Mi cumpleaños llegó, y Max trajo un delicioso desayuno a la cama, también compro flores y lleno la habitación de dulces, dice que tengo que comerlos antes de la mordida. El almuerzo fue en un restaurante en el pueblo, en el centro de la mesa, un hermoso panque de vainilla y fresas con chantillí, mi favorito. Max cantaba mi cumpleaños y las otras personas que también almorzaban lo acompañaron. - Gracias Max, fue un día especial. - Es tu último día como humana, cariño, quiero que no lo olvides. - Estoy lista, Max, puedes hacerlo. - ¿Segura pequeña? - Si cariño. Max empieza a besarme, y bajar mi ropa con mucha delicadeza - Estás muy tensa, cariño, vamos a divertirnos un poco. Besa mis senos, me recuesta en la cama y baja hasta mi centro, un delicioso orgasmo me acompaña, se sube sob

