El camino hacia el lugar de encuentro fue decisorio para lo que estaba por ocurrir. Era un paso importante, porque si Aaron se enteraba de la verdad, tendría que acabar con mi doble vida virtual y no tenía claro si estaba preparada para eso. Recordé el momento exacto en que mientras navegaba por internet descubrí la página de pura casualidad y creí que haciéndome pasar por otra chica se me haría fácil aprender a hablar con las personas. Al principio era solo una forma de prácticar la socialización, pero después se me hizo un espacio de confort y se volvió en mi otra vida, la virtual. El perfil falso era una distracción para mis verdaderos problemas, por lo que no estaba segura si debía arriesgar todo eso solo para conocer a un chico en persona. Aunque Aaron no era cualquier chico, porq

