Capítulo 13 Me desperté tarde. Me sentía exhausta, tanto por el esfuerzo de los días anteriores como por el viaje a Rumanía. Cuando abrí los ojos eran las nueve pasadas y no tenía ganas de ir a la oficina. Y sin embargo la curiosidad de poner juntos todos los datos, los que habíamos recogido Mauro y yo, los resultados del registro de la casa de Della Rosa, hecha por Laura y D’Aloia, era muy fuerte. Por otra parte, tenía unas ganas enormes de observar la casa de la bruja sola, sin la interferencia de otros sujetos, para concentrarme en algunos detalles que sentía que se nos estaban escapando, aunque comprendía que podían ser evidentes. Sólo bastaba saberlos captar. Decidí telefonear a la comisaría del distrito y preguntar por el subinspector Gigli. Con la excusa de advertir que durante la

