64. La ceo de la empresa. Lo veo enojada y me cruzo de brazos. —Te pediré un taxi —le digo. —¿Tienes miedo de dormir en la misma habitación conmigo? —me pregunta con tono desafiante. Me acuerdo de algo. —Puedes quedarte en la sala, pero a primera hora necesito que te vayas —le digo. Él me sigue y le abro la puerta del cuarto; se queda parado en la entrada. —Al lado está la niñera de mi hija, por favor respeta — le advierto. —¿Crees que soy un hombre promiscuo? —me dice. —No creo, fue lo que vi —le respondo. ( Me doy la vuelta, pero él me sujeta, pegándome a él. —Te extraño, nena —me susurra. Ignoro lo que acabo de escuchar. —No me interesa —le digo firme. —¿Señora, todo bien? —se asoma la niñera. —Sí, no te preocupes —le respondo. La niñera regresa a su cuarto. Me suelto

