El respeto se gana

1164 Words

Vacío todo en la taza y lo peor no es eso, sino cómo me ve Fabián desde la puerta del baño. Me siento en el piso sujetándome la cabeza; es la primera vez que pruebo alcohol y creo que soy alérgica, porque quiero morirme. Cuando abro los ojos, me doy cuenta de que estoy desnuda. Mierda, ¿qué pasó anoche? Mis pechos me arden. Me tapo en vano, porque Fabián no deja de mirarme. —¡No me mires! —le grito. Se cruza de brazos, y parece que le dije que me mire aún más. (1) Estira la mano, agarra una toalla, me la envuelvo como puedo y me levanto. Entro a la regadera y cuelgo la toalla cerca para volver a usarla cuando salga. Abro la llave y dejo que el agua me moje. Cuando me siento un poco mejor, salgo a cepillarme los dientes y me enjuago con enjuague bucal varias veces. Salgo con la toa

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