Mientras Mauro pronunciaba estas nombres, un gran ardor en la pierna me hizo recordar el estúpido tatuaje que había sido reproducido en mi pierna la noche anterior. ―Como conclusión de esta historia ―pensé ―debería encontrar una buena clínica dermatológica donde me quiten eso sin dejar rastro. Nunca he fumado en mi vida, nunca he querido tatuajes o piercing, ¡y mira en qué situación me he metido en unas pocas horas! ―No lo entiendo ―volví a hablar, dejando a un lado mis pensamientos ―¿Cómo es posible que nosotros estemos añadiendo tanto elementos interesantes a nuestra investigación mientras que quien nos ha precedido no ha comprendido nada? ―Bueno, o nosotros somos más inteligentes, o estamos más atentos a los detalles. ―Y, quizás, sobre todo, no menospreciamos exponernos a situacione

