Punto de vista de Maximilian. Ha pasado un mes desde aquel encuentro en el ascensor con Elena. Un mes de una intensidad que todavía me quema la piel, pero también de una distancia insoportable. Ella me evita a toda costa; ha blindado su espacio en la constructora. Tommy y Leyla, siguiendo sus instrucciones, me lanzan alertas indirectas cada vez que salgo de mi oficina o me dirijo a la de Oliver, dándole el tiempo justo para desaparecer por los pasillos antes de que nuestros caminos se crucen. Val regresó para pasar otra semana con nosotros. El sábado tenemos una reunión crucial sobre la auditoría interna; parece que por fin estamos llegando al fondo del laberinto financiero que dejaron los años de Velez. Pero hoy, mi agenda tiene marcado un evento que detesto: acompañar a Alessia a su p

