69. Es el padre. —Yo me voy —me dice. No me salen las palabras y, cuando volteo, Dilan ya no está. -Señora, mañana tiene que presentarse —dice mi abogado. Camino hacia él, enojada. —¿Por qué lo llamaste? —Su esposo debe declarar mañana, señora. Lo ignoro. Con mi maleta de mano, pido un taxi y le digo que me lleve al hotel más cercano. En el camino, marco a mi mamá. —¿Estamos bien? Está muy apegada a ti, pregunta por su mami. —Sí, lo sé. Es la primera vez que nos separamos tanto tiempo... —¿Y qué tal todo allá? —Mal, madre. Imagínate que tuvieron que llamar a Fabián a testificar, con eso te digo cómo están las cosas. —¿Él está ahí contigo? —Estaba. Yo me fui. ¿Sabes a quién vi? A Dilan. Está haciendo sus prácticas con el juez que lleva mi caso. —¿Dilan? ¿Cómo está? —No pudimo

