Punto de vista de Lily. Ay, tenía cosas mucho mejores que hacer un sábado por la mañana, pero Marco Antonio decidió darle alas a su hijita y ella me agotó la paciencia para que la acompañara a la prueba del vestido de novia. Ya había estado presente el día que eligió esa "obra maestra" de la falta de estilo que ella llama vestido. No entiendo por qué esta idiota ahora cree que soy su asistente personal; me llena de mensajes sobre cada detalle de esta boda. Y lo peor es que Marco Antonio cree que tengo que estar adulando a esta mujer sin clase para mantener la armonía en la familia Velez. Solo cumplo con el papel porque él está financiando mis caprichos; de lo contrario, ya habría mandado a esa ridícula y a su madre, Beatriz, al último rincón del olvido. Son un par de nuevas ricas, mal

