo de tarea. Pon a trabajar esa cabeza que no solo la tienes para que adorne tu cuerpo —
— ¡Oye! No seas así Paula —
— Creeme me agradecerás luego haber despejado tu mente de esa niebla que no te deja ver ¡Adiós —
Dice mientras sube los escalones sigilosamente a su habitación. Mientras yo había quedado perplejo pensando lo que me había dicho. Luego de salir de mi trance, Sigilosamente subo de nuevo a mi habitación y me meto a la cama para intentar dormir.
Pero luego de dar unos cuántas vueltas en ella, sin lograr conciliar el sueño solo pensando en la manera de comunicarme con Carolain, y a la vez pensaba en lo que había dicho mi hermana, no entendía para que le había dejado nuestra dirección a Carolain y como eso ayudaría.
Pero eso no era lo que me quitaba el sueño, Necesitaba ver a Carolain entonces un sonido invade mi paz y mis pensamientos.
Así que me levanto y veo de que de trata y quedó sorprendido al ver unos Mensajes en la bandeja de entrada. Halo la silla del escritorio y tomo asiento en ella.
Chequeo la bandeja de entrada y allí estaba. Eran tres mensajes de esa chica Carolain.
6 de julio 8:00 PM
— Hola guapo ¿como estas? —
— ¿Estás allí? —
— Oye acá ya es tarde, debo descansar hablamos luego —
Veo la hora y fue justo en ese momento que la lapto empezó a sonar y me moleste tanto que la cerré y ahora me lamento de no haber chequeado antes de bajar. Ahora no sé si me vuelva a escribir y pienso...
¿Será que le respondo de una vez?
¿Se abra enojado por dejarla esperando?
Así que recurro a la experta en el tema. Salgo de mi habitación y tocó la puerta de la habitación de mi hermana y al cabo de unos segundos abre la puerta y allí está de pie ante mi tan dulce como siempre.
— ¿Que rayos ocurre? Porque me interrumpes el descanso a las 2:00 de la mañana —
— Carolain me....—
— ¡Vete a dormir! —
Dice mientras cierra la puerta nuevamente
— ¡Tan siquiera déjame hablar! —
Abre la puerta de la habitación nuevamente y me dice
— ¿A caso mamá y papá no te enseñaron a respetar el sueño de los demás ? —
— Bueno, no es que yo recuerde mucho pero alguien por allí me despertaba todas las mañanas dándome de golpes en la cara con sus muñecas —
— ¡Okay! eso no cuenta —
— ¡Claro que sí! —
— ¡Claro que no! Y ahora ve a dormir —
Dice mientras me cierra la puerta de la habitación nuevamente, así que resignado me doy media vuelta y me dirijo a mi habitación.
Y allí estaba yo sentado frente a la laptop esperando un mensaje que nunca llegó... ¿En qué rayos estaba pensando? Eran las 2:00 de la mañana, de seguro debía estar durmiendo.
Ya los párpados los empezaba a sentir pesado y los ojos se me cerraban solos pero no quería dormir hasta ver qué estuviera en línea de nuevo y poderle escribir. Pero el sueño me terminó venciendo finalmente
— Paolo ¡despierta!—
Escucho esa voz que me llama pero mi cuerpo está muy cansado y no me responde
— Despierta Paolo —
Solo puedo jemir, tengo mi cuerpo tan cansado que no logro contestar
— Paolo Andrés ¡despierta ahora mismo! —
Reconocía esa voz era la voz de mi padre no me iba a ir nada bien
— Paolo estás castigado, la laptop de ahora en adelante solo la usarás para trabajos de la escuela, y hasta que la empieces estarás suspendido su uso —
Escucho ruido, siento que sacan algo debajo de mi y luego la puerta de mi habitación se cierra bruscamente. Saco fuerzas por poder despertar pero estoy tan cansado y solo consigo llegar a la orilla de la cama así que terminó tirándome en ella y me quedo dormido nuevamente.
— ¡Cabeza de nuez despierta! —
— jimm —
— Que ¿acaso no dormiste bien? —
— Jummm —
— ¿Dónde está tu laptop? —
Mi laptop
-pienso-
— ¡Mi laptop! —
digo mientras me levanto de la cama rápidamente
— ¿Dónde está mi laptop? —
Exclame al levantarme de la cama y observar en el escritorio, que no estaba la laptop en ella
— Si, lo mismo me preguntó yo —
(flashback)
— Paolo estás castigado, la laptop de ahora en adelante solo la usarás para trabajos de la escuela, y hasta que la empieces estarás suspendido su uso —
(final del flashback)
Bajo rápidamente a la sala buscando a mi madre
— Mamá —
— ¡Mamá! —
— Estoy en la cocina cariño —
— Mamá por favor regrésame la laptop—
— Paolo, tu padre está furioso contigo el la guardó, y no se dónde está, deberás esperar que llegue tu padre —
— Mamá yo sé que si te digo por qué razón me quedé dormido así, no me vas a entender
— A ver te escuchó —
wouu pensé que sería más difícil
-pense-
— Mamá estoy enamorado de la chica nueva, la vecina—
— Valla valla ¡pero que imbécil eres! —
Vocifero mi hermana
— Paula, que te he dicho...—
— De burlarme de mi hermano, lo sé. ¡Es que no colabora mamá! Le e dicho que deje de ser un Imbécil —