Capítulo 1
HwaSa era la asistente del señor Jeon, la mujer sabía y conocía todo sobre el hotel. A los hermanos siempre les había agradado, nunca fue mala con ellos. Los chicos iban detrás de ella por aquellos pasillos escuchando instrucciones, se escuchaban los tacones de la mujer con perfectas curvas y cabello largo ir por allí.
— ¿Cuántos novatos presentarán su primera prueba? —preguntó JungKook con curiosidad.
— Tenemos diez, todos vienen por los cinco puestos de meseros—HwaSa revisó en su tablet— ¿Se quedarán a evaluarlos?
— Nuestro padre dijo que de nosotros depende quien se queda o se va esta semana—JungHee asintió.
— ¿Deberíamos conocer a los novatos? —JungKook la miró.
— Claro, así sentirán más presión y sabrán que esto va enserio.
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EunJae escuchaba con atención como el supervisor les indicaba la posición de cada plato en la bandeja o al ser servido, nunca imaginó que aquello diera tanto trabajo. Eran tantos cubiertos que sabía que los olvidaría en poco tiempo, Minnie estaba peor que ella, incluso pensó en escapar para largarse de allí, pero EunJae tenía su muñeca tomada firmemente.
Cada uno de los novatos repitió el procedimiento colocando los platos, EunJae lo hizo excelente, pero Minnie había estado tan nerviosa que se equivocó con un cubierto.
— Supervisor—llamó HwaSa ocasionando el silencio en la cocina—Los hijos del CEO están esperando en una mesa, creo que podemos hacer que los novatos apliquen lo que está indicándoles.
EunJae vio a la mujer de traje ejecutivo, era realmente hermosa, parecía sacada de una revista, traía una tablet con la cual revisaba diferentes cosas.
— Tú, señorita Kwon—EunJae sintió que moriría. Dio un paso adelante seguido de una reverencia—Irás primero, tomarás nota de lo que quiere el cliente, evaluaremos tu forma de tratar con el cliente, no me decepciones.
— No lo haré, señor.
Respiró profundo tomando la libreta pequeña y el lapicero, sus manos sudaron, nunca había trabajado como mesera, esperaba hacerlo bien. Salió de la cocina directo a las mesas del restaurante del hotel, iba mirando sus tacones apretando el lapicero con fuerza. Se detuvo en dicha mesa haciendo una leve inclinación.
— Buenas tardes, yo...—desde el primer instante los nervios la superaron. Había olvidado la presentación que dijo el supervisor, cuando levantó la mirada se llevó una...gran pero gran sorpresa.
Hace cinco años atrás
Una EunJae de quince años con su uniforme escolar entraba a la librería buscando algunos libros de química y física, su profesora le había recomendado algunos para mejorar sus calificaciones en dicha asignatura. Caminó por aquellos pasillos deteniéndose por simple distracción, lo que llamó su atención fueron dos chicos exactamente iguales (en cuanto al rostro)
Uno tenía el cabello n***o y el otro rojo, eran realmente lindos, EunJae no pudo dejar de verlos, tenían una carita hermosa, incluso sus labios eran hermosos. En su escuela no había chicos así, con curiosidad intentó ver la portada del libro que ambos compartían.
En ese momento, el chico de cabello rojo levantó la vista notándola.
EunJae sonrojada se apresuró a seguir su camino totalmente sonrojada. ¡Esos gemelos eran ilegales! Para ella era primera vez que veía algo así.
Cuando se encontraba haciendo la fila para pagar en caja sus libros, echaba un vistazo al de física sin entender nada. Chasqueó la lengua inflando sus mejillas al hacer muecas y no se fijó en las personas de atrás.
— ¿Te gusta la física y química?
— ¡Oh! —EunJae dio un respingo. Allí estaban ambos gemelos, el de cabello oscuro le dio un codazo al pelirrojo.
— Disculpa a mi hermano, es muy entrometido—sonrió un poco con algo de vergüenza.
— ¿Entrometido? Ella estaba intentando ver que leíamos—acusó, ahora avergonzándola a ella.
— Yo...lo siento, sólo...—buscó una excusa rápido—Es extraño que unos chicos como ustedes lean.
Ambos fruncieron el ceño, pero el pelirrojo fue quien habló.
— ¿Cómo nosotros?
— Hay otros chicos en esta librería—señaló el otro.
— Ahh...lo siento, creo que debo salir más de casa—hizo una reverencia—Lo siento.
Ambos notaron ese sonrojo en sus mejillas encontrándolo divertido. No parecía ser una mala chica.
— Soy Jeon JungHee—el pelirrojo no dudó en presentarse sonriendo encantadoramente.
— Yo soy Jeon JungKook—el de cabello oscuro tuvo el mismo gesto—Deja que te ayude con esos libros—los tomó sin problema— ¿Los necesitas para una tarea?
— ¿Qué dices? ¿No la ves? Luce como alguien inteligente y astuta con los números—JungHee la estaba sonrojando el doble, pero a EunJae no le molestaba.
— Lamento decepcionarte, pero soy terrible en eso, espero que estos libros me ayuden con mi nota—suspiró.
— JungHee es bueno con los números—indicó.
— Y JungKook con otras asignaturas.
— ¿Están estudiando? —la chica pasaba sus ojos de uno al otro.
— Bueno, JungHee no estudia precisamente—JungKook se ganó un codazo de parte de su hyung.
— Ya, yo soy el que más estudia de los dos, es sólo que tomo las cosas con calma—aquello provocó una risita en la chica y en Kook, el pelirrojo miró la insignia en el uniforme de EunJae sabiendo que instituto era, ambos gemelos habían estado allí en sus años de secundaria.
— Oh, olvidé presentarme, soy Kwon EunJae—sonrió tímidamente—Gusto conocerlos.
Presente
— EunJae—JungHee la identifico—Vaya, hace mucho que no te veíamos.
— ¿Qué...haces aquí? —JungKook se sintió idiota al preguntar eso— ¿Eres una de las novatas para el puesto de mesera?
Ambos hermanos miraban atentos a la chica quien había cambiado mucho en esos años que no volvieron a verse, su cabello caía sobre sus hombros de un color n***o azulado, sus ojos eran grandes y muy expresivos, sus labios pequeños se encontraban de un leve color rosa, tan rosa como sus mejillas. Ambos sonrieron internamente cuando notaron que ese gesto no lo había perdido.
Mientras tanto, EunJae tenía una batalla interna, hace cinco años atrás había conocido a esos gemelos, era una chiquilla de quince años y ellos en ese entonces tenían veinte. Demasiados recuerdos insistieron en volver a su mente, pero en medio de todo eso recordó que desde la cocina la estaban evaluando.
— Ahh, yo...sí, estoy...haciendo mi...prueba—aclaró su garganta.
"Los hijos del CEO están esperando en una mesa, creo que podemos hacer que los novatos apliquen lo que está indicándoles"
Por un instante se quedó en blanco, ¿Esos gemelos eran los hijos del CEO del hotel? ¿Su prueba no podía ponerse peor? Realmente estaba pensando en huir, pero si lo hacía...
Adiós empleo.