Punto de vista de Elena. Después de aquel encuentro en mi oficina, donde fuimos descubiertos por Tommy, no volví a ver a Maximilian el resto de la semana. Los días en lacompañía fueron una carrera contra el tiempo; él y Oliver estaban sumergidos en una serie de reuniones externas con nuevos inversionistas y la revisión de proyectos antiguos de la Corporación Von Stein. La actividad en la constructora no se detenía, y el ritmo era agotador para todos. Comenzó otra semana y, como ya era costumbre, un ramo de tulipanes frescos esperaba en mi escritorio con una tarjeta. Me lo había prometido: un arreglo cada lunes sin falta. También estaban esas cajas de chocolate artesanal que dejaba discretamente a la hora del almuerzo. Llevábamos un mes intentando mantener la distancia... un mes de una n

