Capítulo cuatro
Muchas veces me he preguntado por qué soy así. Digo, No es normal que una chica vaya controlando el clima y quitándole la
Vista a las personas.
Pero no, eso no es lo único que puedo hacer. Puedo quitarte todos los sentidos, Puedo hacer que veas lo que yo quiero, Pasarte electricidad, Puedo controlar los elementos, El clima y otra cosa, Siempre aparecen cosas nuevas.
Hubo una vez que Max sufrió por culpa mía. Hemosmos estado discutiendo y luego paso. Perdí el control y Max salió disparado contra la pared. Pero no, no me bastó con eso. Le quite todos los sentidos y casi lo mato. Si no hubiera sido porque mi madre entro y me ayudó a calmarme habría matado a mi mejor amigo.
Entonces, para no volver a hacer daño a alguien que amaba, investigue que podría hacer para protegerlos. No logre nada. Un día mientras dormía se me presentó una especie de collares. Al despertarme la imagen aún seguía en mi mente por lo que logre hacer los collares pero aún así no podía protegerlos.
Los collares volvieron a aparecer en mis sueños pero esta vez una frase rondaba por mi cabeza. Había puesto un hechizo de protección. Nada podría dañar a quien tenga puesto los collares. Hice tres collares. Uno para mamá, Uno para Max y uno para su mamá. No es que su mamá me agradece pero no quería terminar matando a la madre de mi mejor amigo.
Mi mamá nunca me había explicado cómo había obtenido mis "Poderes" siempre que le preguntaba empezaba a contarle y luego cambiaba la historia. Siempre es así.
—Savvanah — Alce la cabeza y Ryan Parker están ocupados cruzados de brazos al lado de mi sitio — ¿Está ocupado?
—Uhm ...— Negué y él tuvieron asiento tirando al suelo Su mochila — Creí que eras el chico-que-nunca-entra-a-clases.
—En parte, si. Pero hoy se me haría que sería bueno tener algo de química — Fruncí el Ceño — ¡La clase! Que sería bueno sentarme contigo en química.
—Si ... Jugaron bien. ¿Qué le pasó a ese chico del otro equipo? —Pregunte refiriéndome al chico de ayer.
—¡Ni yo crees! Empezó una gritar que dejó escapar a Justin Bieber. Se volvió loco. — Solté una carcajada — Dijo que todo el mundo se vio igual que Justin. Pobre
—Pobre ...— Dirigí mi vista a su cuello buscando algún collar protector pero no encontré nada. Coloqué mi mano sobre su antebrazo y el sonrió — ¿No sientes nada?
—Si — Entonces sospecho — Tu mano está helada.
Entonces pobre otra cosa. Trate de hacer que vea lo que yo quería que vea pero él seguía sonriendo. Entonces mi último intento fue quitarle la visión. Pero nada funcionó.
—¿Ocurre algo?—Negué con la cabeza y me quedé observando la palma de mi mano.
—Es cierto...están heladas—Mi vista volvió al frente cuando el profesor ingreso al salón.
Ryan salió detrás mío siguiéndome hasta mi casillero. Saque mis libros y me giré para obsérvalo. Extrañamente, Su cabello rubio desordenado parecía que había sido peinado para parecer así.
—¿Qué pasa?—Preguntó sonriendo.
—Ryan...—El abrió la boca como para decir algo y luego señaló mi cabeza—¿Qué ocurre?
—¡Tú cabello! ¡Acaba de ponerse de color azul!—Sorprendida agarre un mechón llevándolo hacia adelante.
Mierda.