- Cariño, como te sientes - toca mi rostro una y otra vez- - Tengo sed - me entrega una bolsa de sangre y lo miro mal- - Bebe cariño, te ayudará. Tomo la bolsa en mis manos, tiene un tubo abierto, bebo por allí, cuando la pruebo, siento que mi cerebro explota, me levanto de cama y me arrodillo en el suelo, una bolsa tras otra me entrega Max, una tras otra desocupo. - Max - Mi voz cambia y me importa una mierda- tengo hambre. - Tranquila, cariño, vamos a alimentarnos. Me entrega más sangre, no puedo parar, es imposible parar. - ¿Llevas 20 bolsas cariño, como te sientes? - Tengo hambre - me entrega dos bolsas más- - Trata de beberlo despacio, como si estuvieras tomando vino, vas a acostumbrarte, confía en mí. Hago lo que dice y no puedo, tengo mucha hambre, siento como mi garganta

