68. Peleando la custodia. Agradezco que cuando mi madre entró, le haya puesto seguro a la puerta. —Voy a verlo. Me anda buscando a mí —me susurra mi madre y camina hacia la puerta. Mi padre no deja de hablar desde afuera. —Que se esconda —dice mi madre. Quito mi mano de los labios de Fabián y él me mira, cruzado de brazos. —Es eso o bajas así mismo como subiste. —Ni una ni otra. —No quiero más peleas —le digo. —Dime, Diana, ¿me darás otra oportunidad? —Lo pensaré. Ahora métete al clóset —le digo. 1) Lo agarro del brazo para que entre, y me besa antes de entrar. Lo empujo y cierro las puertas del clóset justo cuando mi madre abre la puerta y entra mi padre al cuarto. —¿Por qué tardaron en abrir? —Estábamos platicando —le dice mi madre. —Hija, me llamó el señor Navarreti. Dice

