Mala reputación. El salón se torno tenso por mis propuestas. Era algo atrevido de mí parte intentar este movimiento pero no lo dude demasiado. Tengo millones de formas para ir a Karax, incluso permitiendo que Nikolai me rapte. —Enviar a nuestra propia princesa a un lugar hereje… —¿Cómo se atreven a esperar tal resolución? Hace bastante tiempo acechan al tesoro santo. —La princesa no está capacitada para esta misión tan importante. —Pero la unión es importante para nuestro pueblo… Multiples criticas fueron y vinieron descuidandose de la fiera mirada de mi familia. —La princesa no tiene porque hacerse cargo de un fallo capacitador de la santa sede. La voz de Astrid dominó con fiereza el salón como un león joven rugiendo para apaciguar bullicio, y si él era un león joven, mi abuelo e

