Me sentía idiota al siquiera pensar en la posibilidad de verme con Aaron en la vida real. ¿Y si le decía la verdad? ¿Reaccionaría muy mal? —¿Caro, estás ahí? —su voz era extremadamente linda, ni comparado a como me había hablado aquel día en la fiesta. Ahora se escuchaba más calmada e incluso amable. —Sí, solo es que no creo que pueda... Cerré los ojos con fuerza y solté un suspiro. Si tan solo fuera un poco más atractiva, nada de esto ocurriría. —¿Por qué no puedes? Quiero verte, llevamos más de un mes hablando por chat y no quiero seguir sintiéndome tonto por querer a alguien que aún no conozco en persona —sonreí. Me quería. —¿Dijiste que me quieres? —pregunté solo para confirmar lo que había escuchado. —¿Sí? Ya, se que suena estúpido... pero nada me quita de la cabeza que estás d

